¿Se puede salvar al planeta y al automóvil al mismo tiempo?

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Comparto esta nota de Alexandre Rodrigues, de Nottingham Trent University de Inglaterra; en la que el autor plantea, que ante la necesidad de mitigar los altos costos ambientales que significa el automóvil, debemos necesariamente cambiar nuestra percepción de lo que son los automóviles en nuestras vidas.

Considerando que es el medio de transporte más popular en el mundo y cuya producción alcanzó en el año 2014 la cantidad 68 millones en el mundo aproximadamente; se ha convertido desde hace mucho tiempo en un elemento vital en nuestra economía y vida privada; además de ser también una herramienta social y cultural importante, que sirve para presentar una determinada imagen y status, real o imaginario.

Pero esto no es gratuito si tenemos en consideración lo que representa el automóvil desde el punto de vista del uso de recursos y generación de residuos en su producción. El autor señala en este sentido, que a nivel de extracción de recursos, se necesitan aproximadamente cinco toneladas de materiales para producir un vehículo de 1,2 toneladas, y se generan unas diez toneladas de efluentes y 2,5 toneladas de emisiones. Además, se deben considerar los impactos ambientales en la fabricación y montaje de los distintos componentes, y la distribución de los vehículos en todo el mundo; en este punto es interesante analizar el Inventario del Ciclo de Vida para el modelo Golf A4, que se adjunta. En definitiva y a título de referencia, un vehículo de tamaño medio, es responsable de alrededor de 17 toneladas de emisiones de CO2, según el autor.

En alternativa a los vehículos convencionales, hoy disponemos ya y en pleno desarrollo comercial en algunos casos, de vehículos híbridos, eléctricos y de pila de combustible; pero su producción puede tener impactos ambientales mayores incluso que los vehículos convencionales, al ser intensivos en el uso de energía para su producción.

Entonces, ¿cuál es la alternativa al modelo actual?

Si el automóvil continua siendo el medio de transporte personal elegido masivamente, será necesario ser más inteligentes sobre cómo construimos y usamos esos vehículos, considerando por ejemplo que los mismos pasan prácticamente el 92% del tiempo estacionados; y cuando se lo utiliza; se moviliza su peso sólo para transportar a una persona, la mayor parte del tiempo.

Esta situación, debiera conducir a los fabricantes a producir un menor número de vehículos más pequeños y más duraderos; para ser compartidos por más personas, en lugar de centrarse en producir el mayor número de automóviles nuevos con una esperanza de vida relativamente tan corta como sea posible. El nuevo negocio para los fabricantes debería ser la oferta de servicios para mantener en uso esos automóviles por más tiempo y hacer frente a su disposición final al cumplir su ciclo de vida.

En el escenario planteado, también los diseñadores de automóviles deberían cambiar; en primer lugar señala el autor, diseñando automóviles básicos más simples, sin “trucos”; como pueden ser las luces indicadoras del estado de ánimo personal o asientos equipados para masajes. Desarrollar diseños de líneas intemporales, en lugar de diseños sujetos a las modas del momento. En vez de trabajar un proyecto de diseño tras otro, el diseñador podría involucrarse en un proceso de modernización, de evolución a través de la re-manufactura con una interacción más directa con los consumidores.

Otra característica posible de explotar, es la de producir modelos más sostenibles; mediante el aprovechamiento de los estándares de seguridad actuales, impulsados ​​por sistemas electrónicos; como ser los sistemas de detección de peatones para evitar colisiones. Estos podrían ser actualizados durante la vida de servicio con más facilidad que los rasgos físicos del vehículo, estimando el autor que si estos sistemas han demostrado ser altamente fiables, no habrá necesidad de algunas estructuras de impacto de baja velocidad, lo que reduce el uso de materiales.

Ahora cómo hacer para cambiar este modelo actual tan arraigado en las personas, para las que el automóvil tiene o expresa un significado especial como indicaba al principio.

Para Alexandre Rodrigues, el cambio podría ser más fácil de lo que parece, al considerar que la llamada Generación del Milenio, está menos interesada ​​en los autos que las generaciones anteriores; retardando por ejemplo, la gestión de la solicitud de licencias de conducir y, además;  con más probabilidades de vivir en ciudades altamente congestionadas, donde el acceso al transporte público es más fácil o disponen de servicios de alquiler compartido de vehículos, por lo que ser propietario de un coche se ve como un pasivo caro.

Otra realidad es el desarrollo de la tecnología sin conductor, que está a punto de hacer grandes cambios y la introducción en el mercado de empresas no tradicionalmente automotrices, como el caso de Google.

Todo conduce a que el actual modelo de negocio no pueda sobrevivir en el largo plazo; y en este escenario, naturalmente tendría más sentido para los fabricantes construir automóviles de servicio como productos de alquiler de larga duración. En este sentido, algunos fabricantes de vehículos eléctricos ya han introducido planes de alquiler para sus baterías, elementos más propensos a reemplazarse mucho más rápido que el resto del auto.

Pero evidentemente, la extensión de la vida útil y el ciclo de vida del producto, tendrá su impacto en la producción. Menos autos significan que el retorno de la inversión puede tomar más tiempo. Pero también podría significar menos necesidad de actualizar las costosas herramientas de fabricación y además, las fábricas podrían ser mucho más modulares y flexibles para producir diferentes tipos de coches en una línea de montaje.

Las fábricas podrían ser localizadas para satisfacer las necesidades de las diferentes megas ciudades del futuro, y los trabajadores de montaje redundantes, podrían recibir una nueva formación en servicio, mantenimiento y otros servicios relacionados con el automóvil.

Este modelo así planteado, nos exigiría pensar diferente sobre los autos, redefinir términos como “viejos” y “usados”; y educar a los consumidores, especialmente los de las generaciones de más edad que no están familiarizados con los sistemas compartidos de automóviles.

Al comienzo hablábamos de la necesidad de cambiar nuestra percepción de lo que son los automóviles en nuestras vidas, para lo cual; si somos mejores administradores de lo que tenemos ahora y aprendemos a apreciar los productos de una manera más subjetiva de lo que el mercado hace actualmente, los autos definitivamente pueden durar más tiempo.

Artículo original:

http://theconversation.com/heres-how-we-can-save-the-car-and-the-planet-at-the-same-time-44399

Inventario del Ciclo de Vida para el modelo Golf A4:

http://www.volkswagenag.com/content/vwcorp/info_center/en/publications/2007/01/Golf_A4__Life_Cycle_Inventory.bin.html/binarystorageitem/file/golfa4_english.pdf

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stacruzricardo

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