La industria solar europea reclama levantar el proteccionismo anti-China

Puede parecer contradictorio, pero la asociación europea de la industria solar, Solarpower Europe; ha enviado una carta a la Comisaria Europea de Comercio, Cecilia Malmstrom; exigiendo que la UE retire de manera inmediata todas las barreras comerciales contra la importación hacia Europa de células y módulos fotovoltaicos chinos; ya que la actual situación ha provocado una obstaculización al desarrollo de la industria solar europea.

Fue en diciembre 2013 la fecha en que la UE adoptó medidas de protección con respecto a la importación desde China; sin embargo las mismas han tenido un efecto contraproducente a lo largo de toda la cadena de valor del sector; según manifiestan las 34 organizaciones firmantes de la carta enviada a Cecilia Malmstron.

En concreto, estas 34 asociaciones del sector solar fotovoltaico europeo, que en conjunto representan a más de 120.000 empresas y a 1,3 millones de empleos en Europa; plantean que el proteccionismo anti-chino con respecto a los paneles fotovoltaicos, está teniendo un impacto negativo sobre el sector solar europeo; y por lo tanto reclaman que se levante el precio mínimo de importación (MIP), las medidas antidumping y anti subvención sobre las importaciones fotovoltaicas chinas.

Para James Watson, CEO de Solarpower Europe; “Se trata de una abrumadora muestra de apoyo de las organizaciones de toda la UE que trabajan en el sector solar”, y además dijo que “Las medidas han estado en vigor durante más de tres años sin ningún beneficio real para la industria solar europea”.

En este sentido, los firmantes de la carta; señalan que en los últimos dos años Europa ha pasado de ser el líder mundial del sector fotovoltaico, a convertirse en un actor menor en el escenario FV global, afirmando que: “en 2010 Europa registraba casi el 80% de las instalaciones solares de todo el mundo; en 2015, apenas el 15%”. Según entienden, las razones que explican esta realidad; es que las medidas aplicadas a partir de diciembre 2013; están haciendo que la energía solar sea más cara en Europa y están afectando a toda la cadena de valor; que a su vez afecta a la competitividad de la energía solar y está prolongando el apoyo financiero por parte de los gobiernos europeos.

Lo lamentable según se expresa en la carta, es que todo esto sucede en momentos en que el mercado fotovoltaico global pasa por un despliegue excepcional, pasando de tener cuarenta gigavatios instalados (40 GW) en el año 2010 a registrar nada más y nada menos que 230 GW el año pasado.

Por eso consideran las asociaciones que “el sector necesita medidas para impulsar la demanda interna y no medidas que incrementan los costes”. En la carta a la comisaria Malmström, se cita un estudio de SolarPower Europe, que “demuestra que la capacidad de fabricación de módulos de Europa se ha reducido casi en un 20% entre 2014 y 2015”, primer bienio de aplicación de las normas.  Por lo tanto, las organizaciones denuncian que las medidas adoptadas por la Unión Europea en diciembre de 2013 no han estimulado el crecimiento de la producción de módulos fotovoltaicos, como era el objetivo.

También se destaca, que la pérdida de competitividad de la energía solar europea se contradice con el objetivo de la UE para combatir el cambio climático y reducir las emisiones de carbono. “Los puestos de trabajo, la política del cambio climático, el interés de los consumidores y los intereses de los fabricantes están siendo socavados por las medidas proteccionistas”, dice la carta.

Para fundamentar su postura, en la carta hace referencia a un estudio de la Solar Trade Association del Reino Unido (STA), que ha publicado un informe sobre el costo añadido que implican los aranceles a la importación de paneles chinos. Según STA, los módulos suponen alrededor de la mitad del coste de un proyecto solar de diez megavatios (10 MW). Con los impuestos a las importaciones chinas, se incrementa en 100.000 euros el costo de un proyecto de 10 MW, “lo que se traduce en que los desarrolladores pueden realizar menos proyectos”. Eso, en lo que se refiere a los grandes campos solares que desarrollan las grandes empresas. Pero en el caso de la FV doméstica sucede lo mismo, ya que según Solar Trade Association; cada instalación doméstica se encarece en 1.000 euros por culpa del impacto de la legislación anti china.

Además, esta legislación también están repercutiendo en las administraciones públicas europeas, porque al incrementarse los costos, se prolonga la necesidad de que las administraciones europeas sigan apoyando con fondos públicos a la energía solar FV; prolongando la necesidad de ayuda a la par que se retrasa el punto en el que la fotovoltaica podría alcanzar la competitividad directa con otras fuentes de energía, todo lo cual no está sirviendo a los objetivos que en materia de energías renovables se ha planteado la UE.

La carta pide el levantamiento inmediato de las barreras comerciales que existen; sin embargo, lo más probable es que la Comisión Europea espere hasta principios de 2017 para tomar una decisión, ya que es cuando se debe hacer una recomendación sobre las medidas.

Descargar Carta del sector solar fotovoltaico europeo

Anuncios

stacruzricardo

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s