El efecto agregado de las INDCs según nuevo informe de la ONU

indc-postcard-sp-4La ONU publicó un nuevo informe que sintetiza los planes climáticos nacionales de 146 países antes de la COP21 de París, que llevarían a un incremento de la temperatura de 2.7°C; por lo cual aún es necesario elevar el nivel de ambición para preservar los ecosistemas y evitar que nuestras sociedades enfrenten graves riesgos climáticos, se sostiene desde el organismo.

El documento denominado “Informe de síntesis sobre el efecto agregado de las contribuciones previstas y determinadas a nivel nacional”, analiza el impacto colectivo de más de 140 planes nacionales de acción climática e indica que en conjunto, esos planes pueden ralentizar de forma drástica el ritmo de las emisiones globales a la atmósfera.

Además se destaca como otro hallazgo clave, que el impacto agregado de las contribuciones previstas y determinadas a nivel nacional (INDC, por sus siglas en inglés) hará que caigan las emisiones per cápita en los próximos 15 años.

“Estas contribuciones INDC, o planes nacionales de acción climática, representan un anticipo claro y determinado por parte de la comunidad mundial de naciones en una nueva era de ambición climática. Gobiernos de todos los rincones de la Tierra han señalado a través de sus INDC que están determinados a jugar su papel en función de sus circunstancias nacionales y sus capacidades”, dijo Christiana Figueres, Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático (CMNUCC).

“Implementados completamente, en conjunto estos planes suponen el comienzo de una merma significativa en el crecimiento de las emisiones de gases de efecto invernadero. Son una base, unos pilares, sobre los que se puede construir una ambición incluso mayor. Estoy convencida de que estas contribuciones INDC no son la última palabra de los países sobre lo que están listos a hacer y a lograr a lo largo del tiempo. El viaje hacia un futuro climáticamente seguro está en marcha y el acuerdo que se firmará en París puede confirmar y catalizar esa transición”, añadió.

La totalidad de los planes presentados cubren el 86% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, lo que supone cuatro veces más del porcentaje englobado en el primer periodo de compromisos del Protocolo de Kyoto, el primer tratado del mundo para la reducción de emisiones y que exigía recortes de emisiones a los países industrializados.

Uno de los resultados clave del informe es que las INDC conllevarán una reducción de las emisiones medias mundiales per cápita de hasta un 8% menor en 2025 que en 1990 y hasta un 9% menor en 2030.

“Las contribuciones INDC tienen la capacidad de limitar el aumento previsto de la temperatura a unos 2,7 grados centígrados, lo que no es en ningún caso suficiente, pero sí es mucho menor que los estimados cuatro, cinco o más grados de calentamiento que muchos han proyectados sin incluir las INDC”, dijo la Sra. Figueres.

El informe de la Secretaría no evalúa directamente qué implicaciones tendrán estas contribuciones INDC en la temperatura para finales de siglo porque para ello se requieren datos sobre las emisiones posteriores a 2030.

“Estos planes establecen un rumbo que claramente reconoce que una acción climática exitosa no solo logra reducir las emisiones sino que implica otros beneficios económicos y sociales para los gobiernos, los ciudadanos y las empresas”, añadió.

“Con el apoyo financiero a los países en desarrollo, con un destino claro a largo plazo —la neutralidad climática en la segunda mitad de este siglo—, y con una aceleración de la ambición, de una manera estructurada, transparente y a tiempo; las contribuciones INDC son una parte y fuente de inspiración de lo que será el Paquete de París”, dijo la Sra. Figueres.

La mayoría de las contribuciones INDC son de ámbito nacional y algunas incluyen acciones inmediatas, subrayando la comprensión por parte de los gobiernos de que es urgente aumentar el nivel de ambición, tanto antes como después de 2020, cuando entre en vigor el nuevo acuerdo de cambio climático.

El informe muestra que las INDC representan una ralentización substancial del crecimiento de las emisiones de una manera rentable, lo que hace todavía posible y asequible que en 2030 estemos en el necesario camino de limitar el aumento de la temperatura mundial por debajo de los 2 grados centígrados.

Además del impacto en las emisiones per cápita, el informe muestra que con las INDC se espera que el ritmo de crecimiento de las emisiones se ralentice en aproximadamente un tercio en el periodo 2010-2030, con respecto al ritmo de crecimiento de las emisiones en el periodo 1990-2010. Este escenario supone una reducción de emisiones de unas 4 gigatoneladas (Gt) en 2030 en comparación con los escenarios previos a las INDC.

A pesar de que este informe no evalúa las implicaciones para el aumento de la temperatura, el análisis de la Agencia Internacional de la Energía sugiere que las contribuciones INDC pueden poner al mundo en una trayectoria hacia un aumento de la temperatura de 2,7 grados centígrados en este siglo.

Todas las contribuciones INDC de los países industrializados son incondicionales y muchas de las INDC de los países en vías de desarrollo también lo son. Las contribuciones condicionales representan aproximadamente el 25% del alcance total de las reducciones de emisiones.

Todas las contribuciones INDC cubren el dióxido de carbono (CO2) y muchas también cubren metano, óxido nitroso y otros potentes gases de efecto invernadero.

La Secretaría de la CMNUCC publicará en noviembre otro informe destinado a los responsables de políticas titulado “Acción Climática Ahora”, que evidenciará el enorme potencial para la reducción de emisiones y los múltiples beneficios económicos de la aplicación de prácticas climáticas idóneas en los mayores sectores, desde la energía al transporte, pasando por la construcción y el sector forestal.

Más de la mitad de las INDC incluyen una visión a largo plazo sobre la transición hacia un crecimiento económico bajo en emisiones de carbono y un desarrollo con alta resiliencia. Muchos predicen que en 2050 estarán cerca de alcanzar la neutralidad climática, es decir, el punto en que las emisiones de origen humano son absorbidas por los sistemas naturales, almacenadas o utilizadas.

La implementación de las contribuciones INDC también será un apoyo para que se puedan alcanzar los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). De hecho, la realización de estas contribuciones INDC será un factor clave para el éxito de los ODS, que no sobrevivirían a un futuro de impactos climáticos extremos.

100 de las contribuciones INDC incluyen medidas para reducir la vulnerabilidad y fomentar la resiliencia, lo que viene a reflejar la necesidad de incluir el ya existente cambio climático en los planeamientos nacionales.

Los países con un componente de adaptación en sus INDC canalizan sus esfuerzos a través de una serie de instrumentos que incluyen leyes de cambio climático y regulaciones, planes nacionales o sectoriales y estrategias. Los ámbitos de mayor preocupación son los recursos hídricos, la agricultura, la salud, los ecosistemas y el sector forestal.

El nuevo acuerdo sobre cambio climático que se alcanzará en París puede fijar las INDC en términos de reconocimiento, rendición de cuentas y apoyo adecuado, lo que impulsará la ambición extra necesaria.

A medida que pase el tiempo, será necesaria una mayor acción. Por ello, es importante tener en cuenta que este conjunto de contribuciones INDC no implican un bloqueo del nivel de las emisiones mundiales para 2030. Muchas naciones sobrepasarán los objetivos establecidos con respecto a lo que hoy se ve como realizable.

A lo largo del tiempo, las contribuciones nacionales pueden ser revisadas al alza, especialmente a medida que se movilice la financiación climática y otras formas de cooperación multilateral que serán catalizadas por el nuevo acuerdo de París y que permitirán a los gobiernos llegar más lejos y más rápido, incluso antes de 2030.

Fuente:

http://unfccc.int/resource/docs/2015/cop21/eng/07.pdf

Los compromisos climáticos asumidos por Latinoamérica y Caribe

Las Contribuciones Nacionales Determinadas (INDC, por sus siglas en inglés) son compromisos de reducción de gases de efecto invernadero (GEI) y acciones de adaptación a los efectos del cambio climático, que cada país presenta de manera voluntaria, de acuerdo a sus realidades.

Estas Contribuciones se basan en medidas sectoriales y constituyen un aporte clave a las negociaciones que culminarán en la COP21 de París en diciembre próximo, en la que se espera que los países alcancen un acuerdo que permita limitar el calentamiento global a menos de 2° C.

Al 23 de octubre pasado, 150 países sobre un total de 195 de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), han dado a conocer las acciones que ejecutarán para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

Estos 150 países que han presentado su Contribución Nacional Determinada (INDC), representan en conjunto más del 85% de las emisiones de GEI del planeta y de este universo; Latinoamérica y el Caribe representan solo el 7% de las emisiones del planeta (9.6% si se incluye las emisiones vinculadas a la deforestación y uso del suelo).

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Los más grandes emisores de la región son Brasil con 1823 MtCo2eq (Megatoneladas de CO2 equivalente), seguido por México (748 MtCo2eq), Argentina (405 MtCo2eq), Venezuela (396 MtCo2eq) y Colombia (200 MtCo2eq).

Se puede consultar los compromisos de reducción de emisiones de GEI al 2030, asumidos por los países de Latinoamérica y el Caribe en:

 http://conexioncop.com/wp/wp-content/uploads/2015/10/INDC-LAC-23oct-2015.pdf

Consulta de INDCs presentados por las partes:

http://www4.unfccc.int/submissions/indc/Submission%20Pages/submissions.aspx

INDC: los compromisos climáticos de América Latina y el Caribe

El pasado 1ro de octubre se alcanzó la fecha límite para que cada uno de los 146 países de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), haga pública de manera voluntaria y de acuerdo a su realidad; la Contribución Nacional Determinada (INDC, por sus siglas en inglés).

A la hora de hacer un balance de las presentaciones realizadas se puede señalar lo siguiente:

  • de los 195 países que abarca la Convención, 146 países han presentado sus INDC;
  • 9 de los 10 países con mayor emisión de GEI (China, Estados Unidos, La Unión Europea, India, Rusia, Japón, Brasil, Indonesia y México) dieron a conocer sus INDCs, que representan en conjunto un 71% de las emisiones del planeta; faltando de informar solo falta Irán, que constituye una contribución también importante.
  • todos los países desarrollados miembros de la CMNUCC, junto a 104 naciones en desarrollo han presentado sus compromisos climáticos.
  • El conjunto de las presentaciones, representan en total casi el 87% de las emisiones globales.

INDC-01oct-2015De los países de Latinoamérica y el Caribe, que en conjunto representan el 7% de las emisiones de GEI en el mundo; Costa Rica es el país de la región que ha presentado la contribución más ambiciosa, y se ha comprometido a ser carbono neutral en el 2021. México y Brasil, que también han hecho públicas sus INDC, son los dos únicos países latinoamericanos, que se encuentran dentro de las 10 naciones que emiten mayor cantidad de GEI a nivel global.

Las contribuciones latinoamericanas se enfocaron principalmente en los sectores forestal (lucha contra la deforestación y revalorización del bosque) y energético (energías renovables convencionales como la hidroeléctrica, y en menor proporción, energías renovables no convencionales, como la energía solar o eólica, así como desarrollo de eficiencia energética). También se incluyen acciones orientadas a buenas prácticas agrícolas, transporte limpio, gestión de residuos y mejora de procesos industriales.

Un componente fuerte de las INDCs latinoamericanas es el referido a la adaptación, ya que la región es altamente vulnerable a los efectos del cambio climático, como desglaciación, aumento de nivel del mar, inundaciones o sequías extremas según la zona; además, varios países se comprometieron a una meta mínima de manera incondicionada, apoyándose en recursos propios.

México fue el primer país latinoamericano y uno de los primeros a nivel mundial que hizo pública su contribución. Su meta planteada es reducir incondicionalmente un 25% de sus emisiones de GEI con respecto a un escenario “Business as Usual” (BAU por sus siglas en inglés) al 2030, es decir comparado al nivel de emisiones proyectadas para el 2030 si todo sigue igual. El porcentaje podría elevarse a 40% de manera condicional, sujeto a que se dé un acuerdo climático global con ciertas condiciones, entre otros un acceso a un apoyo financiero y tecnológico internacional.

A México, le siguió Colombia, que se comprometió a reducir 20% de sus emisiones de GEI al 2030, comparado a un escenario BAU. La ambición podría subir a 30% en caso de recibir ayuda internacional.

En los tres días anteriores a la fecha límite, 11 naciones latinoamericanos presentaron sus metas de reducción: Brasil, Perú, Guyana, Uruguay, Chile, Guatemala, Costa Rica, Honduras, Paraguay, Ecuador, Argentina y seis del Caribe, particularmente vulnerables al cambio climático, debido al incremento del nivel del mar y la multiplicación de eventos climáticos extremos como las tormentas tropicales: Trinidad y Tobago, República Dominicana, Granada, Haití, Barbados, y Dominica.

En cuanto a acciones de corto plazo, el país más ambicioso en Latinoamérica fue Costa Rica, ya que reafirma en su INDC su meta de ser carbono-neutral en el 2021, es decir que además de reducir sus emisiones de GEI, compensará las emisiones restantes, entre otros gracias a acciones forestales.

Con todos las Contribuciones Nacionales hechas públicas, un estudio de las Naciones Unidas, previsto para el primero de noviembre, evaluará si la suma de los esfuerzos nacionales es suficiente para logar la meta de limitar el calentamiento global a un nivel seguro para la humanidad; aunque algunos estudios publicados ya señalan que el nivel de ambición de las INDCs es insuficiente.

Fuente:

http://conexioncop.com

http://www4.unfccc.int/submissions/indc/Submission%20Pages/submissions.aspx

INDC: La Argentina se reserva el derecho de presentar revisiones

Argentina presentó oficialmente su Contribución Prevista y Determinada a Nivel Nacional en concordancia con las Decisiones 1/CP.19 y 1/CP.20 y teniendo en cuenta los principios, disposiciones y estructura de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).

Para la Argentina las consecuencias del cambio climático que ya hoy sufre el planeta, incrementa las desigualdades ya existentes entre los países y obliga a tomar medidas inmediatas que implican grandes esfuerzos económicos; lo cual para los países que aún no han alcanzado su pleno desarrollo significa sufrir con mayor gravedad este fenómeno, a pesar de no ser los principales causantes.

Entonces para resolver este problema se requiere la puesta en marcha de acciones concretas en materia de adaptación, mitigación, así como la provisión de medios de implementación; sobre la base de un marco de referencia consensuado entre todos los países del mundo; que reconozca la plena vigencia del principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas, como base fundamental para el éxito del proceso, expresa Argentina en su presentación.

Con respecto al comercio internacional, el país señala la necesidad de evitar que las medidas que se adopten para combatir el cambio climático, incluidas las unilaterales; se constituyan en un medio de discriminación arbitraria o injustificable o en una restricción encubierta a la actividad.

Sólo se logrará revertir el cambio climático si todos los países del mundo logran una articulación de esfuerzos humanos y económicos, sin precedentes en la historia de la humanidad, que sólo puede lograrse si existe una decisión política sincera de todos los gobiernos del mundo.

En la presentación, Argentina reconoce que por estudios desarrollados por investigadores argentinos; durante el período 1960-2010 se observó un aumento de la temperatura media en la mayor parte de la República Argentina, de alrededor de 0,5 °C, llegando a superar 1°C en algunas zonas de la Patagonia, registrándose también un aumento de los días con olas de calor y una reducción en el número de días con heladas y se produjeron incrementos en las precipitaciones al este del país que originaron inundaciones de gran impacto socio-económico. En contraposición se observó en las zonas semiáridas, una disminución de las precipitaciones en la zona cordillerana y una disminución de los caudales de los ríos Cuyanos.

Considerando las proyecciones para el resto del siglo XXI, el informe destaca un aumento de la temperatura media de entre 0,5 a 1°C en casi todo el país hacia mediados del presente siglo, que implicaría una aceleración del calentamiento observado en los últimos 50 años; con pocos cambios en lo que respecta a las precipitación media en las próximas décadas, aunque se proyectan aumentos en la frecuencia de eventos de precipitaciones intensas.

De las actividades económicas del país, se reconoce a la agropecuaria como una de las más afectadas por los efectos del cambio climático en el país, situación que cobra relevancia si consideramos el lugar preponderante que ocupa el sector en la economía del país y además, adquiere trascendencia si se tiene en cuenta a la Argentina como un país protagonista en la producción y provisión de alimentos a nivel mundial, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria global, destaca el informe.

Cuando se analiza el perfil de emisiones de GEI del país debe relacionarse en el caso del transporte, el alto consumo energético con la extensión del país, el incremento del consumo energético residencial con la aplicación de una política general de desarrollo con inclusión social, el incremento del consumo de energía en el sector productivo como insumo básico para el desarrollo económico y la generación de empleo; y la producción de alimentos para satisfacer la creciente demanda mundial y garantizar la seguridad alimentaria global.

Los esfuerzos realizados en adaptación y mitigación se orientaron en el sector energía a la diversificación de la matriz energética y a la promoción del uso racional y eficiente de la energía. En tal sentido, se señala que el país cuenta con una estructura normativa y con planes estratégicos a largo plazo que promueven, entre otras medidas, una mayor participación de fuentes renovables no convencionales, la energía hidroeléctrica, la energía nuclear, la sustitución de combustibles fósiles por biocombustibles y el establecimiento de un conjunto de programas y acciones destinadas a la reducción de la intensidad energética del consumo.

En el sector transporte, se señala que la optimización del sistema de transporte ferroviario es concebida como una búsqueda de sustentabilidad ligada a acciones de mitigación del cambio climático.

En agricultura, silvicultura y otros usos del suelo (AFOLU), se destaca el dictado de la ley 26.331 de Protección Ambiental de los Bosques Nativos estableciendo los presupuestos mínimos de protección ambiental para el enriquecimiento, la restauración, conservación, aprovechamiento y manejo sustentable de los bosques nativos, y de los servicios ambientales.

También se han adoptado iniciativas para aumentar la producción de alimentos reduciendo el impacto ambiental, entre ellas, el desarrollo de variedades que han permitido la disminución en la utilización de pesticidas y la resistencia al estrés hídrico, la introducción de modificaciones en las fechas de siembra y el desarrollo de sistemas de riego para compensar períodos de déficit hídrico, la introducción de prácticas de cobertura así como de sistemas de alerta temprana.

La incorporación de la siembra directa, combinada con la fertilización adecuada y la rotación de cultivos, también son medidas que han permitido retener humedad en los suelos y mejorar su estructura y fertilidad.

Argentina expresa en su presentación, que la misma ha sido el resultado de un proceso participativo que incluyó la visión, opiniones y propuestas de los sectores: público, privado, científico-técnico y de las organizaciones de la sociedad civil a través de la realización de numerosas reuniones, talleres de trabajo y encuestas.

El país identifica un potencial de mitigación que le permitiría contribuir a la lucha contra el cambio climático. Parte de ese potencial puede alcanzarse, se señala; con un gran esfuerzo económico y social de todos los argentinos, pero únicamente podrá realizarse por completo si se cuenta con los medios de implementación necesarios.

Concretamente la Argentina propone una meta incondicional de reducción de sus emisiones de GEI del 15% en el año 2030 con respecto a las emisiones proyectadas en su BAU al mismo año. La meta incluye, entre otras, acciones vinculadas a promover el manejo sostenible de los bosques, la eficiencia energética, los biocombustibles, la energía nuclear, las energías renovables y el cambio modal en el transporte.

En otro sentido se indica que la Argentina podría lograr una ampliación en la meta de reducción si se dan las siguientes condiciones: financiamiento internacional adecuado y predecible; apoyo a la transferencia, la innovación y el desarrollo de tecnologías; apoyo a la creación de capacidades; con lo cual se podría alcanzar una reducción de sus emisiones de GEIs del 30% en el año 2030, con respecto a las emisiones proyectadas en su BAU al mismo año.

El escenario de línea de base “Business as usual” (BAU) al cual se refieren las metas, se construye de acuerdo a una proyección del crecimiento económico en ausencia de políticas de mitigación al cambio climático. La proyección inicia en el año 2005 y llega al 2030 con emisiones de GEI equivalentes a 670 Mt CO2e.

La Argentina considera que la adaptación es su principal prioridad en materia de cambio climático teniendo en cuenta que los efectos adversos de este fenómeno ya se evidencian en el territorio nacional, y que en este contexto ha venido implementando, con medio propios, una serie de acciones en la materia. Sin perjuicio de ello y en función del apoyo que reciba en forma de financiamiento internacional, desarrollo y transferencia de tecnología y creación de capacidades podría extender y profundizar sus acciones en adaptación.

A modo de conclusión se expresa que dependiendo del resultado final de las negociaciones sobre cambio climático tendientes a adoptar un nuevo acuerdo en la COP 21, la Argentina se reserva el derecho de presentar revisiones a esta contribución prevista y determinada a nivel nacional.

Fuente:

http://www4.unfccc.int/submissions/indc/Submission%20Pages/submissions.aspx

Argentina anunció sus compromisos para la COP 21 de París

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El Secretario de Ambiente de la Nación, Sergio Larusso, presentó el pasado 28 de septiembre la propuesta argentina para la COP21; la cual incluye el compromiso del país de reducir un 30% las emisiones de los gases de efecto invernadero (GEI) respecto al “Business as Usual” (BAU) del año 2030, es decir respecto a las emisiones de GEI proyectadas para el año 2030 comparadas al ritmo y tendencia actual de las emisiones nacionales.

“Esto es un paso adelante que tomamos como punto de partida. Este es un documento que puede cambiar porque los países son soberanos. Argentina pasa a formar parte de los países que están comprometidos con esta temática, y lo hace con el ser humano como centro de las políticas ambientales.” Con estas palabras, el secretario de Ambiente, Sergio Lorusso, dio paso a los argumentos que justifican un 15% de reducción de emisiones por factores condicionales y otro 15% por factores incondicionales, relacionados con factores de financiamiento potenciales.

Fabiana Laguzzo, Ministra responsable de la Dirección de Ambiente del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto; manifestó que el compromiso asumido a nivel país es un punto de partida, que podrá cambiar o mejorarse a través del tiempo; remarcando que la política de cambio climático forma parte de la política nacional de desarrollo sostenible que viene implementando el país hace años, y que el tema se atenderá contemplando las posibilidades, compromisos y prioridades que ya posee el país.

El presidente del Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA), Hugo Bilbao; destacó la vocación de Argentina de continuar con el crecimiento y la reindustrialización para mejorar la calidad de vida de todos los argentinos; recordando además, la responsabilidad de los países desarrollados en el tema del cambio climático.

El Secretario de Ambiente Larusso, destacó que desde el país se hará el máximo esfuerzo por cumplir responsablemente con el compromiso planteado ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) y los países miembros, y destacó los principales temas que se trabajarán como medidas dentro de la iNDC y que permitirán al país llegar al 15% de reducción estarán referidas a promoción de las energías renovables, calefones con encendido electrónico, centrales nucleares, centrales hidroeléctricas, transporte de carga con preferencia al ferrocarril, eficiencia energética en electrodomésticos, calderas eficientes, motores eficientes, calefactores solares, economizadores de agua, combustibles alternativos (biodiesel, etanol), generación energética distribuida, cogeneración con combustibles fósiles, rotación de cultivos, recuperación de bosques nativos, tratamiento de aguas residuales industriales, modernización del parque automotor.

El 1ero de octubre es la fecha límite para presentar las iNDCs, compromisos voluntarios que toman los países a nivel nacional y que en su conjunto tienen la meta de mantener por debajo de un incremento global de temperatura de 2°C e incrementar la resiliencia a los impactos del cambio climático.

Fuente:

http://www.ambiente.gov.ar

Actualización de las Contribuciones Nacionales Determinadas (INDC)

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Las Contribuciones Nacionales Determinadas son compromisos que los países presentan para reducir los gases de efecto invernadero (GEI) de acuerdo a sus realidades, a través de acciones de mitigación. Pueden incluir también compromisos en adaptación, financiación, desarrollo de capacidades y transferencia tecnológica.

Las contribuciones en su conjunto constituirán un indicador importante del esfuerzo que la comunidad internacional se propone para hacerle frente al cambio climático y evitar que la temperatura del planeta se incremente 2 grados centígrados. El Grupo de Trabajo Especial sobre la Plataforma de Durban para la Acción Reforzada pidió a las Partes que comuniquen sus contribuciones con suficiente antelación a la COP21, de tal modo que facilite la claridad, la transparencia y comprensión de las mismas.

A la fecha, 63 países han hecho públicas sus contribuciones para hacerle frente al cambio climático. Jordania, Costa de Marfil, Túnez, Comoras y Granada, fueron los últimos cinco países en desarrollo en presentar sus INDC:

Jordania: Reducción del 1.5% de sus GEI al 2030, comparado a un escenario “Business As Usual” (o BAU por sus siglas en inglés). En caso de recibir ayuda internacional, podría subir a 14%.

Costa de Marfil: Reducción del 28% de sus GEI al 2030, comparado a un escenario BAU. Podría subir a 36% en caso de recibir ayuda internacional.

Túnez: Reducción de sus emisiones por unidad de PBI de 13% al 2030, en comparación a 2010. En caso de recibir ayuda internacional, podría subir a 41%.

Comoras: Reducción de sus emisiones al 84% hacia el 2030 comparado a un escenario BAU.  Según indica en su INDC, el país necesitará una contribución internacional de 375 millones de dólares para lograr este objetivo.

Granada: Reducción de sus GEI en 30% hacia el 2025 en base al nivel de emisiones del año 2010. El país planea cubrir los costos de implementación de su INDC (161. 430.500 dólares) gracias a un apoyo multilateral y bilateral, entre otros a través del Fondo Verde para el Clima.

Fuente:

http://conexioncop.com/

Los compromisos asumidos no evitan un cambio climático peligroso

monument-621939_1280Según un documento publicado por el Instituto Grantham de Investigación sobre el Cambio Climático y el Medio Ambiente y el Centro para el Cambio Climático CERS Economía y Política en la Escuela de Londres de Economía y Ciencias Políticas, los compromisos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que han hecho hasta el momento los países, no son suficientes para evitar el peligroso calentamiento global de más de 2 grados centígrados.

La conclusión a que se arriba en el estudio, señala que las Contribuciones Previstas y Determinadas (INDC, por sus siglas en inglés), presentadas hasta el 20 de julio 2015 por 46 países a la Secretaría de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, conducirían a un nivel de las emisiones globales anuales en 2030; de 56,9 a 59,1 mil millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente.

Si bien la cifra señalada es menor que los 68 mil millones de toneladas equivalentes de dióxido de carbono esperados para el año 2030 si todo sigue igual; es mucho mayor que los 36 mil millones de toneladas que el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente ha indicado que sería consistente con una probabilidad del 50 al 66 %, para evitar un aumento de la temperatura media global de más de 2 grados centígrados por encima del nivel preindustrial.

Por lo tanto, los autores destacan la necesidad de desarrollar un “trabajo duro en los próximos meses por parte de todos los países, para encontrar maneras creíbles de lograr una reducción mayor de las emisiones que presentarán a la Secretaría de la CMNUCC, y / o logrado mediante esfuerzos adicionales por asociación”.

También solicitan “la creación de un mecanismo, a incluir en el acuerdo que surja de la COP21 en París en diciembre de 2015, para que los países revisen sus esfuerzos y encuentren maneras de lograr un aumento gradual de la ambición de sus reducciones de emisiones para el año 2030 y más allá del mismo”.

Ver documento completo en:

http://www.lse.ac.uk/GranthamInstitute/wp-content/uploads/2015/08/Boyd-et-al-policy-paper-August-2015.pdf

Los países que presentaron su Contribución (INDC) para la COP 21 París

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Cincuenta y tres (53) son los países que al 10 de agosto presentaron oficialmente su Contribución Nacional Determinada (INDC, por sus siglas en inglés), ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).

En conjunto estos países representan el 60% de las emisiones totales, encontrándose entre ellos la Unión Europea, Estados Unidos y China; quienes en conjunto representan el 49,92% de las emisiones globales.

En los próximos tres meses se espera la presentación de los 143 países faltantes de anunciar oficialmente sus INDC. De la región latinoamericana, sólo México ha oficializado sus compromisos para reducir las emisiones.

Los países de la Unión Europea se han comprometido a reducir 40% de sus emisiones de gases de efecto invernadero al 2030, frente a los niveles alcanzados en 1990; además, acordaron no realizar reducciones con respecto a sus contribuciones oficializadas

Estados Unidos se comprometió a reducir sus emisiones en mínimo un 26% al 2030 en base al 2005. Este compromiso supone un punto de inflexión en la política de Estados Unidos, que siempre se había mostrado reticente a firmar un compromiso explícito sobre reducción de emisiones de GEI. El último anuncio del presidente de Estados Unidos, Barack Obama; que aboga por una reforma para reducir las emisiones nacionales de las plantas energéticas un 32% en el 2030 con respecto a los niveles de 2005 es, como él lo ha señalado: “el paso más grande e importante que ha tomado Estados Unidos para combatir el cambio climático”.

Otro de los grandes emisores, la República Popular China se ha comprometido a reducir sus emisiones de CO₂ por unidad de PBI entre el 60% y 65% frente a los niveles registrados en el 2005, y que sus emisiones totales alcanzarán su pico máximo en el 2030; así como a incrementar en un 20% los recursos en energías renovables al 2030.

La funcionaria gubernamental china Xie Zhenhua sostuvo que la cooperación en materia de cambio climático entre China y Estados Unidos es muy exitosa y podría ser un ejemplo para la colaboración Sur – Norte en el campo del cambio climático.

Otros países desarrollados, además de la UE y EE.UU, que presentado sus Contribuciones son: Suiza, Canadá y Nueva Zelanda, Rusia, Japón

De los países en desarrollo, es el continente africano que lidera con cinco países en desarrollo que ya han presentado sus contribuciones: Marruecos, Gabón, Kenia, Etiopía y Benín.

Fuente:

http://www4.unfccc.int/submissions/indc/Submission%20Pages/submissions.aspx

Mapa interactivo para seguimiento y evaluación de los INDCs

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El Instituto de Recursos Mundiales (WRI, por sus siglas en inglés), es una organización mundial de investigación que abarca más de 50 países, que centra su trabajo en seis temas críticos y transversales al medio ambiente y al desarrollo: el clima, la energía, los alimentos, los bosques, el agua y las ciudades y el transporte.

En este momento de preparación y discusión para la próxima Cumbre del Clima a realizarse en París, el WRI publica una nueva información sobre el estado actual de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

Se trata de una completa base de datos denominada CAIT Climate Data Explorer, que permite a los usuarios explorar, comparar y evaluar la transparencia de la información proporcionada por los países a través de sus Contribuciones Nacionales Determinadas (INDCs); según se comprometieron a comunicar con suficiente antelación a la Reunión de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en París.

El mapa CAIT Contribuciones para París, es una de las fuentes de datos sobre el clima y emisiones de mayor confianza disponible, es de código abierto y compuesta de un conjunto de herramientas que permiten a los usuarios utilizar los datos para entender las consideraciones de equidad en las negociaciones climáticas, ver la transparencia y la información disponible sobre los compromisos de acción climática de cada país, interactuar con los datos de las emisiones históricas, y sumergirse en las metodologías detrás de las proyecciones de las futuras emisiones; permitiendo a los gobiernos nacionales, organizaciones internacionales e investigadores independientes para realizar los análisis pertinentes y promover una acción eficaz sobre el cambio climático.

Entre los datos más destacados se puede citar, que en conjunto el mundo emite 42.386 megatoneladas de gases de efecto invernadero, siendo los principales emisores China, los EE.UU., la Unión Europea 28, la India, Rusia, Japón, Brasil, Indonesia, México e Irán; que en conjunto emiten dos veces más que los otros 175 países incluidos en la base de datos y representan el 72 por ciento de las emisiones del globo.

Solo los dos primeros, China y los EE.UU., representan más de un tercio de las emisiones mundiales. Seis de los 10 mayores emisores son países en desarrollo. China, India, Indonesia, Brasil, México e Irán representan el 38 por ciento de las emisiones mundiales. Mientras que más de 100 países emiten menos de 3 por ciento de los gases de efecto invernadero del globo.

El sector energético constituye alrededor del 76 por ciento de las emisiones mundiales. De los países con datos disponibles de la energía, las tres cuartas partes de ellos atribuyen la mayoría de sus emisiones a la energía. En este sector de la energía, el aumento previsto de la energía eólica y solar en los próximos 25 años, probablemente reduzca el impacto del sector. Agricultura y la industria son los otros sectores más importantes que se suman a las emisiones globales.

El pequeño país del sur de Asia, Brunei tiene el más alto nivel de emisiones per cápita en el mundo, con casi 49 toneladas por persona. Aunque a escala mundial, el país sólo contribuyó un 0,04 por ciento de las emisiones. De los 10 mayores emisores, los Estados Unidos sigue encabezando la lista, con cerca de 20 toneladas per cápita en 2012.

Fuente:

http://cait.wri.org/

INDC: China anunció compromisos para reducir sus emisiones al 2030

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La República Popular China, el país responsable del 26% de las emisiones mundiales de GEI; se compromete alcanzar su máximo de emisiones para el año 2030, incrementar al 20% la generación de energía primaria de fuentes no fósiles y reducir entre un 60% y 65% en base al PBI, sus emisiones con respecto a 2005,

El anuncio lo hizo ayer el primer ministro chino, Li Keqiang; en París durante su visita oficial a Francia para la firma de varios acuerdos; entre los que se destacan las intenciones de ambos países de invertir de manera conjunta en África y Asia, para lo cual se ha creado un fondo franco-chino para el desarrollo de proyectos ligados a la lucha contra el cambio climático.

El documento presentado por el gobierno chino, expresa “Como país en desarrollo con una población de más de 1,3 mil millones, China está entre los países más gravemente afectados por los efectos adversos del cambio climático. China es actualmente en proceso de rápida industrialización y urbanización, confrontando con múltiples desafíos incluyendo económica el desarrollo, la erradicación de la pobreza, la mejora del nivel de vida, el medio ambiente protección y lucha contra el cambio climático”.

El presidente de Francia, François Hollande; agradeció al primer ministro chino el compromiso del país asiático por construir una “civilización ecológica”.

Para la asesora del gobierno francés sobre cambio climático, Teresa Ribera; el “anuncio chino es de una gran envergadura política. “Es importante que China haya comprendido que no hay desarrollo posible sin un proceso de descarbonización”.

A la fecha 41 Partes de la CMNUCC han presentado sus contribuciones. Se trata de la Unión Europea y sus 28 miembros, Suiza, Noruega, México, Estados Unidos, Gabón, Rusia, Liechtenstein, Andorra, Canadá, Marruecos y Etiopía.

Con el compromiso anunciado por China, más del 60% de las emisiones mundiales de CO2 tienen ya planes con compromisos de reducción ante la ONU, antes de la conferencia mundial sobre el clima que tendrá lugar en París a finales de año.

La responsable de cambio climático de Greenpeace de España, Tatiana Nuño; señaló con respecto al anuncio, “China ha ido siempre sólo a la defensiva cuando se trataba de cambio climático, pero el anuncio de hoy es el primer paso para una papel más activo. Sin embargo, para el éxito en la cumbre del clima de París el próximo diciembre, todos los actores -incluida la Unión Europea y China- deben ser más ambiciosos en sus compromisos”. Agregando que “España, junto con los demás Estados miembros de la Unión deberían tomar ejemplo del cambio de postura de China y asumir unos compromisos más ambiciosos de al menos el 55% de reducción de emisiones, un objetivo de eficiencia energética de al menos el 40% y un objetivo de energía renovable de al menos el 45% para 2030”.

“La promesa de hoy debe ser vista solo como el punto de partida para una actuación mucho más decidida. No refleja plenamente la transición energética significativa que ya se está llevando a cabo en China. Dada la dramática caída en el consumo de carbón, robusta captación de energías renovables, así como la necesidad urgente de abordar la contaminación del aire, creemos que el país puede ir mucho más allá de lo que ha propuesto hoy”, ha añadido Nuño.

El objetivo actual de la intensidad de las emisiones chinas requiere una reducción de las emisiones de CO2 por unidad de PIB del 40-45% en 2020, en base a los niveles de 2005. Dando por hecho que China alcanzará una reducción del 45% en 2020, conseguir un total del 65% o 60% para 2030, se debería traducir en un 4,4% y un 3,1% en la disminución de la intensidad anual de CO2 entre 2020 y 2030. El logro de la reducción de la intensidad de CO2 del 45% para el año 2020, supondría la reducción de 3,9 % de la intensidad de emisiones anual de CO2.

Fuente:

http://conexioncop.com/indc-china-anuncia-que-reducira-hasta-65-sus-emisiones-al-2030/