2015 el peor año climático de la historia moderna

StateoftheClimate2015_carbondioxide_graph_620_0Según el último informe anual sobre el Estado del Clima que realiza cada año la Agencia Nacional de Océanos y Atmósfera de Estados Unidos (NOAA por sus siglas en inglés); en el año 2015 se batieron récords de aumento de las temperaturas, del nivel de las aguas y de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI); convirtiendo a dicho año en el peor de la historia moderna para una serie de indicadores clave; destacándose que “La mayoría de los indicadores de cambio climático continuaron mostrando una tendencia al recalentamiento del planeta”, que registró récords de calor por segundo año consecutivo. Pero lo más preocupante está por venir, ya que se estima que el 2016, también sería un año de nuevos records no deseados con respecto al cambio climático.

Las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) fueron las más altas de la historia; y en este sentido se señala que el promedio de la concentración de CO2 mundial 2015 fue 399,4 partes por millón (ppm), lo que supone un aumento de 2,2 ppm en comparación con los números registrados a lo largo del año anterior. También se verificaron records en las concentraciones de metano y óxido nitroso.

Para los autores del informe, el fenómeno meteorológico El Niño fue particularmente importante en este proceso, al señalar: “Bajo el efecto combinado de El Niño y de una tendencia a largo plazo al recalentamiento, la Tierra registró récords de calor por segundo año consecutivo”.

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Con respecto a los efectos sobre el clima de este aumento de emisiones y temperaturas, el documento señala que los ciclones tropicales estuvieron el año pasado muy por encima de la media; registrándose 101 en todas las cuencas oceánicas en 2015, muy por encima del promedio 1981-2010, que era de 82 tormentas. Pero es de considerar que se verifican variaciones en los registros según la zona, al registrarse 26 tormentas en el Pacífico oriental/Pacífico central, lo que representó el mayor número desde 1992. En cambio, en el Atlántico Norte se verificó el menor número de tormentas de las dos últimas décadas.

En el caso particular de Argentina y desde que comenzaron los registros en 1961; el 2015 fue el segundo año más caluroso por detrás de 2012. Además, los cuatro años más calientes registrados hasta la fecha han ocurrido desde 2012.

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175 países firman el Acuerdo de París

infografia_acuerdo_de_paris_cambio_climatico_COP21_pasos_implementacion_indcEl Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, anunció que 175 países firmaron en el Día de la Tierra, el Acuerdo de París sobre Cambio Climático; tratándose según el Secretario General del mayor número de Estados en la historia que hayan firmado un instrumento internacional en un sólo día.

“La presencia de tantos países y líderes no deja dudas de que el mundo está decido a asumir la tarea climática. El próximo paso crucial es garantizar que el acuerdo entre en vigor lo más pronto posible”, dijo Ban en la conferencia de prensa que ofreció junto al presidente de Francia, François Hollande.

“La era del consumo sin consecuencias ha quedado atrás y ahora se deben intensificar los esfuerzos para “descarbonizar” las economías para que los más necesitados no sufran las consecuencias de un fenómeno que no crearon”, agregó Ban.

El próximo paso será que los Estados firmantes ratifiquen el pacto a nivel nacional, de manera de alcanzar el requisito para que el Acuerdo entre en vigor y lograr la meta principal para fines de este siglo, que es disminuir a menos de 2º Celsius el aumento de la temperatura global con respecto a los niveles preindustriales.

El Acuerdo de París es un instrumento vinculante que entrará en vigor 30 días después de que lo hayan ratificado un mínimo de 55 países que juntos sumen al menos el 55% de las emisiones globales.

Para entender este Acuerdo que se acaba de firmar se deben considerar 5 claves:

  1. No hay consecuencias jurídicas, según el artículo 18 de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, la firma no obliga a un estado a cumplir con el contenido del documento y solo conlleva una obligación de no ir contra el objetivo general de dicho tratado, en este caso con el subscrito en el Acuerdo de París.
  2. El Acuerdo debe ser firmado por el Jefe de Estado o de Gobierno, en su ausencia lo podrá firmar un representanta del país, el cual deberá contar con plenos poderes acreditado por un documento, por medio del cual un ministro o un embajador quedan facultados para suscribir el tratado.
  3. El libro que contiene el Acuerdo de París en los seis idiomas oficiales de Naciones Unidas, se mantendrá abierto hasta el 22 de abril del 2017; posteriormente a esa fecha los países ya no podrán firmar, no obstante eso no quiere decir que no puedan ratificar el Acuerdo posteriormente, en cuyo caso el término legal es “adhesión”.
  4. Un país que no ratifique el Acuerdo de París, si bien podrá estar presente en las reuniones que se realicen en el marco del Acuerdo, pero tendrá una capacidad limitada de participación en la toma de decisiones; además de enviar un mensaje negativo al mundo.
  5. A diferencia de la firma, no existe un plazo perentorio para la ratificación, adhesión, aceptación o aprobación, que son los actos que obligan legalmente a un Estado a cumplir con el Acuerdo de París. En este aspecto se debe considerar que el proceso interno para la ratificación del tratado puede variar según el sistema legal de cada país.

Fuente:

http://www.un.org/sustainabledevelopment/climatechange/

Descargue la infografía: “El Acuerdo de París, los siguientes pasos”

http://conexioncop.com/wp/wp-content/uploads/2016/04/infografia_acuerdo_de_paris_cambio_climatico_COP21_implementacion.pdf

¿Nunca dejaremos de usar combustibles fósiles?

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Con este título se publica un estudio en el Journal of Economic Perspectives de American Economic Association (AEA); en el cual se pone en duda la capacidad del mundo para detener el uso de combustibles fósiles, al concluir que es probable que continúe creciendo el uso de combustibles fósiles, sin acciones globales claras y decisivas para poner un precio adecuado a las emisiones de dióxido de carbono y, aumentar el gasto en investigación y desarrollo en tecnologías de energía limpia.

Uno de los autores del trabajo es el Director del Energy Policy Institute de la Universidad de Chicago (EPIC), Michael Greenstone; quien dice que “El acuerdo de París expuso una nueva visión dramática, pero todavía hay mucho trabajo por hacer para lograr que los grandes cambios en la política climática se concreten en todo el mundo, necesarios para reducir el consumo de combustibles fósiles y las probabilidades de que el cambio climático sea perjudicial”.

Greenstone y los coautores del estudio, Thomas Covert de la Universidad de Chicago y Christopher Knittel del Massachusetts Institute of Technology, demuestran en su trabajo que el uso continuado de combustibles fósiles podría conducir a cambios dramáticos en el planeta. En la medición de su impacto en el calentamiento, el estudio encuentra que la quema de los combustibles fósiles como conocemos hoy en día, incrementaría la temperatura global entre 10 ° F y 15 ° F; sin considerar en estas estimaciones los avances en las técnicas de extracción de combustibles fósiles, que podrían hacer viable económicamente la extracción de recursos que hoy no podemos extraer, situación esta que podría añadir entre 1,5 ° C a 6,2 ° C de calentamiento.

Los economistas exploraron si las fuerzas del mercado por sí solas pueden causar una reducción en la oferta o la demanda de los combustibles fósiles y mediante el estudio de la historia de la exploración de combustibles fósiles, y el progreso tecnológico de las tecnologías tanto limpias y sucias; llegaron a la conclusión de que es poco probable que el mundo va a dejar de depender principalmente de los combustibles fósiles en el corto plazo.

La evidencia para esta conclusión según los autores del estudio, está en que durante los últimos 30 años, las reservas de petróleo y gas natural han crecido por lo menos tan rápido como el consumo; según comprobaron al estudiar la cantidad de reservas en el terreno en los últimos tres decenios en comparación con el consumo mundial. Como resultado, el mundo siempre ha tenido 50 años de consumo futuro almacenado como reservas en el suelo. Esto era igualmente cierto en los años de auge cuando los precios eran altos y en los años menos favorables con precios deprimidos.

El progreso tecnológico, tales como el desarrollo de la fracturación hidráulica y la capacidad de extraer petróleo de las arenas bituminosas, es al menos parcialmente responsable de un patrón a largo plazo, del crecimiento consistente a nivel mundial en reservas de combustibles fósiles. En cuanto a la tasa media de crecimiento de estas reservas, el estudio muestra que tanto petróleo y gas natural crecieron a una tasa constante de 2,7 por ciento.

“Mientras los mercados no dan cuenta de los daños ambientales del uso de combustibles fósiles, siempre habrá incentivos para desarrollar nuevas técnicas para acceder de manera más eficiente estos recursos”, dice Thomas Covert, profesor asistente de microeconomía en Booth School of Business de la Universidad Chicago. “Parece poco probable que nuestras capacidades tecnológicas para recuperar los combustibles fósiles, dejen de mejorar en el corto plazo. Con la mejora continua de la tecnología, el mundo probablemente será inundado de combustibles fósiles por décadas y quizás por los siglos venideros”, afirmó Covert.

Las mejoras significativas en la tecnología y en los costos de las energías limpias, no son aún suficientemente fuertes como para representar una reducción importante en la demanda de combustibles fósiles. En este sentido, se cita como ejemplo el costo normalizado de la energía solar, que se redujo de casi u$s 450 / MWh en 2009 a u$s 150 / MWh en 2014; pero a pesar que esta tendencia a la baja continúa en la actualidad, el costo del gas natural que se quema para generación es todavía más barato, incluso al considerar los costos relacionados de daños al clima.

También se plantea una situación similar cuando se considera el uso del vehículo eléctrico en lugar del consumo de combustibles fósiles en el sector transporte: al precio actual de la batería de u$s325 por kWh para vehículos eléctricos, los autores encuentran que el precio del petróleo tendría que superar antes los u$s350 por barril para que un vehículo eléctrico tenga un costo de adquisición menor que un vehículo a gasolina equivalente. Desafortunadamente, el petróleo se cotizaba a un promedio de u$s 49 por barril durante el año 2015 y actualmente está operando por debajo de $ 30 por barril. Por lo tanto, las baterías necesitan ser mucho más baratas antes que los vehículos eléctricos puedan causar una reducción importante en la demanda de combustibles fósiles.

“Mientras que las fuentes alternativas y tecnologías de almacenamiento de energía han mejorado enormemente, reduciendo los costes, que todavía tienen un largo camino por recorrer antes de que su costo es competitivo con los combustibles fósiles”, dice uno de los autores del estudio, Chris Knittel. “Para cambiar esta situación, los gobiernos deberían poner un precio a las emisiones de carbono y comenzar a inyectar más dinero hacia la I + D básica que es fundamental para hacer estas tecnologías más competitiva en costos.”

Fuente:

https://www.aeaweb.org/articles.php?doi=10.1257/jep.30.1.117

Ver Informe completo:

http://pubs.aeaweb.org/doi/pdfplus/10.1257/jep.30.1.117

Infografías:

https://epic.uchicago.edu/news-events/news/infographic-will-we-ever-stop-using-fossil-fuels

COP 21: los últimos cambios en el borrador del acuerdo climático

logo-COPUn nuevo borrador del posible acuerdo global sobre cambio climático de la COP21 fue presentado este jueves en París, el cual aún debe ser validado.

Los mayores cambios están referidos a los siguientes aspectos:

Financiamiento: El mayor logro del documento en el tema de financiamiento es que establece claramente la responsabilidad de los países desarrollados para proveer apoyo financiero a los países en desarrollo. Además, especifica que el aporte financiero de las naciones en desarrollo sólo será voluntario. En esta nueva versión se han descartado las opciones en discusión en el anterior borrador, quedando sólo una.

El nuevo texto especifica también que debe existir predictibilidad sobre el financiamiento, y que se debe contar con información cuantificable de los aportes de los países. Este último punto fue un fuerte pedido por parte de los países en desarrollo.

Pérdidas y daños: El nuevo borrador presenta dos opciones: La primera, de solo tres líneas, reconoce la importancia del tema, pero no establece acciones específicas. La segunda opción, por su parte, describe de manera precisa los temas en los que se debe orientar la acción en cuanto a pérdidas y daños, como por ejemplo: los sistemas de alerta temprana, los seguros climáticos, las evaluaciones de riesgos y las pérdidas no económicas.

El segundo punto de esta opción incluye además una mención expresa a que las partes generarán mecanismos de apoyo de manera cooperativa, pero de manera tal de no involucrar responsabilidades legales o compensaciones. Esta falta de claridad constituye una debilidad latente en este texto.

Temperatura global 1.5°C o 2°C: Actualmente, el acuerdo propone el objetivo de mantener el incremento de la temperatura global “muy por debajo de los 2°C”  -comparados con los niveles pre industriales-, y establece desarrollar esfuerzos para limitar el incremento de la temperatura hasta 1.5°C.  Esta redacción cuenta con una sola propuesta, a diferencia de la versión anterior en la que se contaba con tres distintas.

Metas a largo plazo: En este tema, que especifica concretamente como llegar a la meta del 1.5°C o 2°C , las opciones se redujeron a sólo una. Este nuevo texto se basa en que la neutralidad de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) se alcanzará en la segunda mitad del siglo. Los países tratarían de alcanzar el pico de GEI “lo más pronto posible”, para luego “emprender reducciones rápidas”, reconociendo que ese pico tomará más tiempo de alcanzar a los países en desarrollo. De otro lado, la opción de descarbonización fue removida del texto.

Transparencia: Mientras otros puntos del acuerdo se han vuelto más concretos, el tema de transparencia no ha traído mayores consensos. Según indica el grupo Climate Trackers, “Todavía hay opciones robustas sobre la mesa en cuanto a transparencia que toman en cuenta las diferentes capacidades de los países, pero el texto actual presenta demasiadas opciones y queda un largo camino para lograr un mecanismo realmente transparente”.

Derechos humanos: El tema de derechos humanos ha quedado únicamente en el preámbulo como concepto marco y ha sido removida del cuerpo operativo del acuerdo.

Puede leer el texto aquí (en inglés).

Podrían disminuir en 2015 las emisiones globales de CO2

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Un estudio realizado por un equipo internacional de investigadores liderados por la Universidad de Stanford, señala que las emisiones mundiales de combustibles fósiles podrían disminuir en 2015, considerando que el rápido aumento de las emisiones globales de dióxido de carbono se ha desacelerado en los últimos dos años, subrayando la necesidad de continuar actuando en forma permanente para reducir aún más las emisiones.

“En 2014, las emisiones mundiales de CO2 procedentes de la quema de combustibles fósiles crecieron sólo un 0,6 por ciento”, dijo el autor Rob Jackson; profesor de Ciencia del Sistema Tierra en Stanford. “Este año esperamos que las emisiones totales se estabilicen o bajen ligeramente, a pesar del fuerte crecimiento del producto interno bruto en todo el mundo.”

Mientras las emisiones de CO2 han disminuido en tiempos de recesión económica, esta sería la primera caída en un período de fuerte crecimiento económico global, dijo Jackson.

El nuevo informe, titulado “Reaching Peak Emissions”; fue publicado el 7 de diciembre de la revista Nature Climate Change, con datos detallados publicados simultáneamente en Earth System Science Data.

“La disminución del uso del carbón en China fue en gran parte responsable de la disminución de las emisiones globales”, dijo el coautor del informe Corinne Le Quéré, de la Universidad de East Anglia, en el Reino Unido. “Después de una década de rápido crecimiento, la tasa de emisiones de China se desaceleró a un 1,2 por ciento en 2014 y se espera que caiga un 3,9 por ciento en 2015.”

Los investigadores identificaron a China como el principal emisor de CO2 en 2014, responsable de 27 por ciento de las emisiones mundiales, seguido por Estados Unidos (15,5 %), la Unión Europea (9,5 %) y la India (7,2 %).

“Que un crecimiento más lento de las emisiones sea sostenible, dependerá del uso del carbón en China y en otros lugares, y de las nuevas fuentes de energía”, dijo el co-autor Pep Canadell del Commonwealth Scientific de Australia y la Organización de Investigación Industrial (CSIRO, por sus siglas en inglés). “En 2014, más de la mitad de las nuevas necesidades de energía en China se cumplieron a partir de fuentes de combustibles no fósiles, como la hidráulica, nuclear, eólica y solar.”

Esta tendencia también fue acompañada por un menor crecimiento global en el uso del petróleo y un más rápido crecimiento de las energías renovables, con la capacidad eólica y solar; alcanzando aumentos récord en el 2014.

“El hallazgo más prometedor en nuestro informe es el acoplamiento de las emisiones de carbono más bajas con un fuerte crecimiento económico de más del 3 por ciento”, dijo Jackson, investigador principal en Stanford Woods Institute for the Environment y  Precourt Institute for Energy. “Pero incluso si llegamos a las emisiones globales pico dentro de una década o dos, vamos todavía estar emitiendo grandes cantidades de CO 2 de la quema de combustibles fósiles.”

“Llegar a cero emisiones requerirá compromisos a largo plazo de los países que asisten a la reunión sobre el clima en París esta semana y más allá”, dijo Jackson.

Fuente:

http://www.nature.com/nclimate/journal/vaop/ncurrent/full/nclimate2892.html

http://www.earth-system-science-data.net/about/news_and_press/2015-12-07_global-carbon-budget.html

Se inició la COP 21 con la meta de alcanzar “un acuerdo universal y ambicioso”

logo-COPComenzó en París, con la presencia de más de 150 Jefes de Estado y de Gobierno; la tan esperada COP 21, en la que están puestas todas las esperanzas de alcanzar un nuevo acuerdo universal sobre cambio climático, que permita avanzar hacia un futuro bajo en emisiones de carbono.

En la ceremonia de apertura, la Secretaria Ejecutiva de la CMNUCC, Christiana Figueres; dijo que los ojos de millones de personas de todo el mundo están puestos en la reunión de representantes gubernamentales en París, por lo que “ustedes tienen la oportunidad, de hecho, tienen la responsabilidad, de alcanzar un acuerdo que haga posible lograr los objetivos nacionales sobre cambio climático, que haga posible el apoyo necesario al mundo en desarrollo y que catalice la ambición y la acción de todos de manera creciente”.

Además Christiana Figueres dijo que este año ha sido un punto de inflexión y que después de muchos años de trabajo duro, finalmente el mundo está viendo que es irreversible avanzar hacia un futuro bajo en carbono y resiliente. “Este punto de inflexión es extraordinario, pero la tarea no está terminada. Son ustedes quienes tienen, por un lado, que plasmar estos avances y establecer la trayectoria inequívoca hacia adelante con un destino claro, unos objetivos consensuados y un calendario predecible que responda a las demandas de la ciencia y la urgencia que supone el reto”.

Al inicio de esta reunión, son 184 los países que en conjunto representan casi el 95% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero; que ya han presentado sus planes nacionales de acción climática a la Secretaría de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC). Se considera que estos compromisos son una buena base de partida pero no suficientes para el acuerdo internacional de mantener el aumento de la temperatura media mundial por debajo de los 2 grados centígrados. Al respecto, el Presidente de la COP21 y Ministro de Asuntos Exteriores francés, Laurent Fabius; puntualizó que “eso no bastará” para cumplir el objetivo de limitar el aumento de la temperatura global a dos grados para finales de siglo, y por eso consideró que el acuerdo que se va a buscar en París deberá incluir “la necesidad de revisiones periódicas” de esos compromisos.

Insistió Fabius en que no hay que “perder el tiempo en cuestiones de procedimiento”, destacando que la meta es “un acuerdo universal y ambicioso” que “tendrá que ser diferenciado, justo, sostenible, equilibrado y jurídicamente vinculante”.

También hizo un llamado a los gobiernos a dar un paso más en sus esfuerzos, al expresar: “Los riesgos son demasiado elevados, y la amenaza del cambio climático es demasiado grande para ser contenida con un acuerdo mínimo. Los Jefes de Estado y de Gobierno que han venido a París, han venido a expresar la voz de la ambición”.

“O bien fracasamos, y será la desolación, o bien logramos un acuerdo ambicioso y se nos abre un buen futuro”, sentenció Fabius; que recibió la dirección de las negociaciones de quien durante el último año ha ejercido esa responsabilidad, el ministro peruano del Ambiente, Manuel Pulgar Vidal.

Discurso completo de apertura de la Secretaria Ejecutiva de la CMNUCC Christiana Figueres:

http://unfccc.int/files/press/statements/application/pdf/cop21cmp11_opening_speech_christiana_figueres_es.pdf

Transcripción del discurso de apertura por el presidente entrante de la COP 21, Laurent Fabius (en francés).

http://unfccc.int/files/meetings/bonn_jun_2015/application/pdf/lf_01062015.pdf

Mapa interactivo online sobre las ciudades bajo el agua entre 2 ° C y 4 ° C

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De continuar las emisiones de los gases de efecto invernadero (GEI) “business-us-usual” y se alcance un aumento de temperatura de 4°C; entre 470 a 760 millones de personas estarán en riesgo por el aumento del nivel del mar; según un nuevo informe de Climate Central de Estados Unidos. Si se lograra reducir las emisiones de manera de limitar el calentamiento a los 2°C, el número de personas en riesgo se “reduciría” de 130 millones.

El informe, escrito por los científicos Benjamin Strauss, Scott Kulp y Anders Levermann; del Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático; es acompañado por un mapa interactivo online que evalúa las implicaciones para todas las naciones y las ciudades costeras post-2100; considerando las relaciones entre el calentamiento causado por las emisiones de carbono, el nivel del mar global a largo plazo y los datos poblacionales.

En un escenario de 4°C, la peor parte se la llevaría China, con unas 145 millones de personas en riesgo por amenaza del aumento del nivel del mar. En caso de lograse controlar el calentamiento a los 2°C, la cantidad de personas en riesgo sería de aproximadamente 64 millones. Otros doce países tienen un riesgo de afectación a más de 10 millones de personas cada una, liderados por India, Bangladesh, Vietnam e indonesia.

“Los riesgos globales del cambio climático son muy claras con aumento del nivel del mar”, dijo Benjamin Strauss, autor principal del informe: “El resultado en París nos puede apuntar hacia la pérdida de innumerables grandes ciudades costeras y monumentos de todo el mundo, la migración sin fin, y a la desestabilización; o hacia una mayor preservación de nuestro patrimonio mundial, y un futuro más estable”, dijo.

Levermann, otro de los autores del informe;  agregó: “la subida del nivel del mar no es nada que temer, porque es lento, pero es algo de qué preocuparse, porque está consumiendo nuestra tierra, incluyendo las ciudades en las que creamos nuestro patrimonio futuro hoy”.

Mapa interactivo:

http://choices.climatecentral.org/#10/39.5623/117.3285?compare=temperatures&carbon-end-yr=2100&scenario-a=warming-4&scenario-b=warming-2

Los compromisos climáticos asumidos por Latinoamérica y Caribe

Las Contribuciones Nacionales Determinadas (INDC, por sus siglas en inglés) son compromisos de reducción de gases de efecto invernadero (GEI) y acciones de adaptación a los efectos del cambio climático, que cada país presenta de manera voluntaria, de acuerdo a sus realidades.

Estas Contribuciones se basan en medidas sectoriales y constituyen un aporte clave a las negociaciones que culminarán en la COP21 de París en diciembre próximo, en la que se espera que los países alcancen un acuerdo que permita limitar el calentamiento global a menos de 2° C.

Al 23 de octubre pasado, 150 países sobre un total de 195 de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), han dado a conocer las acciones que ejecutarán para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

Estos 150 países que han presentado su Contribución Nacional Determinada (INDC), representan en conjunto más del 85% de las emisiones de GEI del planeta y de este universo; Latinoamérica y el Caribe representan solo el 7% de las emisiones del planeta (9.6% si se incluye las emisiones vinculadas a la deforestación y uso del suelo).

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Los más grandes emisores de la región son Brasil con 1823 MtCo2eq (Megatoneladas de CO2 equivalente), seguido por México (748 MtCo2eq), Argentina (405 MtCo2eq), Venezuela (396 MtCo2eq) y Colombia (200 MtCo2eq).

Se puede consultar los compromisos de reducción de emisiones de GEI al 2030, asumidos por los países de Latinoamérica y el Caribe en:

 http://conexioncop.com/wp/wp-content/uploads/2015/10/INDC-LAC-23oct-2015.pdf

Consulta de INDCs presentados por las partes:

http://www4.unfccc.int/submissions/indc/Submission%20Pages/submissions.aspx

Las implicaciones de las contribuciones determinadas en el sector energético

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La Agencia Internacional de Energía (AIE) publicó el informe especial Energía y Cambio Climático, que describe las implicaciones en el sector energético de los compromisos climáticos nacionales presentados para la próxima cumbre del clima en París (COP21).

En el informe se señala que si todos los países cumplen con los compromisos asumidos en sus Contribuciones previstas y determinadas a nivel nacional (INDC por sus siglas en inglés), se desacelerarán las emisiones energéticas o se reducirán en el año 2030.

Para el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol; se trata de un hecho notable que “más de 150 países, que representan 90% de la actividad económica mundial y casi el 90% de las emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con la energía mundial; han presentado compromisos para reducir las emisiones”, lo que ayuda a contribuir al impulso político necesario para sellar un acuerdo climático en París durante la COP 21.

También se señala en el informe que la intensidad energética o consumo de energía por unidad de producción económica, mejoraría a partir del año 2030 a un ritmo casi tres veces más rápido que la tasa observada desde el año 2000; estabilizándose las emisiones del sector energético a niveles próximos a los actuales, lo cual representa una ruptura del vínculo entre el aumento de la demanda de electricidad y el aumento de las emisiones de CO2.

Además para cumplir con las Contribuciones previstas y determinadas comprometidas por los países; será necesario que el sector energético realice inversiones por 12 billones de euros en eficiencia energética y en tecnologías bajas en carbono, desde 2015 hasta 2030; a un promedio anual de 750.000 millones.

De ese total de inversiones previstas, se estima que un 60% de ellas se destinarán a la eficiencia energética en los sectores del transporte, la construcción e industria; y el resto irá a la aplicación de tecnologías de baja emisión de carbono  en el sector energético, destinándose más del 60% de la inversión total en la generación de energía a aumentar la capacidad de las energías renovables, según la siguiente distribución: un tercio a la energía eólica, casi el 30% para la energía solar, y alrededor del 25% de la energía hidroeléctrica.

Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, las promesas aún están lejos de permitir alcanzar una limitación del aumento de la temperatura global a 2 grados centígrados, relativo a la era pre-industrial.

Fuente:

http://www.iea.org/media/news/WEO_INDC_Paper_Final_WEB.PDF

Nuevo Pacto de los Alcaldes europeos para el clima y la energía

comConsiderando que el 80 % del consumo energético y las emisiones de CO2 está asociado con la actividad urbana, los gobiernos locales desempeñan un papel decisivo en la lucha contra el cambio climático.

Así lo entendió en su momento la Comisión Europea que presentó en el año 2009, la iniciativa del Pacto de los Alcaldes, con el fundamento de respaldar y apoyar los esfuerzos de las autoridades locales en la aplicación de políticas de energía sostenible.

Se trata del principal movimiento europeo con participación de autoridades locales y regionales que han asumido el compromiso voluntario de mejorar la eficiencia energética y utilizar fuentes de energía renovable en sus territorios, como medios de superar el objetivo de la Unión Europea de reducir en un 20% las emisiones de CO2 antes del 2020.

Ahora y a dos meses de celebrarse la COP 21 de París, cientos de alcaldes de toda Europa se reunieron en el Parlamento Europeo el pasado 15 de octubre para el lanzamiento del nuevo Pacto de los Alcaldes para el Clima y la Energía; por el cual los gobiernos locales se comprometen a apoyar la acción de aplicar los nuevos objetivos de la UE para 2030, a alcanzar un enfoque conjunto para abordar la mitigación y adaptación al cambio climático, y extender la iniciativa a un ámbito más global.

Los compromisos asumidos en el nuevo Pacto de los Alcaldes se orientan a alcanzar un nuevo objetivo más allá del año 2020, que tuvo una adhesión del 97% de las autoridades firmantes; y se aprobaron objetivos de mínima para el año 2030 referidos a reducir en un 40% las emisiones de CO2, aumentar la eficiencia energética y energías renovables en un 27%; mediante acciones que integren baja un mismo paraguas, la mitigación y la adaptación al cambio climático.

El comisario de Acción por el Clima y Energía, Miguel Arias Cañete destacó: “El enfoque de ir de abajo hacia arriba ha funcionado muy bien en Europa”. Añadiendo que el Pacto de los Alcaldes ya era “la iniciativa urbana más grande del mundo en materia de clima y energía” y “un éxito europeo a ser exportado en el camino a París”.

En el mismo sentido se expresó el alcalde de Heidelberg Eckart Würzner, quien señaló que “con más de 200 millones de ciudadanos representados a través de compromisos de los concejos locales, el Pacto de los Alcaldes no podía ser ignorado más allá de la COP21”.

Para la alcaldesa de la ciudad de Nantes, Johanna Rolland; el nuevo Pacto también representa una oportunidad de desarrollo, al expresar: “La respuesta a la urgencia climática también puede convertirse en una oportunidad para el desarrollo local, la creación de empleo y la emergencia de un nuevo modelo de sociedad“.

Los compromisos asumidos por los alcaldes en este nuevo Pacto, deberán ser ratificados de conformidad a los respectivos procedimientos locales y movilizar a la sociedad civil en los respectivos ámbitos territoriales para que participe en el desarrollo del Plan de Acción, esbozando las políticas y medidas necesarias para la aplicación y el cumplimiento de los objetivos del Plan. Será motivo de baja del Pacto el incumplimiento de los siguientes compromisos: la presentación del Plan de Acción para la Energía Sostenible; del objetivo global de reducción de CO2 establecido en el Plan de Acción, debido a una inexistente o insuficiente aplicación del mismo; y la no presentación de un informe de seguimiento en dos periodos sucesivos.

Fuente:

http://www.pactodelosalcaldes.eu/IMG/pdf/covenantofmayors_text_es.pdf