Usuarios de energía “negavatios”

La demanda de energía eléctrica varía a lo largo de un día en función de las distintas actividades económicas y sociales que desarrollamos; las cual debe ser atendida por las empresas de suministro en consideración la variabilidad en cantidad, la calidad y temporalidad de dicha demanda.

Desde el punto de vista de la generación, lo ideal sería satisfacer la demanda de los usuarios con la máxima flexibilidad posible, sin considerar el grado de necesidad energética en cuanto al momento, lugar y hora de esa demanda

Ese objetivo pronto podría alcanzarse, si los propios consumidores se convierten en consumidores activos de energía, lo que significa tener la capacidad de vender la energía que no han usado devolviéndola a la red a precio de pool.

Con esta capacidad de respuesta de la demanda o “negavatios”, como le llaman a la unidad de demanda de electricidad retirada de la red a través de la reducción de consumo; los consumidores se convierten en actores activos del sistema de suministro de energía mediante la modificación de sus patrones de consumo.

Pero esta conversión en actores activos está fuertemente condicionada con el necesario cambio cultural que significa modificar patrones de consumo generalmente muy arraigados. Entones, ¿cómo hacemos para convencerlos?

Para la consultora EY hay varias formas de lograrlo y para ello proponen varias soluciones posibles, todas las cuales necesitan de la implicación del consumidor final en el proceso y que el sector eléctrico elabore una propuesta lo suficientemente atractiva para que los clientes se replanteen el consumo y uso de la electricidad, y el regulador les premie por ello y les incentive en su compromiso.

Para ello, una posibilidad de solución sería incentivar a los consumidores para que se ajusten a las necesidades del mercado en tiempo real, utilizando para ello mensajería móvil o teléfonos inteligentes. De tal forma que si se necesita que bajen su consumo eléctrico, se les podría ofrecer una recompensa de 10 euros; y si la necesidad de reducción no es tan urgente; la recompensa podría ser de solo 1 euro. Otra opción propuesta es informar a los consumidores sobre recompensas automáticas; por las cuales se premia la reducción del consumo eléctrico a una hora determinada todos los días.

En definitiva, se trata de que los consumidores jueguen un papel activo en tiempo para lograr el equilibrio de la red, de tal manera de crear un sistema de oferta y demanda verdaderamente dinámico y flexible.

Fuente:

http://www.ey.com/Publication/vwLUAssets/ey-negawatts-the_answer-to-the-volatile-grid/$FILE/ey-negawatts-the%20answer-to-the-volatile-grid.pdf

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El autoconsumo ya representa una amenaza para el negocio de las eléctricas

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El fuerte desarrollo en Estados Unidos y en el mundo, de la generación distribuida y el autoconsumo, ya se presenta como una real amenaza para las empresas de servicios eléctricos. Así lo revela un estudio realizado por la consultora Black and Veatch sobre la industria eléctrica en Estados Unidos.

El informe es una recopilación de datos y análisis de una encuesta en toda la industria del sector eléctrico que se llevó a cabo a partir de 14 de mayo 2015 hasta el 5 de junio de 2015; y de la que participaron distintas partes interesadas de este sector.

Los resultados generales de la encuesta tienen una precisión de /- 4.7 por ciento en el nivel de confianza del 95 por ciento; y ponen en evidencia que el 80% de las empresas eléctricas ven a la generación distribuida; a través de la energía fotovoltaica como una seria amenaza para su negocio.

Para los proveedores de servicios de todo el mundo, señala el informe; el modelo de utilidad tradicional del sector, se enfrenta a una “tormenta perfecta” de desafíos. Las nuevas tecnologías, las presiones ambientales, requisitos reglamentarios y los cambios en las preferencias de los clientes están amenazando la estabilidad de un modelo de negocio centenario.

La generación distribuida está erosionando los ingresos, dificulta las inversiones de capital y encarece los costos de los clientes que aún permanecen en la red, dándoles mayores incentivos para buscar opciones de autogeneración.

La situación está llevando evidentemente a la mayoría de las empresas de servicios eléctricos a diversificar el negocio incrementado sus inversiones en energías renovables. Así lo reflejan los resultados de la encuesta, que indican que dos de cada tres eléctricas de EEUU van a incrementar sus inversiones en renovables en los próximos cinco años. En el caso de otros países, el porcentaje es incluso mayor y se eleva al 85% de las compañías encuestadas.

Otro de los cambios importantes que tendrán que afrontar las compañías eléctricas será el mantenimiento de las redes de distribución. Las empresas tendrán que hacer frente al aumento de la generación distribuida y se prevé que hasta 2017 inviertan 60.000 millones de dólares en modernizar la red y hacerla más fiable, incluso en nuevas líneas de transmisión o subestaciones eléctricas.

Fuente:

http://bv.com/docs/default-source/reports-studies/sdr-electric-industry.pdf?mkt_tok=3RkMMJWWfF9wsRokuK/MZKXonjHpfsX87uskX7Hr08Yy0EZ5VunJEUWy2oIFT9Q/cOedCQkZHblFnVUJTK28RrYNrKQM