Empeora el caso Volkswagen: también se falsean mediciones de CO2

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La automotriz alemana Volkswagen informó que se ha detectado, en el marco de las investigaciones internas que se están llevando a cabo a raíz del escándalo de las emisiones de NOx; que 800.000 vehículos del Grupo van a verse afectados por otro engaño: el de las mediciones de CO₂, y por tanto del consumo de carburante. Desde la empresa no se dan mayores precisiones aún, pero ya reconocen pérdidas por 2.000 millones de euros, que se añaden a las pérdidas originadas por el caso de las emisiones de los motores diésel en Estados Unidos.

La Declaración del Consejo de Administración sobre las irregularidades en los niveles de CO2 señala que “está profundamente preocupado por el descubrimiento de irregularidades encontradas al determinar los niveles de CO2 para la homologación de los vehículos del Grupo Volkswagen…”

Matthias Müller, CEO de Volkswagen Aktiengesellschaft; dijo que “Desde el principio he presionado para la aclaración implacable e integral de los eventos. No nos detendremos ante nada y nadie. Este es un proceso doloroso, pero es nuestra única alternativa. Para nosotros, lo único que cuenta es la verdad. Esa es la base para la realineación fundamental que Volkswagen necesita “, y añadió “El Consejo de Dirección de Volkswagen AG lamenta profundamente esta situación y desea subrayar su determinación de seguir de forma sistemática a lo largo de la actual senda de clarificación y transparencia.”

“En cooperación con las autoridades responsables, Volkswagen va a hacer todo lo posible para aclarar el curso posterior de acción, tan pronto como sea posible y asegurar la clasificación correcta de CO2 de los vehículos afectados”.

“La seguridad de los vehículos en ningún modo está comprometida. Una evaluación fiable de la escala de estas irregularidades todavía no es posible. Una estimación inicial pone los riesgos económicos en aproximadamente dos millones de euros”.

Este nuevo engaño reconocido por la propia VW, se suma a la notificación del día lunes pasado de la Agencia de Protección Medioambiental (EPA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos; que revelaba una nueva violación de la Ley de Aire Limpio por parte del Grupo VW; al desarrollar e instalar un dispositivo de desactivación en ciertos vehículos diésel ligeros de VW, Audi y Porsche;  equipados con motores de 3.0 litros para modelos de los años 2014 hasta el año 2016; que aumenta las emisiones de óxido de nitrógeno (NOx) hasta nueve veces los estándares de EPA. Los vehículos incluidos son las versiones diesel de: 2014 VW Touareg, el 2015 Porsche Cayenne y el 2016 Audi A6 Quattro, A7 Quattro, A8, A8L, y Q5. Son ya 10.000 unidades identificadas por EPA, equipadas con el dispositivo de desactivación.

Según explica la agencia norteamericana sobre este motor, a igual de lo que ocurre con el TDI 2.0 de los años 2009 a 2015, contiene un código que identifica los ciclos de medición de las emisiones y altera sus niveles de NOx para dar mejores resultados frente a los datos reales. La EPA cifra en nueve veces la diferencia entre los datos obtenidos en modo engañoso y las emisiones reales.

Cynthia Giles, adjunta de la Oficina para el Cumplimiento de la Normativa de la EPA, expresó en forma contundente que “Volkswagen una vez más ha fallado en su obligación de cumplir con la ley que protege el aire limpio para todos los americanos (…) Todas las empresas deberían regirse por las mismas reglas”.

La reacción de Volkswagen sobre este caso, fue conocida a través de un breve comunicado de urgencia, en el que no reconoce las acusaciones formuladas por la EPA, pero ofreciéndose a la agencia estadounidense para colaborar en todo cuanto sea necesario: “Volkswagen AG desea enfatizar que no se ha instalado ningún software en las unidades diésel de 3 litros para alterar las características de emisiones en un modo que esté prohibido”

¿Cuál será el real alcance de este caso? Según pasan los días aparecen nuevas sorpresas, por lo que sería pronto descartar más; pero sería también importante despejar lo antes posible todas las dudas, que desde un comienzo caracterizan a este caso y que ponen en sospecha a toda la industria automotriz.

Fuente:

http://www.volkswagenag.com/content/vwcorp/info_center/en/news/2015/11/internen_untersuchungen.html

http://yosemite.epa.gov/opa/admpress.nsf/bd4379a92ceceeac8525735900400c27/4a45a5661216e66c85257ef10061867b!OpenDocument

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Las posibilidades de mortalidad prematura por las emisiones excesivas de VW

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Son 482.000 los vehículos diésel ligeros vendidos entre el 2008 y 2015, a los que la propia automotriz Volkswagen reconoce haberles instalado “dispositivos de desactivación”, por el cual se podía detectar cuando un coche estaba pasando por una prueba de emisiones, y sólo entonces funcionar el sistema de control de emisiones del vehículo. Ya en condiciones normales de circulación, el sistema se desactiva permitiendo a los vehículos mediante este truco, emitir 40 veces más emisiones que las permitidas por la Ley de Aire Limpio.

En la búsqueda de conocer cuáles y de qué magnitud son los impactos en la salud de las personas en Estados Unidos, por este exceso de emisiones de NOx de los vehículos del Grupo Volkswagen; un equipo del MIT y de la Universidad de Harvard; determinaron que la cantidad de exceso de contaminación de NOx entre los años 2008 y 2015, multiplicado por el número de vehículos afectados que se venden en los Estados Unidos y extrapolados sobre distribuciones de la población y los factores de riesgo para la salud de todo el país, tendrá efectos significativos en la salud pública.

Según el estudio, publicado en la revista Environmental Research Letters; el exceso de emisiones de los vehículos de VW, hará que alrededor de 60 personas en los Estados Unidos mueran entre 10 a 20 años antes de tiempo. El retiro completo de circulación de los vehículos afectados hacia finales de 2016, permitiría evitar más de 130 muertes tempranas adicionales; caso contrario se agravaría el problema al provocar 140 muertes prematuras.

Además de las muertes prematuras, los investigadores estiman que el exceso de emisiones de Volkswagen, contribuirá directamente a 31 casos de bronquitis crónica y 34 de ingresos hospitalarios relacionados con enfermedades respiratorias y cardíacas. Estiman que las personas experimentarán unos 120.000 días de actividad restringida por problemas de salud de menor importancia, incluyendo las ausencias al trabajo; y alrededor de 210.000 días de síntomas de menor capacidad respiratoria. Con respecto a los gastos en salud, el estudio estimó que se generarán u$s 450 millones en los gastos de salud y otros gastos sociales; pero retirar los vehículos de circulación, permitiría a finales de 2016 ahorrar hasta u$s 840 millones en mayores costos sanitarios y sociales.

El autor principal del artículo, el profesor Steven Barrett; dice que los nuevos datos aportados en el estudio, pueden ayudar a funcionarios de los entes de regulación a lograr mejores estimaciones sobre los efectos de las acciones de Volkswagen con la manipulación de sus vehículos durante las pruebas; al señalar que “parecía ser un tema importante que nos podría dar información imparcial para ayudar a cuantificar las consecuencias humanas de la cuestión de las emisiones de Volkswagen”, dice Barrett. “La motivación principal es informar al público e informar de la situación reglamentaria”.

El estudio basa sus cálculos en las mediciones de los investigadores de la Universidad de West Virginia, que en su momento encontraron que los vehículos producían hasta 40 veces más emisiones que las permitidas por la ley. Ellos calcularon la cantidad promedio de utilización de cada vehículo durante su vida útil, combinando estos resultados con los datos de ventas entre 2008 y 2015 y con la estimación del total de las emisiones en exceso durante este período.

El cálculo de las emisiones resultantes se realizó analizando las correspondientes a tres escenarios: el escenario actual, en el que 482.000 vehículos ya han emitido un exceso de emisiones a la atmósfera; un escenario en el que Volkswagen retira todos los vehículos afectados a finales de 2016; y un escenario futuro en el que no hay retiro y cada vehículo afectado permanece en la carretera, continuando con la contaminación durante el transcurso de su vida útil.

Posteriormente, el grupo estimó los efectos sobre la salud bajo cada uno de esos escenarios de emisiones, utilizando un método que desarrollaron para asignar estimaciones de las emisiones a la exposición de las personas a las partículas finas y el ozono. Los vehículos diésel emiten óxidos de nitrógeno, que reaccionan en la atmósfera para formar partículas finas y el ozono.

“Todos tenemos los factores de riesgo en nuestras vidas, y el exceso de emisiones es otro factor de riesgo pequeño”, explica Barrett. “Si se tiene en cuenta el riesgo adicional debido a las emisiones excesivas de Volkswagen, aproximadamente 60 personas han muerto o morirán de manera temprana, en promedio una década más temprano.”

Daniel Kammen, el editor en jefe de la revista Environmental Research Letters  y profesor de la Universidad de California en Berkeley, dice que el estudio del grupo proporciona una “evaluación rigurosa de la escala de los impactos, que son potencialmente muy graves”. “El análisis demuestra el valor de la investigación, de fundamental inspiración política; donde se pueden calcular los impactos sobre la calidad del aire y salud provocados por las transgresiones de VW, y puestos a disposición para el debate público”, dice Kammen.

Fuente:

http://iopscience.iop.org/article/10.1088/1748-9326/10/11/114005/pdf

¿Cómo y por qué engañó Volkswagen con las emisiones gaseosas?

El escándalo de VW con el tema de la manipulación de las emisiones gaseosas en sus vehículos con motor diésel, se ha convertido en una crisis de la cual aún no se conoce su magnitud verdadera, ya que no se limitaría solamente a los Estado Unidos; país en que se descubrió la manipulación, sino que ahora también las autoridades francesas y alemanas han solicitado a la Comisión Europea se investigue a la empresa en todo el mundo.

El tema toma estado público el pasado 18 de septiembre, cuando la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), denunciaba a la empresa señalando que había manipulado un programa informático que se instaló en unos 500.000 modelos diésel de la marca Volkswagen y Audi, que fueron vendidos entre los años 2008 y 2015, de manera de sortear con éxito los controles sobre emisiones gaseosas.

Los modelos denunciados por EPA son las versiones de cuatro cilindros del Jetta, Beetle, Audi 3, Golf y Passat. Según un comunicado dado a conocer por la Agencia, estos modelos emiten hasta 40 veces más contaminantes que lo permitido. “Es una violación muy seria, es ilegal y una amenaza para la salud”, señaló el regulador. Volkswagen ya había sido advertida de la situación por EPA, que en una carta del 8 de julio le avisaba de que si no modificaba el sistema no le permitirían vender los nuevos modelos diésel en Estados Unidos.

La primera reacción de la multinacional alemana, vino del ahora reemplazado presidente de la junta ejecutiva de VW, Martin Winterkorn; quien pidió disculpas públicas por el hecho e indicando que la empresa ha iniciado una intensa investigación para descubrir el origen del engaño. “Personalmente, lamento profundamente haber decepcionado a nuestros clientes y al público”, señaló. “Los sucesos tienen para la junta ejecutiva de VW y para mí, personalmente, una prioridad absoluta”, añadió.

Ahora la empresa Volkswagen reconoce públicamente que hay más de 11 millones de vehículos afectados por el fraude de la medición de emisiones. El motor concreto que sufre este problema es el Type EA 189. La compañía ya ha reservado 7.200 millones de dólares para mitigar los gastos derivados del escándalo. Además, según la revista alemana Der Tagesspiegel, el CEO de la compañía, CEO Martin Winterkorn, acaba de ser reemplazado por Matthias Mueller.

¿Cuál es la manipulación que realizaba VW para engañar a la EPA? Según el propio informe de la EPA, el software instalado en el módulo de control electrónico (ECM) de los vehículos afectados detecta cuando el coche está en fase de pruebas oficiales de emisiones, llamando a este programa “dispositivo de desactivación”, por el cual: “El conmutador detecta si el vehículo está siendo probado o no sobre la base de varias entradas incluyendo la posición del volante, velocidad del vehículo, la duración de la operación del motor, y la presión barométrica.  Estas entradas rastrean con precisión los parámetros del procedimiento aplicado por la autoridad federal EPA, para las pruebas de emisión con fines de certificación. Durante esas pruebas de emisión, el módulo ECM de los vehículos corrió un software que produce resultados de emisiones que cumplen los parámetros establecidos, bajo una calibración del módulo ECM que VW conoce como el “banco de pruebas de calibración”. En cualquier otro momento durante el funcionamiento normal del vehículo, el “interruptor” se activa y el software ECM vehículo pasa a una “calibración de ruta”, que reduce la efectividad del sistema de control de emisiones. Como resultado de ello, las emisiones de NOx, aumentaron en un factor de 10 a 40 veces por encima de los niveles compatibles con la EPA, dependiendo del ciclo de la unidad”.

¿Cuál es la gravedad para la salud de las personas? Específicamente, los óxidos de nitrógeno o NOx, contribuyen a una amplia gama de problemas de salud para ciertas personas, por lo que están tan fuertemente regulados, en este caso por la EPA, que señala que la contaminación de NOx contribuye al dióxido de nitrógeno, ozono troposférico y las partículas finas. La exposición a estos contaminantes se ha relacionado con una serie de efectos graves para la salud, incluyendo un aumento de los ataques de asma y otras enfermedades respiratorias que pueden ser lo suficientemente graves como para enviar personas al hospital. La exposición al ozono y partículas también se han asociado con la muerte prematura debido a los efectos-respiratorias relacionadas o relacionadas cardiovasculares. Los niños, los ancianos y las personas con enfermedades respiratorias preexistentes están particularmente en riesgo de efectos sobre la salud de estos contaminantes.

Ahora vale la pregunta de ¿Por qué VW hizo esto?, ¿con qué necesidad?, al momento no está claro. En Estados Unidos, los coches diésel tienden a ser más caro que la gasolina sólo por el hardware adicional que se necesita para hacerlos circular más limpiamente. VW pudo haber hecho esto para mantener reducidos los costos de los vehículos involucrados, para beneficio propio y para los consumidores. También es posible que la restricción de las emisiones para cumplir con la legislación, afectaran la economía de energía y combustible, por los que son reconocidos los motores TDI de la marca.

¿Cuáles son las consecuencias de este proceder para VW?, ¿a qué sanciones se enfrenta?

Al momento son impredecibles las consecuencias para la empresa, si pensamos que sólo en Estados Unidos, esta manipulación le podría valer una multa de hasta 38.500 dólares por cada vehículo, lo que se traduciría en una sanción por encima de los 18.000 millones de dólares; pero la misma empresa reconoce que hay millones de vehículos afectados.

Pero lo peor es el daño a la imagen de la empresa, que ya ha tenido su repercusión en las acciones de Volkswagen, que según informa Bloomberg han caído un 38% en sólo dos días; que es equivalente a unos 25.000 millones de euros en valor de mercado.

Además, seguramente se verán afectadas las ventas. En unas recientes declaraciones, el jefe de Volkswagen en Estados Unidos, Michael Horn ha pedido disculpas por el escándalo y ha asegurado que la compañía “pagará lo que tenga que pagar” para restaurar la confianza y reparar el daño.

También la EPA está trabajando con el Departamento de Justicia sobre el caso, por lo que también podrían surgir cargos penales por esta situación también.

Fuente:

http://www3.epa.gov/otaq/cert/documents/vw-nov-caa-09-18-15.pdf

Volkswagen admite haber engañado con la emisión de gases

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Volkswagen admite haber engañado a la Agencia de Protección Ambiental (EPA, según sus siglas en ingles) de los Estados Unidos; con respecto a la instalación de manera deliberada en varios modelos equipados con motor Diésel, de un programa informático diseñado para evitar los límites a las emisiones; agregando que están en permanente contacto con las autoridades estadounidenses para solucionar el problema.

El presidente de la junta ejecutiva de VW, Martin Winterkorn; pidió disculpas por el hecho e indicando que la empresa ha iniciado una intensa investigación para descubrir el origen del engaño. “Personalmente, lamento profundamente haber decepcionado a nuestros clientes y al público”, señaló. “Los sucesos tienen para la junta ejecutiva de VW y para mí, personalmente, una prioridad absoluta”, añadió.

El viernes pasado EPA denunció a la empresa indicando que había manipulado un programa informático que se instaló en unos 500.000 modelos diésel de la marca Volkswagen y Audi, que fueron vendidos entre los años 2008 y 2015, y que ahora deberán ser revisados.

Los modelos denunciados por EPA son las versiones de cuatro cilindros del Jetta, Beetle, Audi 3, Golf y Passat. Según un comunicado dado a conocer por la Agencia, estos modelos emiten hasta 40 veces más contaminantes que lo permitido. “Es una violación muy seria, es ilegal y una amenaza para la salud”, señaló el regulador. Volkswagen ya había sido advertida de la situación por EPA, que en una carta del 8 de julio le avisaba de que si no modificaba el sistema no le permitirían vender los nuevos modelos diésel en Estados Unidos.

La grave situación reconocida por el grupo alemán, lo expone a hacer frente a una multa máxima de 35.700 dólares por cada vehículo, lo que elevaría la multa que tendría que pagar VW a un total de 18.000 millones de dólares (unos 16.000 millones de euros). La más alta indemnización que ha pagado nunca una empresa alemana en Estados Unidos.

Se desconoce al momento si la EPA llevará el caso a los tribunales, sólo se ha expresado a través de su directora Cynthia Giles, quien indicó que le corresponde a la empresa llevar a cabo un proceso destinado a reparar el sistema de escape de los automóviles. Martin Winterkorn declaró que Volkswagen no toleraría ninguna violación a las leyes de cualquier tipo. “Estamos trabajando con las autoridades competentes en forma conjunta y de manera global con el fin de esclarecer los hechos de manera rápida y transparente”, dijo Winterkorn.

Pero lo que no explicó el principal ejecutivo de Volkswagen, cuáles fueron las razones en la empresa que impulsaron este engaño, dejando más interrogantes que certezas: ¿estaba en conocimiento del engaño a las autoridades estadounidenses?, ¿fue una iniciativa de los ingenieros de software, sin conocimiento de sus superiores?, ¿o estos ordenaron hacerlo?, ¿basta pedir perdón a los clientes de VW, que no son las principales víctimas de este caso?, y muchos otros interrogantes sobre caso.

Ferdinand Dudenhöffer, del Centro de Investigación del Automóvil de la Universidad de Duisburg-Essen, señaló: “Todo el proceso es peligroso y su dimensión no se puede predecir”. “Lo único cierto es que será muy caro”, añadió.

Cambio Climático: beneficios asociados a una acción global

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Un equipo de investigadores del Programa Conjunto MIT sobre la Ciencia y Política del Cambio Global, ha publicado un estudio cuyo objetivo es estimar en qué medida los impactos del cambio climático y los daños asociados a múltiples sectores en Estados Unidos, como ser salud, infraestructura y recursos hídricos; pueden evitarse o reducirse en un futuro con una acción global significativa para reducir las emisiones de GEI, comparado frente a un futuro en el que las emisiones actuales continúan creciendo.

Para ello, se desarrolló un marco multi-modelo para estimar los impactos y daños a la salud humana y el bienestar de las personas, utilizando información socioeconómica y escenarios climáticos consistentes, para permitir una comparación constante de los impactos sectoriales a través del tiempo y el espacio. Además, el papel de la adaptación se modela para algunos de los sectores, para explorar el potencial de reducción de riesgos y, en su caso; para cuantificar los costes asociados a las acciones de adaptación.

El estudio proyecta los niveles de emisiones de gases de efecto invernadero y los correspondientes cambios en las precipitaciones, la acidez del océano, el aumento del nivel del mar y otros impactos en el clima en todo el siglo 21, como resultado de diferentes escenarios de mitigación de gases de efecto invernadero (GEI).

Los escenarios incluyen un futuro “business-as-usual” y otro dirigido a la consecución de importantes reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero que limiten el calentamiento global a 2C con respecto a la época preindustrial.
Sergey Paltsev, co-autor del estudio expresó “La EPA utiliza nuestros escenarios para un informe sobre los beneficios de la acción global del clima, que entiendo es el análisis más completo hasta la fecha para cuantificar la economía, la salud y los beneficios ambientales en los Estados Unidos con la mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero”. “Tenemos mucha más experiencia para definir los beneficios del costo de la mitigación. El objetivo de este proyecto era poner un valor monetario a los daños causados por el cambio climático en una serie de sectores”.

Según las estimaciones del equipo, sin una política implementada desde ahora y hasta el 2100, el aumento de la temperatura global oscilará entre 3,5 y 8 grados C, las precipitaciones entre 0,3 a 0,6 milímetros por día y el nivel del mar de 40 a 80 centímetros, la acidez del océano también aumentará, amenazando la vida marina y la pesca comercial.

Las políticas de reducción de las emisiones de GEI, reducirían estos impactos climáticos considerablemente. En base a las proyecciones del MIT, el informe de la EPA, “Cambio Climático en los Estados Unidos: Beneficios de Acción Global”, muestra que una estabilización 2 C salvaría miles de vidas amenazadas por el calor extremo y miles de millones de dólares en gastos de infraestructura, al tiempo que se evitaría la destrucción de los recursos naturales y los ecosistemas.

Al permitir a los científicos calcular los daños sufridos en diferentes escenarios de mitigación globales sobre cada sector de impacto, las proyecciones basadas en IGSM están permitiendo poner un valor monetario a los beneficios de una acción por el clima más agresiva.

Ver estudio completo en:
http://www2.epa.gov/sites/production/files/2015-06/documents/cirareport.pdf

El plan de Energía Limpia de Barak Obama

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El presidente Barack Obama dio a conocer en el día de la fecha, un conjunto de regulaciones para combatir el cambio climático, mediante el plan “Regulatory Impact Analysis for the  Clean Power Plan Final Rule”, que exige a los Estados miembros del país; reducir las emisiones de las centrales eléctricas.

El presidente señaló en una ceremonia en la Casa Blanca este lunes; que las nuevas regulaciones de la EPA para reducir las emisiones de las plantas de generación de energía, son el paso más importante que el país ha tomado para abordar el cambio climático.

“Ningún desafío plantea una mayor amenaza para nuestro futuro y el de las generaciones futuras, que un clima cambiante”, dijo Obama. “Somos la primera generación en sentir los efectos del cambio climático, y la última generación que puede hacer algo al respecto”, agregó.

La nueva norma sobre Aire Limpio, requiere que cada Estado deba presentar su plan para reducir las emisiones de las centrales eléctricas, según las exigencias de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés).

“En los próximos años cada estado tendrá la oportunidad de poner en común sus planes para reducir la contaminación de carbono”, dijo Obama. “Y vamos a recompensar a los estados que tomen medidas más temprano que tarde.”

El plan de la EPA de Obama requiere que los Estados y las empresas de servicios públicos, utilicen menos carbón y más energía eólica, solar o de gas natural, y está diseñado para alcanzar un recorte del 32 por ciento en las emisiones de carbono de las centrales eléctricas en 2030.

Anticipándose a la resistencia de los Estados y otras partes interesadas, la Agencia gubernamental dio a conocer una serie de beneficios; con el objetivo de hacer más tentador para los Estados la presentación de los planes para reducir sus emisiones, y que sean más baratos los servicios públicos en esos Estados. La agencia le dará un bono para los proyectos renovables, cerrando el camino para el comercio de carbono, lo que para muchas empresas es la forma más barata de cumplir.

Recordemos que la quema de carbón específicamente para producir electricidad, es la mayor fuente de contaminación de carbono en los Estados Unidos y hasta ahora no había límite a esas emisiones.

Estos requerimientos de la EPA, son centrales en el plan climático de Obama; que tiene como objetivo poner al país en el camino de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero un 26 a 28 por ciento en 2025, y sentar las bases de un acuerdo global. Esta nueva normativa regirá a partir de su publicación en el Registro Federal, pero puede verse estancada su aplicación por impugnaciones de los opositores a las nuevas disposiciones.

El plan general de la EPA en realidad utiliza una fórmula complicada para establecer objetivos individuales para cada Estado, los cuales deberán presentar sus planes a la Agencia en 2018, sobre cómo van a lograr el objetivo encomendado por la EPA, que comienzan a regir progresivamente entre el año 2022 y el 2030.

El impacto de este plan de energía limpia, seguramente irá más allá de la industria de energía de los Estados Unidos; y será utilizado por el presidente Obama como medio para presionar a otros países para asumir mayores compromisos, durante el período previo a las conversaciones mundiales sobre el clima en París, en diciembre próximo.

Fuente:

http://www2.epa.gov/cleanpowerplan/clean-power-plan-existing-power-plants#CPP-final

http://www.epa.gov/airquality/cpp/cpp-final-rule.pdf

http://www.epa.gov/airquality/cpp/cpp-final-rule-ria.pdf

¿Cuál es realmente el costo de salvar al planeta del cambio climático?

¿Cuál es realmente el costo de salvar al planeta del cambio climático?

El Organismo de Protección del Medio Ambiente (EPA, por sus siglas en inglés) anunciará próximamente las nuevas normas destinadas a frenar el calentamiento de la Tierra.

Se espera que este anuncio plantee una discordia con respecto a los costos que representará para la economía su entrada en vigencia.

Por una parte los grupos anti ecologistas plantean una alerta con respecto a los altos costos y sus consecuencias negativas sobre la economía. Otras opiniones indican todo lo contrario, al afirmar que se pueden lograr grandes reducciones de las emisiones de gases de efecto invernadero con pocos costes para la economía.

La Cámara de Comercio de Estados Unidos publicó recientemente un informe crítico con respecto a las nuevas normas, considerando que su entrada en vigencia causará estragos en la economía; al estimar que un programa de reducción del carbono costaría cada año 50.200 millones de dólares de aquí al año 2030.

En la opinión del Premio Nobel de Economía 2008 Paul Krugman, esta cantidad afectaría mínimamente si se considera una economía de 17 billones de dólares en la actualidad; o se gastan actualmente 600.000 millones de la misma moneda en el presupuesto de defensa.

En su opinión, los costes reales serían más bajos casi con seguridad, por tres motivos:

  1. Deberíamos esperar un crecimiento más lento en el futuro, a medida que la generación de la explosión demográfica se jubile, lo que hará más fácil alcanzar los objetivos de emisiones. La propia Cámara de Comercio considera que el crecimiento económico, y el correspondiente aumento de las emisiones, seguirá la norma histórica y se mantendrá en el 2,5% anual.
  2. El informe de la Cámara no tiene en cuenta el espectacular avance tecnológico que está produciéndose en las energías renovables, especialmente la energía solar, y que debería facilitar aún más la reducción de las emisiones de carbono.
  3. La economía de Estados Unidos sigue deprimida; y en una economía deprimida, muchos de los supuestos costes que hay que afrontar para cumplir la normativa energética no son costes en absoluto.

La construcción de nuevas centrales eléctricas que emitan poco carbono daría empleo a unos trabajadores y un capital que, de otro modo, estarían parados y, en todo caso, serviría para impulsar la economía estadounidense.

Paul Krugman se plantea el interrogante de: ¿por qué la Cámara de Comercio de Estados Unidos se opone ferozmente a las medidas contra el calentamiento global, cuando en realidad el costo es tan pequeño?.

En su opinión, la Cámara está al servicio de intereses específicos, particularmente los de la industria del carbón y las opiniones anticientíficas del Partido Republicano.

También plantea la necesidad de que Estados Unidos asuma medidas más serias contra el calentamiento global, como manera de sentar las bases para que otras economías como Europa y Japón hagan lo mismo.

Fuente:

http://economia.elpais.com/economia/2014/05/30/actualidad/1401460158_092438.html

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