COP 21: momento decisivo, se vota el proyecto final de acuerdo mundial sobre el clima

logo-COPPresentaron lo que podría ser el nuevo acuerdo global sobre cambio climático, el que deberá ser avalado esta tarde por los ministros de los 195 países participantes de la cumbre.

El acuerdo alcanzado después de dos semanas de negociaciones entre las partes, será vinculante; propone limitar el aumento de la temperatura a 1,5 grados y una asistencia de al menos 100.000 millones de dólares anuales a los países en desarrollo a partir de 2020

Un emocionado Laurent Fabius durante la presentación del acuerdo, señaló “Llega la hora de la verdad”, confirmando que de ser aprobado el texto, será vinculante y aseguró que se trata de un proyecto “justo, sostenible, dinámico”, que constituye “el mejor equilibrio posible, a la vez poderoso y delicado”.

“Francia les ruega que adopten el primer acuerdo climático universal de la historia. Ustedes pueden cambiar la vida de las personas, para que viva el planeta, la humanidad y la vida. En nuestras manos está el destino del acuerdo, no podemos dudar y honrar compromisos”, dijo Laurent Fabius, presidente de la COP21.

Con respecto al acuerdo alcanzado, Fabius dio a conocer en su presentación los principales puntos fuertes del acuerdo:

“Esta nueva versión del texto es equilibrada y contiene los principales progresos que antes se pensaba que era imposibles de lograr: es dinámico, jurídicamente vinculante, y fiel al mandato de Durban. Además, reconoce la justicia climática, las responsabilidades comunes pero diferenciadas, toma en cuenta las circunstancias nacionales y las capacidades de los países.”

“Hoy la COP21 ya es un punto definitivo para un acuerdo jurídico universal, los actores privados y la sociedad civil.”

“Persigue un objetivo de temperatura muy por debajo de los 2°C y se esfuerza por llegar a 1.5°C, con un objetivo a largo plazo ambicioso y actualización cada cinco años de los progresos en la implementación de los acuerdos.”

“Se reconocen los daños y pérdidas de forma permanente, así como los medios de implementación” (acceso a financiamiento y trasferencia tecnológica).

“Se ha tratado de mostrar que los esfuerzos colectivos son mucho más valiosos para buscar una solución de avenencia universal. Este texto que todos produjimos es el mejor equilibrio posible: potente y dedicado. Podemos volver a casa con la cabeza en alto.”

“Como presidente de la COP21, me comprometo a considerar las dificultades una vez adoptado el acuerdo y resolver las consultas que queden pendientes.”

“Este texto tiene un marco reforzado de reporte de transparencia diferenciado para hacer un balance colectivo de los progresos y evaluar si los esfuerzos son suficientes.”

“Ha llegado el momento de la verdad. Este acuerdo es necesario para nuestros países, ayudará a las islas del caribe y del Pacifico para prevenir las inundaciones futuras.”

“El contexto en este momento tiene un impulso particular sobre la movilización de la sociedad civil. Nunca antes se habían reunido tantas condiciones como hoy. Tenemos mucha responsabilidad ante la historia. No queremos que Copenhague se repita. Los ciudadanos del mundo no lo entenderían, no nos perdonarían.”

“Hagamos caso al acuerdo climático universal: en nuestras manos está el destino del acuerdo. No podemos dudar y honrar compromisos.”

Leer texto del acuerdo aquí

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Se inició la COP 21 con la meta de alcanzar “un acuerdo universal y ambicioso”

logo-COPComenzó en París, con la presencia de más de 150 Jefes de Estado y de Gobierno; la tan esperada COP 21, en la que están puestas todas las esperanzas de alcanzar un nuevo acuerdo universal sobre cambio climático, que permita avanzar hacia un futuro bajo en emisiones de carbono.

En la ceremonia de apertura, la Secretaria Ejecutiva de la CMNUCC, Christiana Figueres; dijo que los ojos de millones de personas de todo el mundo están puestos en la reunión de representantes gubernamentales en París, por lo que “ustedes tienen la oportunidad, de hecho, tienen la responsabilidad, de alcanzar un acuerdo que haga posible lograr los objetivos nacionales sobre cambio climático, que haga posible el apoyo necesario al mundo en desarrollo y que catalice la ambición y la acción de todos de manera creciente”.

Además Christiana Figueres dijo que este año ha sido un punto de inflexión y que después de muchos años de trabajo duro, finalmente el mundo está viendo que es irreversible avanzar hacia un futuro bajo en carbono y resiliente. “Este punto de inflexión es extraordinario, pero la tarea no está terminada. Son ustedes quienes tienen, por un lado, que plasmar estos avances y establecer la trayectoria inequívoca hacia adelante con un destino claro, unos objetivos consensuados y un calendario predecible que responda a las demandas de la ciencia y la urgencia que supone el reto”.

Al inicio de esta reunión, son 184 los países que en conjunto representan casi el 95% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero; que ya han presentado sus planes nacionales de acción climática a la Secretaría de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC). Se considera que estos compromisos son una buena base de partida pero no suficientes para el acuerdo internacional de mantener el aumento de la temperatura media mundial por debajo de los 2 grados centígrados. Al respecto, el Presidente de la COP21 y Ministro de Asuntos Exteriores francés, Laurent Fabius; puntualizó que “eso no bastará” para cumplir el objetivo de limitar el aumento de la temperatura global a dos grados para finales de siglo, y por eso consideró que el acuerdo que se va a buscar en París deberá incluir “la necesidad de revisiones periódicas” de esos compromisos.

Insistió Fabius en que no hay que “perder el tiempo en cuestiones de procedimiento”, destacando que la meta es “un acuerdo universal y ambicioso” que “tendrá que ser diferenciado, justo, sostenible, equilibrado y jurídicamente vinculante”.

También hizo un llamado a los gobiernos a dar un paso más en sus esfuerzos, al expresar: “Los riesgos son demasiado elevados, y la amenaza del cambio climático es demasiado grande para ser contenida con un acuerdo mínimo. Los Jefes de Estado y de Gobierno que han venido a París, han venido a expresar la voz de la ambición”.

“O bien fracasamos, y será la desolación, o bien logramos un acuerdo ambicioso y se nos abre un buen futuro”, sentenció Fabius; que recibió la dirección de las negociaciones de quien durante el último año ha ejercido esa responsabilidad, el ministro peruano del Ambiente, Manuel Pulgar Vidal.

Discurso completo de apertura de la Secretaria Ejecutiva de la CMNUCC Christiana Figueres:

http://unfccc.int/files/press/statements/application/pdf/cop21cmp11_opening_speech_christiana_figueres_es.pdf

Transcripción del discurso de apertura por el presidente entrante de la COP 21, Laurent Fabius (en francés).

http://unfccc.int/files/meetings/bonn_jun_2015/application/pdf/lf_01062015.pdf

Los compromisos climáticos asumidos por Latinoamérica y Caribe

Las Contribuciones Nacionales Determinadas (INDC, por sus siglas en inglés) son compromisos de reducción de gases de efecto invernadero (GEI) y acciones de adaptación a los efectos del cambio climático, que cada país presenta de manera voluntaria, de acuerdo a sus realidades.

Estas Contribuciones se basan en medidas sectoriales y constituyen un aporte clave a las negociaciones que culminarán en la COP21 de París en diciembre próximo, en la que se espera que los países alcancen un acuerdo que permita limitar el calentamiento global a menos de 2° C.

Al 23 de octubre pasado, 150 países sobre un total de 195 de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), han dado a conocer las acciones que ejecutarán para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

Estos 150 países que han presentado su Contribución Nacional Determinada (INDC), representan en conjunto más del 85% de las emisiones de GEI del planeta y de este universo; Latinoamérica y el Caribe representan solo el 7% de las emisiones del planeta (9.6% si se incluye las emisiones vinculadas a la deforestación y uso del suelo).

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Los más grandes emisores de la región son Brasil con 1823 MtCo2eq (Megatoneladas de CO2 equivalente), seguido por México (748 MtCo2eq), Argentina (405 MtCo2eq), Venezuela (396 MtCo2eq) y Colombia (200 MtCo2eq).

Se puede consultar los compromisos de reducción de emisiones de GEI al 2030, asumidos por los países de Latinoamérica y el Caribe en:

 http://conexioncop.com/wp/wp-content/uploads/2015/10/INDC-LAC-23oct-2015.pdf

Consulta de INDCs presentados por las partes:

http://www4.unfccc.int/submissions/indc/Submission%20Pages/submissions.aspx

INDC: los compromisos climáticos de América Latina y el Caribe

El pasado 1ro de octubre se alcanzó la fecha límite para que cada uno de los 146 países de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), haga pública de manera voluntaria y de acuerdo a su realidad; la Contribución Nacional Determinada (INDC, por sus siglas en inglés).

A la hora de hacer un balance de las presentaciones realizadas se puede señalar lo siguiente:

  • de los 195 países que abarca la Convención, 146 países han presentado sus INDC;
  • 9 de los 10 países con mayor emisión de GEI (China, Estados Unidos, La Unión Europea, India, Rusia, Japón, Brasil, Indonesia y México) dieron a conocer sus INDCs, que representan en conjunto un 71% de las emisiones del planeta; faltando de informar solo falta Irán, que constituye una contribución también importante.
  • todos los países desarrollados miembros de la CMNUCC, junto a 104 naciones en desarrollo han presentado sus compromisos climáticos.
  • El conjunto de las presentaciones, representan en total casi el 87% de las emisiones globales.

INDC-01oct-2015De los países de Latinoamérica y el Caribe, que en conjunto representan el 7% de las emisiones de GEI en el mundo; Costa Rica es el país de la región que ha presentado la contribución más ambiciosa, y se ha comprometido a ser carbono neutral en el 2021. México y Brasil, que también han hecho públicas sus INDC, son los dos únicos países latinoamericanos, que se encuentran dentro de las 10 naciones que emiten mayor cantidad de GEI a nivel global.

Las contribuciones latinoamericanas se enfocaron principalmente en los sectores forestal (lucha contra la deforestación y revalorización del bosque) y energético (energías renovables convencionales como la hidroeléctrica, y en menor proporción, energías renovables no convencionales, como la energía solar o eólica, así como desarrollo de eficiencia energética). También se incluyen acciones orientadas a buenas prácticas agrícolas, transporte limpio, gestión de residuos y mejora de procesos industriales.

Un componente fuerte de las INDCs latinoamericanas es el referido a la adaptación, ya que la región es altamente vulnerable a los efectos del cambio climático, como desglaciación, aumento de nivel del mar, inundaciones o sequías extremas según la zona; además, varios países se comprometieron a una meta mínima de manera incondicionada, apoyándose en recursos propios.

México fue el primer país latinoamericano y uno de los primeros a nivel mundial que hizo pública su contribución. Su meta planteada es reducir incondicionalmente un 25% de sus emisiones de GEI con respecto a un escenario “Business as Usual” (BAU por sus siglas en inglés) al 2030, es decir comparado al nivel de emisiones proyectadas para el 2030 si todo sigue igual. El porcentaje podría elevarse a 40% de manera condicional, sujeto a que se dé un acuerdo climático global con ciertas condiciones, entre otros un acceso a un apoyo financiero y tecnológico internacional.

A México, le siguió Colombia, que se comprometió a reducir 20% de sus emisiones de GEI al 2030, comparado a un escenario BAU. La ambición podría subir a 30% en caso de recibir ayuda internacional.

En los tres días anteriores a la fecha límite, 11 naciones latinoamericanos presentaron sus metas de reducción: Brasil, Perú, Guyana, Uruguay, Chile, Guatemala, Costa Rica, Honduras, Paraguay, Ecuador, Argentina y seis del Caribe, particularmente vulnerables al cambio climático, debido al incremento del nivel del mar y la multiplicación de eventos climáticos extremos como las tormentas tropicales: Trinidad y Tobago, República Dominicana, Granada, Haití, Barbados, y Dominica.

En cuanto a acciones de corto plazo, el país más ambicioso en Latinoamérica fue Costa Rica, ya que reafirma en su INDC su meta de ser carbono-neutral en el 2021, es decir que además de reducir sus emisiones de GEI, compensará las emisiones restantes, entre otros gracias a acciones forestales.

Con todos las Contribuciones Nacionales hechas públicas, un estudio de las Naciones Unidas, previsto para el primero de noviembre, evaluará si la suma de los esfuerzos nacionales es suficiente para logar la meta de limitar el calentamiento global a un nivel seguro para la humanidad; aunque algunos estudios publicados ya señalan que el nivel de ambición de las INDCs es insuficiente.

Fuente:

http://conexioncop.com

http://www4.unfccc.int/submissions/indc/Submission%20Pages/submissions.aspx

INDC: La Argentina se reserva el derecho de presentar revisiones

Argentina presentó oficialmente su Contribución Prevista y Determinada a Nivel Nacional en concordancia con las Decisiones 1/CP.19 y 1/CP.20 y teniendo en cuenta los principios, disposiciones y estructura de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).

Para la Argentina las consecuencias del cambio climático que ya hoy sufre el planeta, incrementa las desigualdades ya existentes entre los países y obliga a tomar medidas inmediatas que implican grandes esfuerzos económicos; lo cual para los países que aún no han alcanzado su pleno desarrollo significa sufrir con mayor gravedad este fenómeno, a pesar de no ser los principales causantes.

Entonces para resolver este problema se requiere la puesta en marcha de acciones concretas en materia de adaptación, mitigación, así como la provisión de medios de implementación; sobre la base de un marco de referencia consensuado entre todos los países del mundo; que reconozca la plena vigencia del principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas, como base fundamental para el éxito del proceso, expresa Argentina en su presentación.

Con respecto al comercio internacional, el país señala la necesidad de evitar que las medidas que se adopten para combatir el cambio climático, incluidas las unilaterales; se constituyan en un medio de discriminación arbitraria o injustificable o en una restricción encubierta a la actividad.

Sólo se logrará revertir el cambio climático si todos los países del mundo logran una articulación de esfuerzos humanos y económicos, sin precedentes en la historia de la humanidad, que sólo puede lograrse si existe una decisión política sincera de todos los gobiernos del mundo.

En la presentación, Argentina reconoce que por estudios desarrollados por investigadores argentinos; durante el período 1960-2010 se observó un aumento de la temperatura media en la mayor parte de la República Argentina, de alrededor de 0,5 °C, llegando a superar 1°C en algunas zonas de la Patagonia, registrándose también un aumento de los días con olas de calor y una reducción en el número de días con heladas y se produjeron incrementos en las precipitaciones al este del país que originaron inundaciones de gran impacto socio-económico. En contraposición se observó en las zonas semiáridas, una disminución de las precipitaciones en la zona cordillerana y una disminución de los caudales de los ríos Cuyanos.

Considerando las proyecciones para el resto del siglo XXI, el informe destaca un aumento de la temperatura media de entre 0,5 a 1°C en casi todo el país hacia mediados del presente siglo, que implicaría una aceleración del calentamiento observado en los últimos 50 años; con pocos cambios en lo que respecta a las precipitación media en las próximas décadas, aunque se proyectan aumentos en la frecuencia de eventos de precipitaciones intensas.

De las actividades económicas del país, se reconoce a la agropecuaria como una de las más afectadas por los efectos del cambio climático en el país, situación que cobra relevancia si consideramos el lugar preponderante que ocupa el sector en la economía del país y además, adquiere trascendencia si se tiene en cuenta a la Argentina como un país protagonista en la producción y provisión de alimentos a nivel mundial, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria global, destaca el informe.

Cuando se analiza el perfil de emisiones de GEI del país debe relacionarse en el caso del transporte, el alto consumo energético con la extensión del país, el incremento del consumo energético residencial con la aplicación de una política general de desarrollo con inclusión social, el incremento del consumo de energía en el sector productivo como insumo básico para el desarrollo económico y la generación de empleo; y la producción de alimentos para satisfacer la creciente demanda mundial y garantizar la seguridad alimentaria global.

Los esfuerzos realizados en adaptación y mitigación se orientaron en el sector energía a la diversificación de la matriz energética y a la promoción del uso racional y eficiente de la energía. En tal sentido, se señala que el país cuenta con una estructura normativa y con planes estratégicos a largo plazo que promueven, entre otras medidas, una mayor participación de fuentes renovables no convencionales, la energía hidroeléctrica, la energía nuclear, la sustitución de combustibles fósiles por biocombustibles y el establecimiento de un conjunto de programas y acciones destinadas a la reducción de la intensidad energética del consumo.

En el sector transporte, se señala que la optimización del sistema de transporte ferroviario es concebida como una búsqueda de sustentabilidad ligada a acciones de mitigación del cambio climático.

En agricultura, silvicultura y otros usos del suelo (AFOLU), se destaca el dictado de la ley 26.331 de Protección Ambiental de los Bosques Nativos estableciendo los presupuestos mínimos de protección ambiental para el enriquecimiento, la restauración, conservación, aprovechamiento y manejo sustentable de los bosques nativos, y de los servicios ambientales.

También se han adoptado iniciativas para aumentar la producción de alimentos reduciendo el impacto ambiental, entre ellas, el desarrollo de variedades que han permitido la disminución en la utilización de pesticidas y la resistencia al estrés hídrico, la introducción de modificaciones en las fechas de siembra y el desarrollo de sistemas de riego para compensar períodos de déficit hídrico, la introducción de prácticas de cobertura así como de sistemas de alerta temprana.

La incorporación de la siembra directa, combinada con la fertilización adecuada y la rotación de cultivos, también son medidas que han permitido retener humedad en los suelos y mejorar su estructura y fertilidad.

Argentina expresa en su presentación, que la misma ha sido el resultado de un proceso participativo que incluyó la visión, opiniones y propuestas de los sectores: público, privado, científico-técnico y de las organizaciones de la sociedad civil a través de la realización de numerosas reuniones, talleres de trabajo y encuestas.

El país identifica un potencial de mitigación que le permitiría contribuir a la lucha contra el cambio climático. Parte de ese potencial puede alcanzarse, se señala; con un gran esfuerzo económico y social de todos los argentinos, pero únicamente podrá realizarse por completo si se cuenta con los medios de implementación necesarios.

Concretamente la Argentina propone una meta incondicional de reducción de sus emisiones de GEI del 15% en el año 2030 con respecto a las emisiones proyectadas en su BAU al mismo año. La meta incluye, entre otras, acciones vinculadas a promover el manejo sostenible de los bosques, la eficiencia energética, los biocombustibles, la energía nuclear, las energías renovables y el cambio modal en el transporte.

En otro sentido se indica que la Argentina podría lograr una ampliación en la meta de reducción si se dan las siguientes condiciones: financiamiento internacional adecuado y predecible; apoyo a la transferencia, la innovación y el desarrollo de tecnologías; apoyo a la creación de capacidades; con lo cual se podría alcanzar una reducción de sus emisiones de GEIs del 30% en el año 2030, con respecto a las emisiones proyectadas en su BAU al mismo año.

El escenario de línea de base “Business as usual” (BAU) al cual se refieren las metas, se construye de acuerdo a una proyección del crecimiento económico en ausencia de políticas de mitigación al cambio climático. La proyección inicia en el año 2005 y llega al 2030 con emisiones de GEI equivalentes a 670 Mt CO2e.

La Argentina considera que la adaptación es su principal prioridad en materia de cambio climático teniendo en cuenta que los efectos adversos de este fenómeno ya se evidencian en el territorio nacional, y que en este contexto ha venido implementando, con medio propios, una serie de acciones en la materia. Sin perjuicio de ello y en función del apoyo que reciba en forma de financiamiento internacional, desarrollo y transferencia de tecnología y creación de capacidades podría extender y profundizar sus acciones en adaptación.

A modo de conclusión se expresa que dependiendo del resultado final de las negociaciones sobre cambio climático tendientes a adoptar un nuevo acuerdo en la COP 21, la Argentina se reserva el derecho de presentar revisiones a esta contribución prevista y determinada a nivel nacional.

Fuente:

http://www4.unfccc.int/submissions/indc/Submission%20Pages/submissions.aspx

Argentina anunció sus compromisos para la COP 21 de París

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El Secretario de Ambiente de la Nación, Sergio Larusso, presentó el pasado 28 de septiembre la propuesta argentina para la COP21; la cual incluye el compromiso del país de reducir un 30% las emisiones de los gases de efecto invernadero (GEI) respecto al “Business as Usual” (BAU) del año 2030, es decir respecto a las emisiones de GEI proyectadas para el año 2030 comparadas al ritmo y tendencia actual de las emisiones nacionales.

“Esto es un paso adelante que tomamos como punto de partida. Este es un documento que puede cambiar porque los países son soberanos. Argentina pasa a formar parte de los países que están comprometidos con esta temática, y lo hace con el ser humano como centro de las políticas ambientales.” Con estas palabras, el secretario de Ambiente, Sergio Lorusso, dio paso a los argumentos que justifican un 15% de reducción de emisiones por factores condicionales y otro 15% por factores incondicionales, relacionados con factores de financiamiento potenciales.

Fabiana Laguzzo, Ministra responsable de la Dirección de Ambiente del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto; manifestó que el compromiso asumido a nivel país es un punto de partida, que podrá cambiar o mejorarse a través del tiempo; remarcando que la política de cambio climático forma parte de la política nacional de desarrollo sostenible que viene implementando el país hace años, y que el tema se atenderá contemplando las posibilidades, compromisos y prioridades que ya posee el país.

El presidente del Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA), Hugo Bilbao; destacó la vocación de Argentina de continuar con el crecimiento y la reindustrialización para mejorar la calidad de vida de todos los argentinos; recordando además, la responsabilidad de los países desarrollados en el tema del cambio climático.

El Secretario de Ambiente Larusso, destacó que desde el país se hará el máximo esfuerzo por cumplir responsablemente con el compromiso planteado ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) y los países miembros, y destacó los principales temas que se trabajarán como medidas dentro de la iNDC y que permitirán al país llegar al 15% de reducción estarán referidas a promoción de las energías renovables, calefones con encendido electrónico, centrales nucleares, centrales hidroeléctricas, transporte de carga con preferencia al ferrocarril, eficiencia energética en electrodomésticos, calderas eficientes, motores eficientes, calefactores solares, economizadores de agua, combustibles alternativos (biodiesel, etanol), generación energética distribuida, cogeneración con combustibles fósiles, rotación de cultivos, recuperación de bosques nativos, tratamiento de aguas residuales industriales, modernización del parque automotor.

El 1ero de octubre es la fecha límite para presentar las iNDCs, compromisos voluntarios que toman los países a nivel nacional y que en su conjunto tienen la meta de mantener por debajo de un incremento global de temperatura de 2°C e incrementar la resiliencia a los impactos del cambio climático.

Fuente:

http://www.ambiente.gov.ar

Los compromisos asumidos no evitan un cambio climático peligroso

monument-621939_1280Según un documento publicado por el Instituto Grantham de Investigación sobre el Cambio Climático y el Medio Ambiente y el Centro para el Cambio Climático CERS Economía y Política en la Escuela de Londres de Economía y Ciencias Políticas, los compromisos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que han hecho hasta el momento los países, no son suficientes para evitar el peligroso calentamiento global de más de 2 grados centígrados.

La conclusión a que se arriba en el estudio, señala que las Contribuciones Previstas y Determinadas (INDC, por sus siglas en inglés), presentadas hasta el 20 de julio 2015 por 46 países a la Secretaría de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, conducirían a un nivel de las emisiones globales anuales en 2030; de 56,9 a 59,1 mil millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente.

Si bien la cifra señalada es menor que los 68 mil millones de toneladas equivalentes de dióxido de carbono esperados para el año 2030 si todo sigue igual; es mucho mayor que los 36 mil millones de toneladas que el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente ha indicado que sería consistente con una probabilidad del 50 al 66 %, para evitar un aumento de la temperatura media global de más de 2 grados centígrados por encima del nivel preindustrial.

Por lo tanto, los autores destacan la necesidad de desarrollar un “trabajo duro en los próximos meses por parte de todos los países, para encontrar maneras creíbles de lograr una reducción mayor de las emisiones que presentarán a la Secretaría de la CMNUCC, y / o logrado mediante esfuerzos adicionales por asociación”.

También solicitan “la creación de un mecanismo, a incluir en el acuerdo que surja de la COP21 en París en diciembre de 2015, para que los países revisen sus esfuerzos y encuentren maneras de lograr un aumento gradual de la ambición de sus reducciones de emisiones para el año 2030 y más allá del mismo”.

Ver documento completo en:

http://www.lse.ac.uk/GranthamInstitute/wp-content/uploads/2015/08/Boyd-et-al-policy-paper-August-2015.pdf

Los países que presentaron su Contribución (INDC) para la COP 21 París

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Cincuenta y tres (53) son los países que al 10 de agosto presentaron oficialmente su Contribución Nacional Determinada (INDC, por sus siglas en inglés), ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).

En conjunto estos países representan el 60% de las emisiones totales, encontrándose entre ellos la Unión Europea, Estados Unidos y China; quienes en conjunto representan el 49,92% de las emisiones globales.

En los próximos tres meses se espera la presentación de los 143 países faltantes de anunciar oficialmente sus INDC. De la región latinoamericana, sólo México ha oficializado sus compromisos para reducir las emisiones.

Los países de la Unión Europea se han comprometido a reducir 40% de sus emisiones de gases de efecto invernadero al 2030, frente a los niveles alcanzados en 1990; además, acordaron no realizar reducciones con respecto a sus contribuciones oficializadas

Estados Unidos se comprometió a reducir sus emisiones en mínimo un 26% al 2030 en base al 2005. Este compromiso supone un punto de inflexión en la política de Estados Unidos, que siempre se había mostrado reticente a firmar un compromiso explícito sobre reducción de emisiones de GEI. El último anuncio del presidente de Estados Unidos, Barack Obama; que aboga por una reforma para reducir las emisiones nacionales de las plantas energéticas un 32% en el 2030 con respecto a los niveles de 2005 es, como él lo ha señalado: “el paso más grande e importante que ha tomado Estados Unidos para combatir el cambio climático”.

Otro de los grandes emisores, la República Popular China se ha comprometido a reducir sus emisiones de CO₂ por unidad de PBI entre el 60% y 65% frente a los niveles registrados en el 2005, y que sus emisiones totales alcanzarán su pico máximo en el 2030; así como a incrementar en un 20% los recursos en energías renovables al 2030.

La funcionaria gubernamental china Xie Zhenhua sostuvo que la cooperación en materia de cambio climático entre China y Estados Unidos es muy exitosa y podría ser un ejemplo para la colaboración Sur – Norte en el campo del cambio climático.

Otros países desarrollados, además de la UE y EE.UU, que presentado sus Contribuciones son: Suiza, Canadá y Nueva Zelanda, Rusia, Japón

De los países en desarrollo, es el continente africano que lidera con cinco países en desarrollo que ya han presentado sus contribuciones: Marruecos, Gabón, Kenia, Etiopía y Benín.

Fuente:

http://www4.unfccc.int/submissions/indc/Submission%20Pages/submissions.aspx