Nuevo Pacto de los Alcaldes europeos para el clima y la energía

comConsiderando que el 80 % del consumo energético y las emisiones de CO2 está asociado con la actividad urbana, los gobiernos locales desempeñan un papel decisivo en la lucha contra el cambio climático.

Así lo entendió en su momento la Comisión Europea que presentó en el año 2009, la iniciativa del Pacto de los Alcaldes, con el fundamento de respaldar y apoyar los esfuerzos de las autoridades locales en la aplicación de políticas de energía sostenible.

Se trata del principal movimiento europeo con participación de autoridades locales y regionales que han asumido el compromiso voluntario de mejorar la eficiencia energética y utilizar fuentes de energía renovable en sus territorios, como medios de superar el objetivo de la Unión Europea de reducir en un 20% las emisiones de CO2 antes del 2020.

Ahora y a dos meses de celebrarse la COP 21 de París, cientos de alcaldes de toda Europa se reunieron en el Parlamento Europeo el pasado 15 de octubre para el lanzamiento del nuevo Pacto de los Alcaldes para el Clima y la Energía; por el cual los gobiernos locales se comprometen a apoyar la acción de aplicar los nuevos objetivos de la UE para 2030, a alcanzar un enfoque conjunto para abordar la mitigación y adaptación al cambio climático, y extender la iniciativa a un ámbito más global.

Los compromisos asumidos en el nuevo Pacto de los Alcaldes se orientan a alcanzar un nuevo objetivo más allá del año 2020, que tuvo una adhesión del 97% de las autoridades firmantes; y se aprobaron objetivos de mínima para el año 2030 referidos a reducir en un 40% las emisiones de CO2, aumentar la eficiencia energética y energías renovables en un 27%; mediante acciones que integren baja un mismo paraguas, la mitigación y la adaptación al cambio climático.

El comisario de Acción por el Clima y Energía, Miguel Arias Cañete destacó: “El enfoque de ir de abajo hacia arriba ha funcionado muy bien en Europa”. Añadiendo que el Pacto de los Alcaldes ya era “la iniciativa urbana más grande del mundo en materia de clima y energía” y “un éxito europeo a ser exportado en el camino a París”.

En el mismo sentido se expresó el alcalde de Heidelberg Eckart Würzner, quien señaló que “con más de 200 millones de ciudadanos representados a través de compromisos de los concejos locales, el Pacto de los Alcaldes no podía ser ignorado más allá de la COP21”.

Para la alcaldesa de la ciudad de Nantes, Johanna Rolland; el nuevo Pacto también representa una oportunidad de desarrollo, al expresar: “La respuesta a la urgencia climática también puede convertirse en una oportunidad para el desarrollo local, la creación de empleo y la emergencia de un nuevo modelo de sociedad“.

Los compromisos asumidos por los alcaldes en este nuevo Pacto, deberán ser ratificados de conformidad a los respectivos procedimientos locales y movilizar a la sociedad civil en los respectivos ámbitos territoriales para que participe en el desarrollo del Plan de Acción, esbozando las políticas y medidas necesarias para la aplicación y el cumplimiento de los objetivos del Plan. Será motivo de baja del Pacto el incumplimiento de los siguientes compromisos: la presentación del Plan de Acción para la Energía Sostenible; del objetivo global de reducción de CO2 establecido en el Plan de Acción, debido a una inexistente o insuficiente aplicación del mismo; y la no presentación de un informe de seguimiento en dos periodos sucesivos.

Fuente:

http://www.pactodelosalcaldes.eu/IMG/pdf/covenantofmayors_text_es.pdf

Anuncios

Los países mejor preparados para enfrentar el cambio climático

globe-792705_1280Según Informes del Grupo de Trabajo II del IPCC, tanto la adaptación como la mitigación pueden ayudar a reducir los riesgos del cambio climático para la naturaleza y la sociedad.

La mitigación tendrá beneficios mundiales, pero -debido a los tiempos de retraso en los sistemas climáticos y biofísicos- estos serán perceptibles apenas a mediados del siglo XXI aproximadamente, caso distinto a los beneficios de la adaptación, que tiene un alcance de local a regional, y pueden ser inmediatos, sobre todo si estos abordan también las vulnerabilidades a las condiciones climáticas actuales.

Planteadas así las alternativas para reducir los riesgos del cambio climático, las políticas en materia de clima no deben ceñirse a una selección entre adaptarse al cambio climático y mitigarlo, se señala desde el Grupo de Trabajo II del IPCC.; agregando que para enfrentar las vulnerabilidades claves al cambio climático, es necesario lograr la adaptación porque incluso los esfuerzos de mitigación más estrictos no podrán evitar el avance del cambio climático en las próximas décadas. La mitigación es necesaria porque el depender sólo de la adaptación podría conducir finalmente a una magnitud tal del cambio climático para la cual una adaptación eficaz sería únicamente posible a un coste social, ambiental y económico muy elevado

Ahora considerando que el cambio climático es un hecho, nos podríamos preguntar si todos los países están preparados para enfrentarlo. Y una respuesta la podríamos encontrar en un informe que realiza KPMG cada dos años en colaboración con Oxford Economics y publicado por Change Readiness Index (CRI – Índice de Preparación para el Cambio); el cual señala cuales son los países mejor preparados para enfrentar el cambio climático.

El informe mide a 172 países por su capacidad para prepararse y responder a la aceleración del cambio provocado por “todo”, como se indica en el estudio. Esto incluye desde los desastres naturales y las crisis económico-políticas, hasta las tendencias a largo plazo como la demografía y nuevas tecnologías.

La metodología aplicada para elaborar el CRI; se estructura en torno a la capacidad empresarial, capacidad de los gobiernos y la capacidad de las personas y de la sociedad civil. En conjunto entregan la capacidad subyacente de un país para gestionar el cambio.

Para su elaboración se reunió información relevada de una encuesta a 1.270 expertos de todo el mundo, que se combinan con un conjunto de datos de fuentes secundarias compuestas por más de 120 variables, agrupadas en 73 indicadores, entre las que se incluyen al Foro Económico Mundial, el Banco Mundial, Legatum Institute, el Fondo Monetario Internacional y las Naciones Unidas.

De acuerdo a este informe, los diez países que están más altos en el ranking de adaptación son: Singapur, Suiza, Hong Kong-China, Noruega, Emiratos Árabes, Nueva Zelanda, Qatar, Dinamarca, Suecia y Finlandia.

Singapur obtuvo nuevamente el primer lugar, mientras que países del norte y occidente de Europa dominaron las primeras 20 posiciones. A nivel de Latinoamericano, Chile ocupa el primer lugar en la región y el puesto diecinueve a nivel global; seguido por Costa Rica, que ocupa la trigésima octava posición en la consideración global.

Un dato importante e inesperado según el informe, es que no necesariamente los países más ricos o grandes son los que están mejor preparados para el cambio, ya que hay naciones más pequeñas y con menos recursos superan en muchos casos a las grandes economías.

Para el presidente mundial para los Servicios de Asistencia de Desarrollo Internacional (IDA) de KPMG International, Timothy Stiles, “El CRI muestra que no hay verdades absolutas cuando se trata de la disposición al cambio”. Y agrega: “La riqueza de un país es sin duda un factor que contribuye, pero muchos países compensan esa menor riqueza con una gobernanza robusta, una sólida base social y un entorno empresarial positivo.”

Otra característica de los resultados obtenidos del CRI en este año; es que los países con más altas calificaciones de las economías más inclusivas, tienden a obtener mejores resultados en el índice; mientras que por el contrario, la desigualdad del ingreso tiende a asociarse con una baja preparación para el cambio.

De hecho, los nueve países que tienen un ranking más alto para el crecimiento inclusivo están todos en el top 15 del Índice. “Esto envía un mensaje claro de que las políticas que promueven el crecimiento inclusivo pueden ayudar a los países a ser más equipados para manejar el cambio inevitable”, apunta Stiles.

Como se concluye en el trabajo; el CRI permite a las partes interesadas evaluar en profundidad, las fortalezas y debilidades de los países comparados; y realizar sus propias comparaciones entre grupos de países con niveles similares de ingreso, geografía, recursos y otras características; a través del análisis de los tres pilares como son capacidad empresarial, capacidad de gobierno y de la gente, y capacidad de la sociedad civil; y explicarse porque algunos países se desempeñan mejor que otros.

Fuente:

http://www.kpmg.com/Global/en/IssuesAndInsights/ArticlesPublications/Documents/2015-change-readiness-index-v1.pdf

Diez propuestas para reducir las emisiones de GEI en Argentina

factory-613319_1280

La Secretaría de Ambiente de la Nación, tiene en estudio un documento elaborado por dos consultoras con propuestas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Se trata de diez medidas que van desde una transformación en la tecnología de los calefones hasta la captura de gases en las centrales eléctricas.

El informe detalla los costos y resultados a futuro de las acciones propuestas; que permitirían reducir en casi 674 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) en 15 años; con un promedio anual de reducción de unos 45 millones de toneladas.

Para tener una referencia de la magnitud de esta reducción a alcanzar con las medidas propuestas, consideremos que según el último inventario de gases de efecto invernadero, Argentina emitió 183 millones de toneladas desde el sector energético en el año 2012, incluyendo el consumo de combustible de vehículos, centrales eléctricas e industrias; por lo que el conjunto iniciativas evitaría un cuarto de la contaminación generada actualmente por este sector.

Las medidas propuestas están referidas concretamente a:

  • Energías limpias en la red, a través de la incorporación paulatina de la energía solar y eólica para la generación de electricidad, hasta alcanzar un 15% del total de capacidad instalada en Argentina.
  • Impulsar la generación distribuida, favoreciendo la instalación de paneles solares y aerogeneradores en viviendas e instituciones. En este punto, el informe señala la necesidad de apoyo gubernamental para subsidiar la compra e instalación de los equipos; que permitirían la reducción de 4,7 millones de CO2 en 15 años.
  • Cambio tecnológico en los calefones, mediante la aplicación de un sistema de encendido electrónico que permitiría ahorrar 42 millones de toneladas de CO2 en 15 años; considerando que mantener encendida la llama del piloto de los calefones; produce un consumo diario de 0,5 metros cúbicos de gas.
  • Ampliar el uso de calefones solares, lo cual permitiría ahorrar hasta el 82 por ciento de la energía usada para el calentamiento de agua sanitaria. Con una penetración progresiva, la reducción calculada para el período 2015-2030 sería de 10,8 millones toneladas de CO2. También en este caso, el documento destaca la necesidad de que la medida sea impulsada con apoyo estatal, como sería la transferencia de los actuales subsidios a los combustibles fósiles.
  • Ahorradores de agua, a través del uso de perlizadores o aireadores en las canillas. Con esta medida de bajo costo para los usuarios y una incorporación gradual hasta 2030, se lograría un ahorro de 27,6 millones toneladas de CO2 en 15 años. No es una medida costosa para los ciudadanos.
  • Transporte de cargas por ferrocarril, mediante la sustitución gradual de hasta el 20 por ciento de las cargas actualmente transportadas por camiones, lo cual permitiría evitar la emisión de 131 millones de toneladas de CO2 en 15 años. La implementación de esta medida supone una inversión del orden de los 1.200 millones de dólares en mejoras en los trenes de carga; un costo elevado, pero que tendría un beneficio marginal por el ahorro de combustible y la generación de empleo.
  • Plan canje de autos, para modernizar el parque automotor actual por vehículos que son un 20% más eficientes en el uso de combustible. Reemplazando un 25 por ciento de los 4 millones de autos con más de 15 años de antigüedad se dejarían de emitir 6,2 millones de toneladas de CO2 en 15 años, se señala en el documento.
  • Utilización de motores eléctricos eficientes en la industria, mediante el reemplazo gradual de los actuales motores, que consumen el 60% de la energía en la industria; por equipos modernos un 5% más eficiente; con lo que se podría evitar la emisión de 10,8 millones de toneladas de CO2 entre 2015-2030. Como en otros casos, esta opción puede requerir de un impulso del Estado, ya sea por medio de subsidio, incentivos o un cambio en la normativa.
  • Aprovechar la biomasa como combustible en la industria, mediante la utilización de desechos y otros productos con poder calorífico suficiente para alimentar calderas y hornos en la industria y en la generación de energía eléctrica. Las emisiones podrían reducirse en más de 70 millones de toneladas de CO2 en el período 2015-2030.
  • Captura de carbono en centrales eléctricas para su almacenamiento en reservorios geológicos de petróleo o gas, Esta medida representa por sí solo casi la mitad de la reducción propuesta en el informe: 370 millones de toneladas de CO2 en 15 años. Por sus características, esta propuesta es analizada por separado en el documento; y considera capturar el 60% de las emisiones generadas por las centrales eléctricas que funcionan con combustibles fósiles.

México, primer aporte latinoamericano para reducir la emisión de GEI

DSC_0257-1_1250La Conferencia de Partes (COP), invitó a todas las partes mediante su decisión 1/CP.19; a intensificar los preparativos  internos para aportar sus  Contribuciones Previstas y Determinadas a Nivel Nacional (iNDC, por sus siglas en inglés); con anterioridad a la próxima COP 21.

Estas iNDC son elementos claves para la próxima negociación sobre el nuevo acuerdo global que es de esperar se alcance en París en diciembre próximo y además, constituyen un compromiso de la comunidad internacional para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y no exceder los 2 grados centígrados de temperatura con respecto a la era preindustrial.

Al momento son unos 35 los países Parte de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático que han presentado sus Contribuciones.

Sólo México de entre los países latinoamericanos ha informado sus Contribuciones; las cuales tienen dos componentes; uno para la mitigación y otro para la adaptación.

Para el caso de la mitigación, México ha incluido dos tipos de medidas: incondicionales y condicionales. Para el caso de las medidas de carácter incondicional, el país se compromete a su implementación con sus propios recursos, mientras que las acciones condicionales son las que México podría desarrollar si se adopta un nuevo régimen climático multilateral y si los recursos y la transferencia de tecnología adicionales están disponibles a través de la cooperación internacional.

Con los compromisos informados, México espera reducir en un 25% sus emisiones de gases de efecto invernadero al 2030, por debajo de los niveles alcanzados en el 2000, una cifra que puede elevarse a 40% en caso de recibir apoyo internacional. Su Contribución incluye planes para la adaptación al cambio climático, así como un objetivo de reducción del hollín.

Fuente:

http://unfccc.int/focus/indc_portal/items/8766.php

http://www4.unfccc.int/submissions/indc/Submission%20Pages/submissions.aspx

Deja tú opinión sobre esta contribución de México a la reducción de la emisión de GEI

¿Habrá acuerdo en la COP 20?

43e39040A pocos días para que concluya la COP 20 de Lima, se acrecientan las expectativas para conocer si se alcanzará un acuerdo ambiental global, económica y socialmente realista, equitativo y sostenible.

El Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon; ha declarado en la cumbre que: “Tenemos que construir una cooperación más sólida. Llevo ocho años como secretario General sin llegar a grandes progresos [en cambio climático] y ahora si veo señales que dan lugar al optimismo porque hay mayor confianza. Hay muestras muy positivas de la voluntad política para reducir las emisiones”, sostuvo.

Agregando: “La ciencia no sólo habla, sino grita, nuestro planeta está con fiebre y cada vez se está calentando más. Por eso, hay que tomar acciones inmediatas porque mientras más tardemos más catastróficas serán las consecuencias”.

Hasta el momento son pocos los avances y algunas voces ponen en duda que se disponga de un borrador final del acuerdo climático.

Christiana Figueres, secretaria ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, realizó un balance de lo actuado al momento, indicando que se ha logrado superar la etapa de negociación para pasar a la de implementación, en uno sólo de los tantos temas en negociación; y es el referido a la implementación del Programa de Reducción de Emisiones de Carbono causadas por la Deforestación y la Degradación de los Bosques (REDD +).

En los temas restantes y según las declaraciones de la funcionaria, se continúa en negociaciones, destacándose avances lentos con respecto a la implementación del Mecanismo Internacional de Varsovia para pérdidas y daños para países en desarrollo.

Con respecto a la financiación, indicó que se espera alcanzar los U$S10 mil millones del Fondo Verde del Clima para proyectos de adaptación en su primera capitalización. Al momento se han alcanzado U$S9.095 mil millones al duplicar Noruega su aporte, permitiendo así alcanzar esa cifra. Pero aún se espera del aporte del sector privado y tener más claridad respecto a las contribuciones que hará cada país.

En ese sentido, la Unión Europea (UE) dio a conocer su posición en las negociaciones, indicando que el bloque europeo tiene claro que es necesario actuar de manera global y con el compromiso de todas las partes; al señalar Miguel Arias Cañete, comisario Europeo de Acción por el Clima y Energía: “La posición de la Unión Europea es muy precisa, tiene que existir un acuerdo global vinculante, y las partes que no quieran eso tendrán que explicar por qué van a eludir un compromiso que le corresponde a todas los países”.

Es de esperar que los líderes mundiales asuman las responsabilidades políticas que exige el momento y alcancen los acuerdos para lograr un futuro sostenible; los tiempos de las palabras se agotaron, es tiempo de la acción.

Fuente: CONEXIONCOP

Dejá tú comentario:

El financiamiento para el clima es insuficiente

About $359 billion a year flows to and within countries to support low-carbon development. It’s barely half the volume considered necessary, but work is underway to scale it up.

Source: www.bancomundial.org

El Quinto informe de Evaluación del IPCC, indica que las actividades humanas, en particular las relacionadas con las emisiones de dióxido de carbono; están provocando un aumento sostenido e inequívoco de las temperaturas globales.

Este calentamiento en el sistema climático es inequívoco y, desde 1950, muchos de los cambios observados no han tenido precedentes en los últimos decenios a milenios. La atmósfera y el océano se han calentado, los volúmenes de nieve y hielo han disminuido, el nivel del mar se ha elevado y las concentraciones de gases de efecto invernadero han aumentado.

La evidencia de los cambios permite afirmar que los efectos del cambio climático ya se están produciendo en todos los continentes y en los océanos; y que el mundo está en muchos casos, poco preparado para los riesgos del cambio climático.

Pero también se concluye en el informe, que es posible luchar contra esos riesgos, aunque serán difíciles de controlar con niveles elevados de calentamiento.

En el informe del Grupo de trabajo II del IPCC, titulado “Cambio Climático 2014. Impacto, adaptación y vulnerabilidad”, se detallan el impacto del cambio climático hasta la fecha, los riesgos futuros que se derivan de él y las posibles medidas efectivas para reducir esos riesgos.

De no actuar de inmediato con respecto al cambio climático; crece la probabilidad de impactos severos y peligrosos sobre la gente, la sociedad y los ecosistemas.

Entonces, ¿cómo no superar los 2ºC?; cuando sabemos que el cambio climático, sus impactos y su mitigación están íntimamente ligados a la economía global.

Según el Banco Mundial, en la actualidad hay financiamiento disponible para la búsqueda de soluciones, aunque el volumen aún no es suficiente; e indican que el flujo de financiamiento hacia los países y entre y al interior de ellos para apoyar el desarrollo con bajas emisiones de carbono  —que puede ayudar a reducir las emisiones y aumentar la resiliencia a los efectos del cambio climático— asciende a unos US$359.000 millones anuales hoy en día.

De esta cantidad de dinero, un 62% proviene de la inversión privada, el resto (38%) se origina en fuentes del sector público.

Como dato destacado, el mayor porcentaje de inversiones, un 38% se orientan al financiamiento de proyectos de energía solar, y un 24% se destinan a la energía eólica.

Pero como se indica desde el Banco Mundial, el flujo de financiamiento para el clima es hoy en día de unos  US$1000 millones diarios a nivel mundial, este monto es apenas la mitad del volumen que se requiere para enfrentar el cambio climático, en particular en los países en desarrollo, cuyas ciudades de rápido crecimiento están tomando hoy decisiones relacionadas con la energía y la infraestructura que establecerán el curso de su desarrollo en el futuro.

Se estima que la necesidad real de desarrollo con bajas emisiones de carbono y de inversión en energía limpia llegaría a más de US$700.000 millones al año y, posiblemente, a más de US$1 billón al año.

Para alcanzar estos niveles de financiamiento del clima, se tendrán que crear las condiciones apropiadas y eso significa que haya una combinación de políticas gubernamentales de apoyo y congruentes, financiamiento público específico y modelos de negocio y mecanismos de financiamiento innovadores.

See on Scoop.itambiente

¿Te ha gustado el artículo? Dejá tú comentario

Recibe los mejores contenidos, suscríbete

Un desarrollo adaptado al cambio climático.

iceberg-melting-ocean-1795-825x550Source: expertosenred.olade.org

Cada país necesita generar empleo, crecimiento económico, mayor competitividad, pero también necesita desarrollar proyectos de adaptación y mitigación del cambio climático. Por lo que las decisiones políticas deben buscar como compatibilizar estos dos aspectos; el desarrollo económico y el ambiental.

Un informe realizado por el Banco Mundial y la Fundación ClimateWorks, cuantifica cómo las medidas gubernamentales pueden ayudar a mejorar el desempeño económico, beneficiar a las personas, crear empleo, mejorar la agricultura, la energía y el PIB de los países; a la vez de reducir las emisiones de GEIs para combatir el cambio climático.

Según el informe, como resultado de numerosas investigaciones, se ha generado el conocimiento científico que permite afirmar que es posible compatibilizar un desarrollo adaptado al cambio climático, que a su vez permite la generación de empleo y salvar millones de vidas.

Para la realización del informe, se han utilizado nuevos instrumentos de diseño de modelos para analizar todos los beneficios que las políticas de adaptación y mitigación del cambio climático, pueden generar en los sectores de transporte, industria y construcción en Estados Unidos, China, Unión Europea, India, México y Brasil.

En el informe se aprovechan los estudios recientes para calcular los beneficios del desarrollo que se derivan de la reducción de contaminantes climáticos; que en muchos casos, según el informe; los beneficios se concretan con rapidez y localmente en las naciones en las que se adoptan medidas.

También se indica que si bien los esfuerzos por reducir estos contaminantes climáticos, pese a algunos avances, han sido lentos, datos científicos recientes indican que la reducción de los contaminantes climáticos de corta vida, que son responsables de hasta el 40 % del actual calentamiento, puede tener impactos inmediatos en el clima. Reducir los contaminantes de corta vida se afirma en el estudio, permite evitar la muerte de 2,4 millones de personas e incrementar la producción agrícola al evitar la pérdida de 32 millones de toneladas de cultivos al año.

Además en las zonas rurales, también se podrían evitar millones de muertes prematuras si sus habitantes adoptaran maneras de cocinar menos contaminantes.

En las ciudades, el mejoramiento de los sistemas de tránsito se traduciría en ahorros de tiempo y en la reducción de ataques asmáticos y cardíacos.

La limitación de estos contaminantes a través del desarrollo adaptado al cambio climático tiene el efecto de mejorar las economías, estimular la producción, mejorar la salud de los habitantes y desacelerar el ritmo de avance del cambio climático, se afirma en el estudio.

See on Scoop.itambiente