COP 21: La credibilidad de las INDCs presentados por los países del G-20

Un informe publicado por la ONU a fines del mes de octubre de 2015, afirmaba que los planes nacionales de reducciones voluntarias de gases contaminantes presentados por unos 150 países son una importante contribución para los esfuerzos por limitar el calentamiento global, pero advierte que no son suficientes para mantener el aumento de la temperatura global por debajo de dos grados centígrados.

El informe señalaba que las propuestas evaluadas tienen la capacidad de ralentizar de forma drástica el ritmo de emisiones a la atmósfera y contribuirán a rebajar las emisiones per cápita en los próximos 15 años. De materializarse esos esfuerzos, las emisiones contaminantes se reducirían un 8% hacia 2025 comparado con el nivel de 1990 y en un 9% hacia 2030, pero la disminución del aumento de la temperatura global que lograrían sería de 2,7 grados.

Recordemos que el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), indicó oportunamente que un calentamiento global de 2°C traerá consecuencias graves para los países particularmente vulnerables. Por ello, los líderes de esos países hicieron un llamado al inicio de la pasada Cumbre del Clima COP 21 de París, solicitando que se logre un acuerdo ambicioso que establezca un límite más seguro de 1.5°C, pues para ellos -en particular las pequeñas islas- este aumento de temperatura significa la sobrevivencia de sus naciones.

Finalmente el Acuerdo que se alcanzó durante el desarrollo de la COP 21, solicita a todos los países revisar sus contribuciones nacionales determinadas (INDCs) cada cinco años a partir de 2020; y además, se los anima a aumentar sus ambiciones de reducción. También se señala que las emisiones deben alcanzar su punto máximo tan pronto como sea posible y centrándose cada país en lograr la neutralidad de carbono en la segunda mitad del siglo.

Pero mientras que todos estos objetivos de emisiones señalados son importantes, poco nos dicen acerca de la capacidad de cada país para implementar políticas y cubrir el costo de la consecución de dichos objetivos; en definitiva, las expectativas están puestas en que los países hagan lo que dicen que harán.

Justamente el tema de la credibilidad en los compromisos asumidos por los países, con respecto a sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI); es el objeto de análisis en un documento publicado por ESRC Centre for Climate Change Economics y Policy Grantham Research Institute on Clima te Change and the Environment de Londres (Reino Unido); que evalúa el nivel de credibilidad de las Contribuciones Nacionales Determinadas (INDCs) presentadas por los países del G-20.

En sus fundamentos, el estudio destaca que la credibilidad de los INDCs es importante por dos aspectos: el primero, es que ayuda a construir confianza entre las partes negociadoras, que a su vez ayudará a aumentar la ambición de las promesas futuras. El segundo aspecto, es que los países con compromisos percibidos como creíbles, tienen más probabilidades de atraer inversiones privadas internacionales; que serán esenciales para alcanzar sus objetivos de reducción de emisiones.

En el estudio se analizan factores clave de credibilidad, como son:

  • una base legislativa y la política coherente y global.
  • un proceso de toma de decisiones transparente, incluyente y eficaz; con suficientes restricciones como para limitar cambios de política.
  • organismos públicos dedicados, apoyados por mecanismos de consulta.
  • organismos privados de apoyo.
  • una historia de participación internacional activa en temas ambientales.
  • una opinión pública consciente de la realidad climática.
  • un historial de cumplimiento de compromisos anteriores con respecto al cambio climático y sin antecedentes de la abolición de políticas.

Cada uno de estos factores clave fueron calificados según una escala indicativa del grado de credibilidad general para alcanzar sus compromisos climáticos (INDCs), como: “pleno apoyo”, “gran medida de apoyo”, “apoyo moderado”, “poco apoyo”, o “sin apoyo”.

En cuanto a la evaluación de los países del G20 en torno a los factores clave de credibilidad; se hizo evidente que los 20 países como grupo, obtienen una puntuación moderadamente buena a través de todos los factores. Sin embrago hay variaciones notables entre las economías industrializadas y las economías en desarrollo / emergentes. Estos últimos países tienden en promedio; a calificar más bajo en los procesos de toma de decisiones, los organismos públicos y entidades privadas de apoyo a la acción por el clima, y ​​tienen menor conciencia pública sobre el cambio climático.

También hay diferencias significativas en el nivel y el equilibrio entre los factores determinantes de la credibilidad de los distintos países, identificándose tres grandes grupos de países dentro del G-20:

Los países con la mayoría de los factores clave a nivel de “gran medida de apoyo”, que incluye a la UE y sus miembros individuales del G-20 (Francia, Alemania, Italia y Reino Unido), así como Corea.

Los países con la mayor parte de los factores clave al menos con “apoyo moderado”, pero mostrando debilidad significativa en uno de los factores clave; en los que se incluye Australia, Brasil, Japón, México, Rusia, Turquía, Sudáfrica y los EE.UU.

Y un número de países que tienen margen para aumentar significativamente la calificación en la mayoría de los determinantes. Estos son Argentina, Canadá China, la India, Indonesia y Arabia Saudita.

En las conclusiones del estudio, se señala que los resultados generales son moderadamente alentadores, ya que una gran proporción de los compromisos están respaldados por factores clave que son calificados como al menos de “apoyo moderado”; un nivel intermedio entre el pleno apoyo y la ausencia de apoyo al cumplimiento de los compromisos asumidos con respecto al clima por el conjunto de países del G-20.

También se destaca que hay un amplio margen para la mejora, en particular; en términos de fortalecer el apoyo de los jugadores y las organizaciones nacionales (impulsada por los factores clave de “organismos públicos” y “organismos privados”), así como la mejora de las normas y la opinión sobre el cambio climático (afectados por los factores clave determinantes de “participación internacional” y “opinión pública”).

Después de las negociaciones de COP21, los países tienen una oportunidad para la mejora, en particular en los factores clave determinantes de la credibilidad que se encuentran bajo la influencia directa del gobierno, en particular la política interna y la legislación, proceso de toma de decisiones y la capacidad de los organismos públicos relacionados con el cambio climático.

Leer estudio completo en:

http://www.lse.ac.uk/GranthamInstitute/wp-content/uploads/2015/12/Averchenkova-and-Bassi_policy-paper-December-20152.pdf

Científicos identifican “Puntos de Inflexión” por el cambio climático

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Un equipo de científicos de la Universidad de Southampton, dirigido por el profesor Sybren Drijfhout; han identificado potenciales “puntos de inflexión” en el cambio climático provocado por el calentamiento global.

En el estudio, publicado por la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos de América (PNAS), los científicos analizan simulaciones de modelos climáticos sobre la base del Quinto Informe del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

Encontraron evidencias de 41 casos de cambios abruptos en el hielo marino, la cubierta de nieve, en el océano, en el permafrost, y en la biosfera terrestre; que podrían causar abruptos cambios climáticos regionales. Varios de estos eventos se llevan a cabo con un nivel de calentamiento global inferior a dos grados, que a menudo se percibe como el “límite de seguridad” del calentamiento global. Sin embargo, aunque la mayoría de los modelos predicen una o más cambios regionales abruptos, cualquier suceso específico aparece típicamente en sólo unos pocos modelos.

El autor principal del estudio, el profesor Sybren Drijfhout, señaló: “Esto ilustra la alta incertidumbre en la predicción de los puntos de inflexión”, agregando que “…nuestros resultados muestran que los cambios bruscos son probables, pero que predecir cuándo y dónde se producirán continua siendo muy difícil. Además, nuestros resultados muestran que no existe un límite de seguridad y que muchos cambios abruptos ya se producen para los niveles de calentamiento global inferiores a los dos grados “, añade.

Las principales evidencias se refieren a cambios bruscos en el hielo marino y en los patrones de circulación oceánica, así como los cambios bruscos en la vegetación y la productividad marina. Además de los cambios bruscos en el hielo marino, varios modelos predicen también cambios extremos en elementos del sistema Tierra, como ser la selva amazónica, el permafrost de la tundra y la nieve en la meseta tibetana.

“Curiosamente, eventos abruptos podrían salir como una cascada de fenómenos diferentes”, añade Víctor Brovkin, coautor del Instituto Max Planck de Meteorología (MPI-M). “Por ejemplo, un colapso del permafrost en el Ártico es seguido por un rápido aumento de la superficie forestal allí. Esta especie de efecto dominó debería tener implicaciones no sólo para los sistemas naturales, sino también para la sociedad.”

“La mayoría de los cambios bruscos detectados son alejados de los principales centros de población del planeta, pero su ocurrencia podría tener implicaciones más amplias” dice Martin Claussen, director del MPI-M y uno de los co-autores. “Nuestro trabajo es sólo un punto de partida. Ahora tenemos que profundizar en los mecanismos de los puntos de inflexión y diseñar un enfoque para diagnosticar durante la próxima ronda de simulaciones de modelos climáticos para el IPCC.”

Drijfhout y su equipo llegaron a la conclusión de que si la temperatura media mundial sigue aumentando, “hay una potencial tendencia gradual de la desestabilización del clima con respecto a esos cambios”, según el estudio.

http://www.eurekalert.org/pub_releases/2015-10/uos-sic101515.php

http://www.pnas.org/content/110/49/19713.full.pdf?sid=33eda9c0-50c8-4451-bcb1-c978a37e8b66

Negociaciones sobre el clima: ¿se avanza en la misma dirección?

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Christiana Figueres, secretaria de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC), señaló que “Todos avanzan en la misma dirección”. Lo hizo en la clausura de la décima parte de la segunda sesión del Grupo de Trabajo sobre la Plataforma de Durban para una Acción Reforzada (ADP 2-10), que se desarrolló en Bonn, Alemania.

La Secretaria Figueres insistió en señalar la interacción productiva que hay entre los tres niveles de negociación: las sesiones de negociación del ADP como la que ha culminado, las reuniones ministeriales informales que se llevan a lo largo del año, y las reuniones presidenciales.

Además, Ahmed Djoghlaf, de Argelia; y Daniel Reifsnyder, de Estados Unidos, Co-Presidentes de ADP, indicaron que en octubre entregarán un borrador de acuerdos avanzado, que contendrá posiciones de los 195 países de la UNFCCC y mediante el cual se tomarán disposiciones mundiales para limitar el incremento de temperatura del planeta a 2 grados centígrados.

En respuesta a las críticas que recibieron los organizadores por parte de la sociedad civil y de los negociadores debido a la lentitud para acordar posiciones, los Co-Presidentes indicaron que hubo avances importantes en la semana y que es necesario avanzar “paso a paso pero de manera segura, para no tener el riesgo de ir demasiado rápido y luego tener un retroceso”.

Resaltaron que aunque se avanzó mucho sobre el texto mismo, hubo discusiones constructivas sobre temas que hasta ahora no se conversaban realmente, como daños y pérdidas, diferenciación entre países u objetivos a largo plazo.

Sostuvieron también que lo más importante que se ha conseguido en la reunión del ADP 2.10 es la confianza que existe entre todos los países. “Que las partes acepten que los Co-Presidentes elaboren el nuevo texto para octubre y que confíen en que sus posiciones serán bien reflejadas, es un gran logro, porque sin confianza, no hay acuerdo”, resaltó Djoghlaf. Se refería al hecho de que se anunció oficialmente durante la reunión plenaria de cierre, que serán ellos los encargados de elaborar en las próximas semanas una nueva propuesta de texto borrador, que servirá de base para las negociaciones de la última sesión del ADP que será en octubre; y en la que se espera aprobar oficialmente un texto base para el acuerdo que se negociará en París.

Esta nueva propuesta de texto se construirá en base al documento adoptado en Ginebra en febrero de este año, que incorporará los elementos que surgieron de las discusiones de esta semana. El objetivo es lograr una base unificada, y no reproducir los errores de Copenhague, donde el texto base era muy largo, no manejable y termino siendo un fracaso. A diferencia de la sesión ADP2.10, en la reunión de octubre, los negociadores se unirán en un solo grupo para discutir párrafo por párrafo la integralidad del nuevo texto propuesto por los Co-Presidentes.

En definitiva, y según expresiones de participantes; no hubo avances concretos sobre el texto, se discutieron muchos temas clave, y que “ahora tenemos todas las piezas del rompecabezas para poder armarlo”, dijo Laurence Tubiana, enviada especial del gobierno de Francia sobre cambio climático. Pero las grandes decisiones políticas se tomarán en París.

Fuente:

http://conexioncop.com/clausura-de-la-reunion-adp-2-10-tenemos-todas-las-piezas-del-rompecabezas/

Los países mejor preparados para enfrentar el cambio climático

globe-792705_1280Según Informes del Grupo de Trabajo II del IPCC, tanto la adaptación como la mitigación pueden ayudar a reducir los riesgos del cambio climático para la naturaleza y la sociedad.

La mitigación tendrá beneficios mundiales, pero -debido a los tiempos de retraso en los sistemas climáticos y biofísicos- estos serán perceptibles apenas a mediados del siglo XXI aproximadamente, caso distinto a los beneficios de la adaptación, que tiene un alcance de local a regional, y pueden ser inmediatos, sobre todo si estos abordan también las vulnerabilidades a las condiciones climáticas actuales.

Planteadas así las alternativas para reducir los riesgos del cambio climático, las políticas en materia de clima no deben ceñirse a una selección entre adaptarse al cambio climático y mitigarlo, se señala desde el Grupo de Trabajo II del IPCC.; agregando que para enfrentar las vulnerabilidades claves al cambio climático, es necesario lograr la adaptación porque incluso los esfuerzos de mitigación más estrictos no podrán evitar el avance del cambio climático en las próximas décadas. La mitigación es necesaria porque el depender sólo de la adaptación podría conducir finalmente a una magnitud tal del cambio climático para la cual una adaptación eficaz sería únicamente posible a un coste social, ambiental y económico muy elevado

Ahora considerando que el cambio climático es un hecho, nos podríamos preguntar si todos los países están preparados para enfrentarlo. Y una respuesta la podríamos encontrar en un informe que realiza KPMG cada dos años en colaboración con Oxford Economics y publicado por Change Readiness Index (CRI – Índice de Preparación para el Cambio); el cual señala cuales son los países mejor preparados para enfrentar el cambio climático.

El informe mide a 172 países por su capacidad para prepararse y responder a la aceleración del cambio provocado por “todo”, como se indica en el estudio. Esto incluye desde los desastres naturales y las crisis económico-políticas, hasta las tendencias a largo plazo como la demografía y nuevas tecnologías.

La metodología aplicada para elaborar el CRI; se estructura en torno a la capacidad empresarial, capacidad de los gobiernos y la capacidad de las personas y de la sociedad civil. En conjunto entregan la capacidad subyacente de un país para gestionar el cambio.

Para su elaboración se reunió información relevada de una encuesta a 1.270 expertos de todo el mundo, que se combinan con un conjunto de datos de fuentes secundarias compuestas por más de 120 variables, agrupadas en 73 indicadores, entre las que se incluyen al Foro Económico Mundial, el Banco Mundial, Legatum Institute, el Fondo Monetario Internacional y las Naciones Unidas.

De acuerdo a este informe, los diez países que están más altos en el ranking de adaptación son: Singapur, Suiza, Hong Kong-China, Noruega, Emiratos Árabes, Nueva Zelanda, Qatar, Dinamarca, Suecia y Finlandia.

Singapur obtuvo nuevamente el primer lugar, mientras que países del norte y occidente de Europa dominaron las primeras 20 posiciones. A nivel de Latinoamericano, Chile ocupa el primer lugar en la región y el puesto diecinueve a nivel global; seguido por Costa Rica, que ocupa la trigésima octava posición en la consideración global.

Un dato importante e inesperado según el informe, es que no necesariamente los países más ricos o grandes son los que están mejor preparados para el cambio, ya que hay naciones más pequeñas y con menos recursos superan en muchos casos a las grandes economías.

Para el presidente mundial para los Servicios de Asistencia de Desarrollo Internacional (IDA) de KPMG International, Timothy Stiles, “El CRI muestra que no hay verdades absolutas cuando se trata de la disposición al cambio”. Y agrega: “La riqueza de un país es sin duda un factor que contribuye, pero muchos países compensan esa menor riqueza con una gobernanza robusta, una sólida base social y un entorno empresarial positivo.”

Otra característica de los resultados obtenidos del CRI en este año; es que los países con más altas calificaciones de las economías más inclusivas, tienden a obtener mejores resultados en el índice; mientras que por el contrario, la desigualdad del ingreso tiende a asociarse con una baja preparación para el cambio.

De hecho, los nueve países que tienen un ranking más alto para el crecimiento inclusivo están todos en el top 15 del Índice. “Esto envía un mensaje claro de que las políticas que promueven el crecimiento inclusivo pueden ayudar a los países a ser más equipados para manejar el cambio inevitable”, apunta Stiles.

Como se concluye en el trabajo; el CRI permite a las partes interesadas evaluar en profundidad, las fortalezas y debilidades de los países comparados; y realizar sus propias comparaciones entre grupos de países con niveles similares de ingreso, geografía, recursos y otras características; a través del análisis de los tres pilares como son capacidad empresarial, capacidad de gobierno y de la gente, y capacidad de la sociedad civil; y explicarse porque algunos países se desempeñan mejor que otros.

Fuente:

http://www.kpmg.com/Global/en/IssuesAndInsights/ArticlesPublications/Documents/2015-change-readiness-index-v1.pdf

Niveles de GEI en la atmósfera sin precedentes

Source: docs.google.comHoRtSG

La Organización Meteorológica Mundial (OMM), informó que en el año 2013 se alcanzó un máximo sin precedentes de la cantidad de gases de efecto invernadero (GEI) presente en la atmósfera.

Las mediciones fueron realizadas por la Vigilancia de la Atmósfera Global (VAG), de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), que coordina las observaciones de los principales contribuyentes al cambio climático, como son los gases de efecto invernadero (GEI) de larga duración.

El análisis de las últimas observaciones realizadas muestra que los promedios mundiales de las fracciones molares del CO2, el CH4 y el N2O alcanzaron nuevos máximos en 2013.

En el informe se indica que en el año 2013 la concentración de CO2 en la atmósfera alcanzó el 142% del nivel de la era preindustrial (antes de 1750), el de metano el 253% y el de óxido nitroso el 121%.

Además, los niveles de CO2 han aumentado más entre 2012 y 2013 que durante cualquier otro año desde 1984. Los datos preliminares señalan que el aumento posiblemente obedezca a la reducción de la cantidad de CO2 absorbida por la biosfera de la Tierra, sumado al incremento constante de las emisiones de ese gas.

Los datos informados están referidos a las concentraciones atmosféricas de los GEI –y no de las emisiones- de esos gases; entendiéndose por emisión la cantidad de gas que va a la atmósfera y por concentración la cantidad que queda en la atmósfera después de las complejas interacciones que tienen lugar entre la atmósfera, la biosfera y los océanos.

Un dato importante a destacar es la absorción por parte de los océanos, con un ritmo actual de acidificación que parece no tener antecedentes en los últimos 300 millones de años. Según información del IPCC, los océanos absorbieron aproximadamente el 30% del dióxido de carbono antropogénico emitido, causando su acidificación.

En el mes de mayo de 2013, la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera de Estados Unidos (NOAA, por su sigla en inglés), divulgaba datos con respecto a los niveles diarios de dióxido de carbono en la atmósfera, señalando que por primera vez se habían superado las 400 partes por millón (ppm).

Los datos fueron recogidos por el laboratorio de Hawai situado en el volcán Mauna Loa y que mide la concentración de ese gas en la atmósfera desde 1958.

Las concentraciones de CO2 son variables según los registros del laboratorio de Hawai, por lo que se esperaba que la concentración bajara de los 400 ppm en las siguientes semanas de la publicación de la información; pero también se alertaba que las concentraciones seguirían aumentando gradualmente a largo plazo.

(Fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2013/05/130510_ciencia_co2_dioxido_carbono_lav.shtml)

Evidentemente el cuadro de situación exige a nivel internacional una acción decidida para revertir esta tendencia; ya que los riesgos del cambio climático aumentan con los continuos  aumentos de las emisiones de gases de efecto invernadero.

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El financiamiento para el clima es insuficiente

About $359 billion a year flows to and within countries to support low-carbon development. It’s barely half the volume considered necessary, but work is underway to scale it up.

Source: www.bancomundial.org

El Quinto informe de Evaluación del IPCC, indica que las actividades humanas, en particular las relacionadas con las emisiones de dióxido de carbono; están provocando un aumento sostenido e inequívoco de las temperaturas globales.

Este calentamiento en el sistema climático es inequívoco y, desde 1950, muchos de los cambios observados no han tenido precedentes en los últimos decenios a milenios. La atmósfera y el océano se han calentado, los volúmenes de nieve y hielo han disminuido, el nivel del mar se ha elevado y las concentraciones de gases de efecto invernadero han aumentado.

La evidencia de los cambios permite afirmar que los efectos del cambio climático ya se están produciendo en todos los continentes y en los océanos; y que el mundo está en muchos casos, poco preparado para los riesgos del cambio climático.

Pero también se concluye en el informe, que es posible luchar contra esos riesgos, aunque serán difíciles de controlar con niveles elevados de calentamiento.

En el informe del Grupo de trabajo II del IPCC, titulado “Cambio Climático 2014. Impacto, adaptación y vulnerabilidad”, se detallan el impacto del cambio climático hasta la fecha, los riesgos futuros que se derivan de él y las posibles medidas efectivas para reducir esos riesgos.

De no actuar de inmediato con respecto al cambio climático; crece la probabilidad de impactos severos y peligrosos sobre la gente, la sociedad y los ecosistemas.

Entonces, ¿cómo no superar los 2ºC?; cuando sabemos que el cambio climático, sus impactos y su mitigación están íntimamente ligados a la economía global.

Según el Banco Mundial, en la actualidad hay financiamiento disponible para la búsqueda de soluciones, aunque el volumen aún no es suficiente; e indican que el flujo de financiamiento hacia los países y entre y al interior de ellos para apoyar el desarrollo con bajas emisiones de carbono  —que puede ayudar a reducir las emisiones y aumentar la resiliencia a los efectos del cambio climático— asciende a unos US$359.000 millones anuales hoy en día.

De esta cantidad de dinero, un 62% proviene de la inversión privada, el resto (38%) se origina en fuentes del sector público.

Como dato destacado, el mayor porcentaje de inversiones, un 38% se orientan al financiamiento de proyectos de energía solar, y un 24% se destinan a la energía eólica.

Pero como se indica desde el Banco Mundial, el flujo de financiamiento para el clima es hoy en día de unos  US$1000 millones diarios a nivel mundial, este monto es apenas la mitad del volumen que se requiere para enfrentar el cambio climático, en particular en los países en desarrollo, cuyas ciudades de rápido crecimiento están tomando hoy decisiones relacionadas con la energía y la infraestructura que establecerán el curso de su desarrollo en el futuro.

Se estima que la necesidad real de desarrollo con bajas emisiones de carbono y de inversión en energía limpia llegaría a más de US$700.000 millones al año y, posiblemente, a más de US$1 billón al año.

Para alcanzar estos niveles de financiamiento del clima, se tendrán que crear las condiciones apropiadas y eso significa que haya una combinación de políticas gubernamentales de apoyo y congruentes, financiamiento público específico y modelos de negocio y mecanismos de financiamiento innovadores.

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¿Cómo serán los informes metereológicos en el 2050?

La Organización Meteorológica Mundial es el portavoz autorizado de las Naciones Unidas sobre el tiempo, el clima y el agua

Source: www.wmo.int

La Organización Meteorológica Mundial (OMM), agencia especializada de la ONU; invitó a varios presentadores del tiempo en televisión procedentes del todo el mundo; a que imaginaran cómo sería un informe metereológico del año 2050.

Según informes del IPCC, si las emisiones de gases de efecto de invernadero producidas por la humanidad siguen aumentando, la temperatura media de la atmósfera inferior de la Tierra podría incrementarse en más de 4ºC (7,2ºF) a finales del siglo XXI.

Ante esta realidad, la OMM plantea los siguientes interrogantes:

– ¿qué significa realmente un aumento de la temperatura media mundial?;

– ¿qué sensación experimentaríamos cotidianamente?

Con estas premisas lanzó una campaña para llamar la atención sobre los efectos del cambio climático, en previsión de frecuentes inundaciones, tormentas y una gran ola de calor dentro de cuatro décadas.

Los invitados desarrollaron una serie de videos con predicciones de fenómenos extremos, como parte de la serie de cortometrajes  Pronósticos del tiempo del futuro, como forma de luchar contra el calentamiento del planeta y con vista fija en el año 2050.

La OMM publicará estos materiales durante este mes para respaldar el llamamiento del secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, con objeto de que los países apoyen medidas ambiciosas sobre el cambio climático en la Cumbre de la ONU sobre el Clima, el 23 de septiembre en Nueva York.

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