175 países firman el Acuerdo de París

infografia_acuerdo_de_paris_cambio_climatico_COP21_pasos_implementacion_indcEl Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, anunció que 175 países firmaron en el Día de la Tierra, el Acuerdo de París sobre Cambio Climático; tratándose según el Secretario General del mayor número de Estados en la historia que hayan firmado un instrumento internacional en un sólo día.

“La presencia de tantos países y líderes no deja dudas de que el mundo está decido a asumir la tarea climática. El próximo paso crucial es garantizar que el acuerdo entre en vigor lo más pronto posible”, dijo Ban en la conferencia de prensa que ofreció junto al presidente de Francia, François Hollande.

“La era del consumo sin consecuencias ha quedado atrás y ahora se deben intensificar los esfuerzos para “descarbonizar” las economías para que los más necesitados no sufran las consecuencias de un fenómeno que no crearon”, agregó Ban.

El próximo paso será que los Estados firmantes ratifiquen el pacto a nivel nacional, de manera de alcanzar el requisito para que el Acuerdo entre en vigor y lograr la meta principal para fines de este siglo, que es disminuir a menos de 2º Celsius el aumento de la temperatura global con respecto a los niveles preindustriales.

El Acuerdo de París es un instrumento vinculante que entrará en vigor 30 días después de que lo hayan ratificado un mínimo de 55 países que juntos sumen al menos el 55% de las emisiones globales.

Para entender este Acuerdo que se acaba de firmar se deben considerar 5 claves:

  1. No hay consecuencias jurídicas, según el artículo 18 de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, la firma no obliga a un estado a cumplir con el contenido del documento y solo conlleva una obligación de no ir contra el objetivo general de dicho tratado, en este caso con el subscrito en el Acuerdo de París.
  2. El Acuerdo debe ser firmado por el Jefe de Estado o de Gobierno, en su ausencia lo podrá firmar un representanta del país, el cual deberá contar con plenos poderes acreditado por un documento, por medio del cual un ministro o un embajador quedan facultados para suscribir el tratado.
  3. El libro que contiene el Acuerdo de París en los seis idiomas oficiales de Naciones Unidas, se mantendrá abierto hasta el 22 de abril del 2017; posteriormente a esa fecha los países ya no podrán firmar, no obstante eso no quiere decir que no puedan ratificar el Acuerdo posteriormente, en cuyo caso el término legal es “adhesión”.
  4. Un país que no ratifique el Acuerdo de París, si bien podrá estar presente en las reuniones que se realicen en el marco del Acuerdo, pero tendrá una capacidad limitada de participación en la toma de decisiones; además de enviar un mensaje negativo al mundo.
  5. A diferencia de la firma, no existe un plazo perentorio para la ratificación, adhesión, aceptación o aprobación, que son los actos que obligan legalmente a un Estado a cumplir con el Acuerdo de París. En este aspecto se debe considerar que el proceso interno para la ratificación del tratado puede variar según el sistema legal de cada país.

Fuente:

http://www.un.org/sustainabledevelopment/climatechange/

Descargue la infografía: “El Acuerdo de París, los siguientes pasos”

http://conexioncop.com/wp/wp-content/uploads/2016/04/infografia_acuerdo_de_paris_cambio_climatico_COP21_implementacion.pdf

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El efecto agregado de las INDCs según nuevo informe de la ONU

indc-postcard-sp-4La ONU publicó un nuevo informe que sintetiza los planes climáticos nacionales de 146 países antes de la COP21 de París, que llevarían a un incremento de la temperatura de 2.7°C; por lo cual aún es necesario elevar el nivel de ambición para preservar los ecosistemas y evitar que nuestras sociedades enfrenten graves riesgos climáticos, se sostiene desde el organismo.

El documento denominado “Informe de síntesis sobre el efecto agregado de las contribuciones previstas y determinadas a nivel nacional”, analiza el impacto colectivo de más de 140 planes nacionales de acción climática e indica que en conjunto, esos planes pueden ralentizar de forma drástica el ritmo de las emisiones globales a la atmósfera.

Además se destaca como otro hallazgo clave, que el impacto agregado de las contribuciones previstas y determinadas a nivel nacional (INDC, por sus siglas en inglés) hará que caigan las emisiones per cápita en los próximos 15 años.

“Estas contribuciones INDC, o planes nacionales de acción climática, representan un anticipo claro y determinado por parte de la comunidad mundial de naciones en una nueva era de ambición climática. Gobiernos de todos los rincones de la Tierra han señalado a través de sus INDC que están determinados a jugar su papel en función de sus circunstancias nacionales y sus capacidades”, dijo Christiana Figueres, Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático (CMNUCC).

“Implementados completamente, en conjunto estos planes suponen el comienzo de una merma significativa en el crecimiento de las emisiones de gases de efecto invernadero. Son una base, unos pilares, sobre los que se puede construir una ambición incluso mayor. Estoy convencida de que estas contribuciones INDC no son la última palabra de los países sobre lo que están listos a hacer y a lograr a lo largo del tiempo. El viaje hacia un futuro climáticamente seguro está en marcha y el acuerdo que se firmará en París puede confirmar y catalizar esa transición”, añadió.

La totalidad de los planes presentados cubren el 86% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, lo que supone cuatro veces más del porcentaje englobado en el primer periodo de compromisos del Protocolo de Kyoto, el primer tratado del mundo para la reducción de emisiones y que exigía recortes de emisiones a los países industrializados.

Uno de los resultados clave del informe es que las INDC conllevarán una reducción de las emisiones medias mundiales per cápita de hasta un 8% menor en 2025 que en 1990 y hasta un 9% menor en 2030.

“Las contribuciones INDC tienen la capacidad de limitar el aumento previsto de la temperatura a unos 2,7 grados centígrados, lo que no es en ningún caso suficiente, pero sí es mucho menor que los estimados cuatro, cinco o más grados de calentamiento que muchos han proyectados sin incluir las INDC”, dijo la Sra. Figueres.

El informe de la Secretaría no evalúa directamente qué implicaciones tendrán estas contribuciones INDC en la temperatura para finales de siglo porque para ello se requieren datos sobre las emisiones posteriores a 2030.

“Estos planes establecen un rumbo que claramente reconoce que una acción climática exitosa no solo logra reducir las emisiones sino que implica otros beneficios económicos y sociales para los gobiernos, los ciudadanos y las empresas”, añadió.

“Con el apoyo financiero a los países en desarrollo, con un destino claro a largo plazo —la neutralidad climática en la segunda mitad de este siglo—, y con una aceleración de la ambición, de una manera estructurada, transparente y a tiempo; las contribuciones INDC son una parte y fuente de inspiración de lo que será el Paquete de París”, dijo la Sra. Figueres.

La mayoría de las contribuciones INDC son de ámbito nacional y algunas incluyen acciones inmediatas, subrayando la comprensión por parte de los gobiernos de que es urgente aumentar el nivel de ambición, tanto antes como después de 2020, cuando entre en vigor el nuevo acuerdo de cambio climático.

El informe muestra que las INDC representan una ralentización substancial del crecimiento de las emisiones de una manera rentable, lo que hace todavía posible y asequible que en 2030 estemos en el necesario camino de limitar el aumento de la temperatura mundial por debajo de los 2 grados centígrados.

Además del impacto en las emisiones per cápita, el informe muestra que con las INDC se espera que el ritmo de crecimiento de las emisiones se ralentice en aproximadamente un tercio en el periodo 2010-2030, con respecto al ritmo de crecimiento de las emisiones en el periodo 1990-2010. Este escenario supone una reducción de emisiones de unas 4 gigatoneladas (Gt) en 2030 en comparación con los escenarios previos a las INDC.

A pesar de que este informe no evalúa las implicaciones para el aumento de la temperatura, el análisis de la Agencia Internacional de la Energía sugiere que las contribuciones INDC pueden poner al mundo en una trayectoria hacia un aumento de la temperatura de 2,7 grados centígrados en este siglo.

Todas las contribuciones INDC de los países industrializados son incondicionales y muchas de las INDC de los países en vías de desarrollo también lo son. Las contribuciones condicionales representan aproximadamente el 25% del alcance total de las reducciones de emisiones.

Todas las contribuciones INDC cubren el dióxido de carbono (CO2) y muchas también cubren metano, óxido nitroso y otros potentes gases de efecto invernadero.

La Secretaría de la CMNUCC publicará en noviembre otro informe destinado a los responsables de políticas titulado “Acción Climática Ahora”, que evidenciará el enorme potencial para la reducción de emisiones y los múltiples beneficios económicos de la aplicación de prácticas climáticas idóneas en los mayores sectores, desde la energía al transporte, pasando por la construcción y el sector forestal.

Más de la mitad de las INDC incluyen una visión a largo plazo sobre la transición hacia un crecimiento económico bajo en emisiones de carbono y un desarrollo con alta resiliencia. Muchos predicen que en 2050 estarán cerca de alcanzar la neutralidad climática, es decir, el punto en que las emisiones de origen humano son absorbidas por los sistemas naturales, almacenadas o utilizadas.

La implementación de las contribuciones INDC también será un apoyo para que se puedan alcanzar los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). De hecho, la realización de estas contribuciones INDC será un factor clave para el éxito de los ODS, que no sobrevivirían a un futuro de impactos climáticos extremos.

100 de las contribuciones INDC incluyen medidas para reducir la vulnerabilidad y fomentar la resiliencia, lo que viene a reflejar la necesidad de incluir el ya existente cambio climático en los planeamientos nacionales.

Los países con un componente de adaptación en sus INDC canalizan sus esfuerzos a través de una serie de instrumentos que incluyen leyes de cambio climático y regulaciones, planes nacionales o sectoriales y estrategias. Los ámbitos de mayor preocupación son los recursos hídricos, la agricultura, la salud, los ecosistemas y el sector forestal.

El nuevo acuerdo sobre cambio climático que se alcanzará en París puede fijar las INDC en términos de reconocimiento, rendición de cuentas y apoyo adecuado, lo que impulsará la ambición extra necesaria.

A medida que pase el tiempo, será necesaria una mayor acción. Por ello, es importante tener en cuenta que este conjunto de contribuciones INDC no implican un bloqueo del nivel de las emisiones mundiales para 2030. Muchas naciones sobrepasarán los objetivos establecidos con respecto a lo que hoy se ve como realizable.

A lo largo del tiempo, las contribuciones nacionales pueden ser revisadas al alza, especialmente a medida que se movilice la financiación climática y otras formas de cooperación multilateral que serán catalizadas por el nuevo acuerdo de París y que permitirán a los gobiernos llegar más lejos y más rápido, incluso antes de 2030.

Fuente:

http://unfccc.int/resource/docs/2015/cop21/eng/07.pdf

Los compromisos climáticos asumidos por Latinoamérica y Caribe

Las Contribuciones Nacionales Determinadas (INDC, por sus siglas en inglés) son compromisos de reducción de gases de efecto invernadero (GEI) y acciones de adaptación a los efectos del cambio climático, que cada país presenta de manera voluntaria, de acuerdo a sus realidades.

Estas Contribuciones se basan en medidas sectoriales y constituyen un aporte clave a las negociaciones que culminarán en la COP21 de París en diciembre próximo, en la que se espera que los países alcancen un acuerdo que permita limitar el calentamiento global a menos de 2° C.

Al 23 de octubre pasado, 150 países sobre un total de 195 de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), han dado a conocer las acciones que ejecutarán para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

Estos 150 países que han presentado su Contribución Nacional Determinada (INDC), representan en conjunto más del 85% de las emisiones de GEI del planeta y de este universo; Latinoamérica y el Caribe representan solo el 7% de las emisiones del planeta (9.6% si se incluye las emisiones vinculadas a la deforestación y uso del suelo).

INDC-LAC-23oct-2015-final

Los más grandes emisores de la región son Brasil con 1823 MtCo2eq (Megatoneladas de CO2 equivalente), seguido por México (748 MtCo2eq), Argentina (405 MtCo2eq), Venezuela (396 MtCo2eq) y Colombia (200 MtCo2eq).

Se puede consultar los compromisos de reducción de emisiones de GEI al 2030, asumidos por los países de Latinoamérica y el Caribe en:

 http://conexioncop.com/wp/wp-content/uploads/2015/10/INDC-LAC-23oct-2015.pdf

Consulta de INDCs presentados por las partes:

http://www4.unfccc.int/submissions/indc/Submission%20Pages/submissions.aspx

Publican primer borrador del acuerdo que se espera lograr en la COP21

2011_logoEl órgano encargado de la negociación del acuerdo de París, el Grupo de Trabajo Especial sobre la Plataforma de Durban para una Acción Reforzada (ADP, por sus siglas en inglés), publicó un nuevo borrador del acuerdo que se espera lograr en la COP21 de París.

Este borrador del acuerdo es una base concisa para las negociaciones que tendrán lugar en la próxima sesión negociadora, del 19 al 23 de octubre de 2015 en Bonn, Alemania. Esta será la última reunión formal del año antes de la COP21.

Los copresidentes del ADP, Ahmed Djoghlaf, de Argelia; y Daniel Reifsnyder, de Estados Unidos; prepararon el borrador en respuesta al pedido hecho por los países para tener una mejor base sobre la que negociar.

En los considerandos del borrador se señala la decisión de adoptar un protocolo, otro instrumento legal o un resultado acordado con fuerza legal, aplicable a todas las Partes; se reconoce la relación intrínseca entre el cambio climático, la erradicación de la pobreza y el desarrollo sostenible; se hace hincapié en la necesidad de una acción universal y sostenida por todos para responder a la amenaza urgente del cambio climático sobre la base de los mejores conocimientos científicos disponibles, considerando las vulnerabilidades particulares y las necesidades específicas de las Partes, especialmente la de los países menos adelantados.

Borrador del documento:

http://unfccc.int/resource/docs/2015/adp2/eng/8infnot.pdf

Fuente:

http://unfccc.int/meetings/bonn_oct_2015/session/9195.php

Negociaciones sobre el clima: ¿se avanza en la misma dirección?

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Christiana Figueres, secretaria de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC), señaló que “Todos avanzan en la misma dirección”. Lo hizo en la clausura de la décima parte de la segunda sesión del Grupo de Trabajo sobre la Plataforma de Durban para una Acción Reforzada (ADP 2-10), que se desarrolló en Bonn, Alemania.

La Secretaria Figueres insistió en señalar la interacción productiva que hay entre los tres niveles de negociación: las sesiones de negociación del ADP como la que ha culminado, las reuniones ministeriales informales que se llevan a lo largo del año, y las reuniones presidenciales.

Además, Ahmed Djoghlaf, de Argelia; y Daniel Reifsnyder, de Estados Unidos, Co-Presidentes de ADP, indicaron que en octubre entregarán un borrador de acuerdos avanzado, que contendrá posiciones de los 195 países de la UNFCCC y mediante el cual se tomarán disposiciones mundiales para limitar el incremento de temperatura del planeta a 2 grados centígrados.

En respuesta a las críticas que recibieron los organizadores por parte de la sociedad civil y de los negociadores debido a la lentitud para acordar posiciones, los Co-Presidentes indicaron que hubo avances importantes en la semana y que es necesario avanzar “paso a paso pero de manera segura, para no tener el riesgo de ir demasiado rápido y luego tener un retroceso”.

Resaltaron que aunque se avanzó mucho sobre el texto mismo, hubo discusiones constructivas sobre temas que hasta ahora no se conversaban realmente, como daños y pérdidas, diferenciación entre países u objetivos a largo plazo.

Sostuvieron también que lo más importante que se ha conseguido en la reunión del ADP 2.10 es la confianza que existe entre todos los países. “Que las partes acepten que los Co-Presidentes elaboren el nuevo texto para octubre y que confíen en que sus posiciones serán bien reflejadas, es un gran logro, porque sin confianza, no hay acuerdo”, resaltó Djoghlaf. Se refería al hecho de que se anunció oficialmente durante la reunión plenaria de cierre, que serán ellos los encargados de elaborar en las próximas semanas una nueva propuesta de texto borrador, que servirá de base para las negociaciones de la última sesión del ADP que será en octubre; y en la que se espera aprobar oficialmente un texto base para el acuerdo que se negociará en París.

Esta nueva propuesta de texto se construirá en base al documento adoptado en Ginebra en febrero de este año, que incorporará los elementos que surgieron de las discusiones de esta semana. El objetivo es lograr una base unificada, y no reproducir los errores de Copenhague, donde el texto base era muy largo, no manejable y termino siendo un fracaso. A diferencia de la sesión ADP2.10, en la reunión de octubre, los negociadores se unirán en un solo grupo para discutir párrafo por párrafo la integralidad del nuevo texto propuesto por los Co-Presidentes.

En definitiva, y según expresiones de participantes; no hubo avances concretos sobre el texto, se discutieron muchos temas clave, y que “ahora tenemos todas las piezas del rompecabezas para poder armarlo”, dijo Laurence Tubiana, enviada especial del gobierno de Francia sobre cambio climático. Pero las grandes decisiones políticas se tomarán en París.

Fuente:

http://conexioncop.com/clausura-de-la-reunion-adp-2-10-tenemos-todas-las-piezas-del-rompecabezas/

Cuatro grandes problemas para alcanzar un acuerdo climático

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El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, insistió que “la reunión de París es el último plazo”, por lo que solicitó acelerar las negociaciones para alcanzar un acuerdo significativo en la próxima cumbre COP 21 de París, para la que quedan sólo unos 100 días.

En una conferencia de prensa celebrada en París, junto a los ministros Manuel Pulgar de Perú y Laurent Fabius de Francia, responsables de la organización de las COP 20 y 21 respectivamente; señaló enfáticamente: “Pido a los líderes mundiales que den un mensaje claro a los negociadores de que tienen que acelerar”, ampliando su pedido para que “miren más allá de sus intereses nacionales, porque se trata de un problema que afecta a toda la humanidad”; aunque en este punto no respondió a una consulta sobre quiénes son los que están retrasando el avance hacia un acuerdo.

Según su interpretación, existen “cuatro grandes problemas” para alcanzar un acuerdo entre las partes: el nivel de las ambiciones, la cuestión de si el acuerdo será vinculante jurídicamente o no, las responsabilidades comunes pero diferenciadas de unos y otros países, y la financiación.

“Por eso estoy pidiendo a los líderes mundiales que den un mensaje claro a sus representantes que deben acelerar las negociaciones. Estoy pidiendo a los ministros dar instrucciones precisas a sus delegados. De eso he conversado ayer en París con el presidentes de Francia, Hollande, así como con la Canciller alemana, Merkel, y el presidente, Humala, de Perú”, especificó Ban.

El cambio climático está sucediendo ahora, recordó el Secretario General, y subrayó que hemos vivido sucesos de clima extremo, y que los científicos han alertado que para prevenir fenómenos aún más peligrosos la temperatura global del Planeta no debe aumentar por encima de los dos grados centígrados registrados durante la era pre industrial.

Por su parte el ministro Laurent Fabius, resaltó la necesidad de “acelerar” las tratativas al ser una negociación “contrarreloj”, y cuanto más se tarde en aplicar un programa global para reducir las emisiones de efecto invernadero, más difícil será cumplir el objetivo de limitar el calentamiento a 2 grados centígrados.

Fue el ministro de Medio Ambiente de Perú, Manuel Pulgar, quien se esforzó en transmitir “un mensaje de esperanza y de optimismo” porque “lograremos un acuerdo a finales de año”; a su juicio el fracaso de la cumbre de Copenhague de 2009 no se repetirá: “estamos en un proceso en que basamos el consenso en la confianza” y “estamos trabajando de una forma muy transparente” con la sociedad civil; agregando que “no es el momento de culpar a unos y a otros” e hizo notar que lo que se pretende es fijar “un nuevo paradigma para el desarrollo en el futuro”.

Fuente:

http://www.un.org/spanish/News/story.asp?NewsID=33138#.VeDwvSWqqko

Los compromisos asumidos no evitan un cambio climático peligroso

monument-621939_1280Según un documento publicado por el Instituto Grantham de Investigación sobre el Cambio Climático y el Medio Ambiente y el Centro para el Cambio Climático CERS Economía y Política en la Escuela de Londres de Economía y Ciencias Políticas, los compromisos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que han hecho hasta el momento los países, no son suficientes para evitar el peligroso calentamiento global de más de 2 grados centígrados.

La conclusión a que se arriba en el estudio, señala que las Contribuciones Previstas y Determinadas (INDC, por sus siglas en inglés), presentadas hasta el 20 de julio 2015 por 46 países a la Secretaría de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, conducirían a un nivel de las emisiones globales anuales en 2030; de 56,9 a 59,1 mil millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente.

Si bien la cifra señalada es menor que los 68 mil millones de toneladas equivalentes de dióxido de carbono esperados para el año 2030 si todo sigue igual; es mucho mayor que los 36 mil millones de toneladas que el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente ha indicado que sería consistente con una probabilidad del 50 al 66 %, para evitar un aumento de la temperatura media global de más de 2 grados centígrados por encima del nivel preindustrial.

Por lo tanto, los autores destacan la necesidad de desarrollar un “trabajo duro en los próximos meses por parte de todos los países, para encontrar maneras creíbles de lograr una reducción mayor de las emisiones que presentarán a la Secretaría de la CMNUCC, y / o logrado mediante esfuerzos adicionales por asociación”.

También solicitan “la creación de un mecanismo, a incluir en el acuerdo que surja de la COP21 en París en diciembre de 2015, para que los países revisen sus esfuerzos y encuentren maneras de lograr un aumento gradual de la ambición de sus reducciones de emisiones para el año 2030 y más allá del mismo”.

Ver documento completo en:

http://www.lse.ac.uk/GranthamInstitute/wp-content/uploads/2015/08/Boyd-et-al-policy-paper-August-2015.pdf

La temperatura media en Argentina aumentó 0,5 grados

IMG-20140112-00486Fotografía: Lago del Desierto, Provincia de Santa Cruz, Argentina

La Secretaría de Ambiente de Argentina presentó el Inventario de Gases de Efecto Invernadero, en el marco del informe que llevará a la cumbre climática de París.  Los primeros resultados informados en la Tercera Comunicación Nacional sobre Cambio Climático (TCNCC) indican que en la mayor parte de la Argentina continental no patagónica, el aumento de temperatura fue de hasta medio grado entre 1960 y 2010 (confianza media), con un menor aumento en el centro del país, registrándose incluso disminuciones en algunas zonas.

Este aumento de temperatura fue inferior al promedio global en las regiones continentales, explicándose sus causales en las condiciones predominantemente oceánicas del Hemisferio Sur, según señalan los expertos del Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera (CIMA) en su estudio para la TCNCC; agregando que también podría deberse a que los cambios de la temperatura en el sur de Sudamérica no solo obedecen al calentamiento global sino además a procesos internos del sistema climático como son los cambios en la circulación atmosférica que pueden exacerbar o morigerar regionalmente el impacto del calentamiento global.

El aumento de la temperatura media en los últimos 50 años ha sido más alto en la Patagonia Argentina, llegando en algunas zonas a superar 1°C; lo que ha provocado una generalizada retirada de los glaciares existentes en esa región.

Las precipitaciones aumentaron en casi todo el país en el período 1960-2010 con variaciones interanuales; registrándose los mayores aumentos en el este del país con más de 200 mm en algunas zonas y menores precipitaciones sobre los Andes patagónicos, donde las precipitaciones tuvieron un cambio negativo en el período 1960-2010.

Las proyecciones del clima para el siglo 21, indican que la temperatura media aumentaría en todo el país, tanto para el futuro cercano como para el lejano y en ambos casos los aumentos de temperatura son mayores hacia fin de siglo. En el futuro cercano, se proyectan aumentos con valores entre 0,5 y 1°C en casi todo el país. Esto implicaría una aceleración del calentamiento observado entre 1960-2010, que en casi todo el país fue menos de 0,5°C.

El aumento de la temperatura proyectado es mayor en el norte que en el sur, con un máximo en el noroeste con más de 3,5°C que se prolonga hacia el sur en los escenarios de mayor calentamiento llegando hasta el centro de la Patagonia.

La región de máximo calentamiento sería la del noroeste que no solo está muy alejada del mar, sino que está encerrada entre las sierras pampeanas desde Salta hasta San Luis por el este, por los Andes al oeste y por la Puna al norte, lo que aumenta su aislamiento de las masas de aire provenientes del mar.

Las proyecciones de la temperatura media para el siglo 21 indican un aumento en todo el país en los escenarios utilizados, siendo mayor hacia fin de siglo; y de acuerdo a lo esperado, en el escenario de mayores emisiones.

En el futuro cercano, el aumento de la temperatura media no depende mucho de los escenarios y sería de 0,5 a 1°C en casi todo el país, lo que implicaría una aceleración del calentamiento observado en los últimos 50 años (confianza media). El aumento de la temperatura proyectado es mayor en el norte que en el sur, con un máximo en el noroeste que, con valores decrecientes, se prolonga por el oeste hasta el centro de la Patagonia.

Los cambios proyectados en la precipitación media en todo el país no serían relevantes, y excepto para el escenario de mayor emisión en el futuro lejano, los cambios proyectados estarían entre menos 10% y más 10% . Habría un descenso moderado en el oeste de la Patagonia norte y central y en la zona cordillerana de Mendoza. Debido a la todavía limitada calidad de los modelos climáticos para representar los procesos relacionados con la precipitación, existe una gran dispersión entre las diferentes proyecciones, especialmente en el futuro lejano. En el caso de Cuyo, si esta tendencia de largo plazo continuara como indican las proyecciones se reduciría la disponibilidad de agua de riego necesaria para mantener los niveles actuales de la actividad vitivinícola y frutihortícola en los oasis de riego. Ante este riesgo potencial, sería importante implementar investigaciones y desarrollos integrales sobre el funcionamiento de tales oasis, que teniendo en cuenta su complejidad física y socioeconómica, contribuyan a determinar futuras medidas de adaptación.

Finalmente, las proyecciones indican en promedio un aumento de los índices extremos relacionados con las altas temperaturas y las precipitaciones extremas en la mayoría de las regiones del país (confianza media). Aunque por lo antes mencionado, la cuantificación de este cambio proyectado exhibe considerable niveles de incertidumbre.

Fuente:

http://www.ambiente.gov.ar/archivos/web/ProyTerceraCNCC/file/03-Resumen%20Ejecutivo.pdf

Reporte Global 2015 de las energías renovables

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Infografía: http://www.ren21.net/status-of-renewables/global-status-report/

El Reporte Global sobre la Situación de las Renovables de la REN21 (REN21’s Renewables 2015 Global Status Report), refleja desde hace diez años la situación global de la energía renovable, su industria y su panorama político.

REN21 es una asociación internacional sin ánimo de lucro y está basado en el Programa Ambiental de las Naciones Unidas (UNEP), que reúne a gobiernos, organizaciones no gubernamentales, instituciones académicas y de investigación, organizaciones internacionales y la industria del sector de las energías renovables.

En su última edición 2015, se señala que a nivel mundial hay una concientización cada vez mayor sobre la importancia de la energía renovable y la eficiencia energética, las cuales son críticas no sólo para atender el cambio climático, sino para crear nuevas oportunidades económicas y proporcionar acceso a la energía a miles de millones de personas que aún no cuentan con servicios modernos para el suministro de energía.

Pese al incremento medio global del 1,5% en el consumo de energía en años recientes y del 3% en el Producto Bruto Interno Global, las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en 2014 permanecieron sin cambios respecto a los niveles del 2013, siendo la primera vez en cuatro décadas, que la economía global creció sin un aumento paralelo en las emisiones de CO2.

Como razón para el desacople entre los crecimientos de la economía global y del CO2; se señala al aumento en el uso de recursos renovables por parte de China y en los esfuerzos de los países de la OECD para promover un crecimiento más sustentable – incluyendo un incremento en la eficiencia energética y en el empleo de energías renovables.

La energía renovable ha continuado durante el año 2014 con su desarrollo, aún con el aumento del consumo de energía a nivel mundial y el declive de los precios del petróleo durante la segunda mitad del año; extendiéndose significativamente la capacidad instalada y la energía producida, llegando las inversiones en energías renovables en el sector energético a superar a las inversiones netas para plantas de energía de combustibles fósiles.

La capacidad instalada en tecnologías solar, eólica y otras renovables alcanzó un incremento del 8,5% con respecto al año anterior; adicionando cerca de 135 GW de capacidad eléctrica instalada y alcanzando así, los 1.712 GW totales.

Donde se observa una desaceleración, es en el desarrollo de la calefacción, el enfriamiento y el transporte basado en tecnologías renovables; motivado fundamentalmente en los precios bajos de combustibles fósiles, los subsidios a éstos y la competencia con otras posibles inversiones, como pueden ser las mejoras en la eficiencia energética u otros sistemas de energía renovable.

A pesar de que hay mucho potencial y puntos de entrada para la energía renovable en el sector transporte, su desarrollo se ha visto limitado; mientras que la prioridad de las políticas, los mercados y las industrias se ha centrado en los biocombustibles líquidos.

El apoyo a las políticas para energías renovables ha contribuido al crecimiento del volumen del mercado y a una competencia mundial alta. Las significativas reducciones en los costos, especialmente para la energía solar FV y la eólica, han jugado un papel en la creciente electrificación del transporte y de los aparatos de calefacción. Este hecho también ha resaltado el potencial para una mayor superposición entre los sectores en un futuro cercano. En muchos países las energías renovables son altamente competitivas con los combustibles convencionales, particularmente en el sector eléctrico.

En el caso de los países en desarrollo, la oportunidad para acelerar la transición energética, está en el crecimiento de la generación distribuida de energía, que permita el acceso a la electricidad a una mayor cantidad de personas.

La experiencia del 2014 demostró que la penetración y el uso de fuentes de energía tanto variables como no variables se encuentran en franco crecimiento y, por lo tanto, contribuyen a la diversificación de la mezcla de energía. A pesar de que muchas tecnologías de energía renovable han experimentado una expansión rápida, el crecimiento de la capacidad de generación, así como las mejoras en la eficiencia energética se encuentran debajo del porcentaje necesario para alcanzar las metas de la iniciativa Energía Sostenible para Todos (SE4ALL por sus siglas en inglés), las cuales consisten en duplicar el nivel de uso de energía renovable, duplicar las mejoras mundiales en eficiencia energética, y proporcionar acceso universal a la energía para el año 2030.

Fuente

Principales conclusiones:

http://www.ren21.net/wp-content/uploads/2015/06/GSR2015_Key-Findings_SPANISH.pdf

Informe completo:

http://www.ren21.net/wp-content/uploads/2015/06/REN12-GSR2015_Onlinebook_low1.pdf

México, primer aporte latinoamericano para reducir la emisión de GEI

DSC_0257-1_1250La Conferencia de Partes (COP), invitó a todas las partes mediante su decisión 1/CP.19; a intensificar los preparativos  internos para aportar sus  Contribuciones Previstas y Determinadas a Nivel Nacional (iNDC, por sus siglas en inglés); con anterioridad a la próxima COP 21.

Estas iNDC son elementos claves para la próxima negociación sobre el nuevo acuerdo global que es de esperar se alcance en París en diciembre próximo y además, constituyen un compromiso de la comunidad internacional para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y no exceder los 2 grados centígrados de temperatura con respecto a la era preindustrial.

Al momento son unos 35 los países Parte de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático que han presentado sus Contribuciones.

Sólo México de entre los países latinoamericanos ha informado sus Contribuciones; las cuales tienen dos componentes; uno para la mitigación y otro para la adaptación.

Para el caso de la mitigación, México ha incluido dos tipos de medidas: incondicionales y condicionales. Para el caso de las medidas de carácter incondicional, el país se compromete a su implementación con sus propios recursos, mientras que las acciones condicionales son las que México podría desarrollar si se adopta un nuevo régimen climático multilateral y si los recursos y la transferencia de tecnología adicionales están disponibles a través de la cooperación internacional.

Con los compromisos informados, México espera reducir en un 25% sus emisiones de gases de efecto invernadero al 2030, por debajo de los niveles alcanzados en el 2000, una cifra que puede elevarse a 40% en caso de recibir apoyo internacional. Su Contribución incluye planes para la adaptación al cambio climático, así como un objetivo de reducción del hollín.

Fuente:

http://unfccc.int/focus/indc_portal/items/8766.php

http://www4.unfccc.int/submissions/indc/Submission%20Pages/submissions.aspx

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