Casi el 60% de las pymes industriales argentinas opera con rentabilidad negativa o nula

X7L5hgFXQZazzPaK3goC_14084990857_88cabf3b6d_oUna delegación de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) se reunió con el presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli; en la cual se analizó las dificultades por las que atraviesan las pymes argentinas.

Un informe de la CAME, indica que en los primeros siete meses de este año, y según datos del Banco Central; los bancos incrementaron sus ganancias en un 117%, mientras que la rentabilidad de las PYMES se redujo.

En el período indicado, los bancos ganaron $29.074 millones, una cifra igual a la correspondiente a todo el año 2013, por lo que se indica desde la CAME: las ganancias de las entidades financieras crecieron sin interrupciones en 12 años, a pesar de ciclos económicos malos.

En cambio la realidad es totalmente opuesta para las pequeñas y medianas empresas, que son las invierten, producen, crean empleo, distribuyen el ingreso.

En septiembre, 4 de cada 10 PYMES tuvieron rentabilidad negativa o nula, y en el sector industrial la situación fue más delicada: según la encuesta cualitativa industrial mensual que realiza CAME, casi 6 de cada 10 industrias pequeñas o medianas reportó rentabilidad negativa o nula; además, se cumplieron en septiembre 14 meses de bajas interanuales consecutivas en sus niveles de producción, y en el comercio las ventas minoristas cumplieron 9 meses en caída.

En la reunión con el presidente del Banco Central, se solicitó a su presidente que se reoriente el crédito al sector productivo para recuperar la capacidad de inversión, de producción y de generación de empleo; como se indica en la nueva Carta Orgánica de la autoridad monetaria; que lo faculta a promover acciones tendientes a impulsar el crédito productivo a largo plazo para sostener la inversión, el crecimiento y el empleo.

Para modificar esa realidad y reorientar el crédito al sistema productivo, CAME solicitó al Banco Central trabajar en once puntos:

  1. Ampliar a 10% el porcentaje de los depósitos privados que las entidades deben destinar al sector productivo. De esa manera no sólo aumentarán los fondos disponibles para inversión, sino que se posibilitará que las pequeñas y medianas empresas puedan aumentar el volumen de cheques descontados de terceros. Eso reduciría enormemente el costo financiero, dado que muchas empresas hoy descuentan cheques en ‘el mercado informal’ a un costo enorme.
  2. Habilitar líneas de crédito para descontar facturas de empresas públicas, o concesionarias de servicios públicos, que vienen con retrasos importantes en los pagos, perjudicando la liquidez y rentabilidad de las empresas proveedoras.
  3. Establecer límites al porcentaje de la cartera de crédito que los bancos pueden destinar a consumo, induciéndolos a incrementar el financiamiento a la producción. Actualmente el 60% del financiamiento al sector privado son préstamos personales, prendarios, adelantos de cuenta corriente y financiamiento con tarjeta. Todas modalidades costosas para que una empresa pueda financiar su capital de trabajo y sus inversiones de corto, mediano, y largo plazo.
  4. Impulsar el crédito de largo plazo, a tasas que no superen el 20% anual, y con período de gracia para las empresas que requieren un tiempo hasta poner en funcionamiento la inversión realizada con esos fondos.
  5. Dinamizar los créditos al 19% para PYMES. Actualmente funcionan sólo algunos en algunos bancos para descontar cheques, pero no funcionan para financiar capital de trabajo.
  6. Aplicar un sistema de ‘castigos’ para las entidades que retaceen o demoren los créditos para la producción solicitados por las PYMES.
  7. Realizar un seguimiento y control de las carpetas de crédito presentadas por las empresas que son rechazadas por los bancos para evaluar su verdadera condición de ser o no sujeto de financiamiento productivo. Evaluar la posibilidad de que los bancos públicos puedan asistir técnicamente y con rapidez a esas empresas para cumplir con las exigencias burocráticas que se exigen.
  8. Desvincular los paquetes de tarjetas de créditos que obligan a tomar los bancos contra otorgamiento de crédito. Eso genera costos adicionales innecesarios e incompatibles con el espíritu de las líneas al financiamiento productivo que habilitó el gobierno.
  9. Aplicar límites a la tasa de descubierto que pueden aplicar los bancos a las PYMES.
  10. Establecer prioridad central para autorizar el acceso a divisas para importaciones a las PYMES que tengan bajos niveles de importaciones en su proceso productivo.
  11. Continuar trabajando en ampliar la presencia regional de las entidades bancarias: hay muchas pequeñas ciudades de la Argentina donde la presencia financiera es mínima y con amenazas ciertas de cierres.

Fuente: http://www.redcame.org.ar/contenidos/comunicado/Los-Bancos-y-las-PYMES.1134.html

¿Qué opinás sobre esta situación de las pymes industriales en Argentina?

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stacruzricardo

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